Muchas personas no pueden expulsar las flatulencias y aunque la gente de alrededor puede agradecer la ausencia del mal olor, el dolor por gases puede hacer que la vida sea muy incómoda.

¿Qué ocasiona el dolor por gases? ¿Qué puedes hacer para sentirte mejor? Esto es lo que dicen los expertos.

Lo que debes saber sobre el dolor por gases

El Hospital Middlesex, que es miembro del Mayo Clinic Care Network, informa que existe la posibilidad de que las personas sientan dolor por gases si estos se encuentran atrapados o no se mueven con facilidad a través del sistema digestivo.

De acuerdo con esta institución sanitaria de Estados Unidos, el incremento del dolor por gases o de los gases en sí puede generarse por el consumo de alimentos que son más propensos a producir gases, aunque se sabe que algunos de los trastornos del sistema digestivo como la celiaquía o el síndrome del colon irritable pueden ocasionar esta molestia.

Algunos de los signos que se pueden presentar junto al dolor por gases, según el Hospital Middlesex, son:

  • Eructos
  • Dolor, calambres o sensación de nudo en el abdomen
  • Sensación de presión en el abdomen
  • Sensación de saciedad
  • Incremento visible del tamaño del abdomen

Mayo Clinic señala que algunos de los alimentos que causan gases son frijoles, frutas, verduras, cereales integrales, bebidas carbonatadas, suplementos de fibra, sustitutos de azúcar o los hábitos alimenticios que se tengan.

¿Qué se puede hacer para mejorar o aliviar el dolor por gases?

Mayo Clinic indica que un buen paso para quitar o reducir el dolor por gases radica en el cambio de hábitos, pues a menudo las modificaciones simples en los hábitos alimenticios pueden reducir la presencia de gases molestos.

Se deberá consultar al médico de inmediato si los gases o el dolor por gases es tan intenso o persistente que interfieren con la capacidad de llevar una vida normal.

Otra señal para ir con el doctor es cuando los gases o el dolor por gases se encuentren acompañados de otros signos como:

  • Alteración en la consistencia de las heces
  • Pérdida de peso
  • Náuseas o vómitos persistentes o recurrentes
  • Heces con sangre
  • Modificación en la frecuencia de las deposiciones
  • Diarrea o estreñimiento

Si tienes dolor abdominal prolongado o dolor en el pecho, la Clínica Mayo recomienda ir de inmediato con el médico de confianza.