La sal puede hacer mucho más en tu cuerpo que solo darte sed. De acuerdo con investigadores de la Universidad de Edinburgo, uno de los efectos de la sal en el cuerpo es el incremento del estrés.

Esto se pudo ver en ratones y los especialistas observaron que a mayor consumo de sal, se presentaba una activación del eje hipotálamo-pituitaria-adrenal (HPA).

La HPA generalmente influye cuando la persona se encuentra en reposo y también cuando el sujeto está en un ambiente de estrés, por lo que los autores mencionan que el factor estresante anda en las cocinas, escondido a plena vista.

¿Es el estrés uno de los efectos de la sal?

En su investigación, publicada en el journal Cardiovascular Research, los expertos escriben que el alto consumo crónico de sal incrementó los niveles de glucocorticoides basales e inducidos por el estrés.

La Revista Argentina de Anestesia informa que los glucocorticoides del organismo son resultado de una secreción de las glándulas suprarrenales y son consideradas fundamentales para que nuestro organismo pueda adaptarse y se presente la homeostasis.

“Dicha secreción se lleva a cabo por un ritmo diario con distintos tenores asociados con la actividad y es considerada como la principal expresión de la respuesta de estrés”, detalla este medio.

El estudio más reciente sobre los efectos de la sal descubrió que solo bastó con 2 a 8 semanas de consumo elevado de sal para que se presentara un incremento de los niveles máximos diurnos de corticosterona.

Hay que recordar que la corticosterona es la que ayuda a controlar el ritmo circadiano de las células en el cerebro.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), tener un exceso de sal en la dieta aumenta la presión arterial provocando cerca del 30% de hipertensión, además de representar un posible carcinógeno para el cáncer de estómago y se encuentra relacionada con la insuficiencia renal y la osteoporosis.