Por irónico que parezca, pues su función principal es contribuir a la limpieza de nuestro cuerpo, las esponjas para baño pueden ser un nido de microorganismos, por lo que a continuación te mostramos algunos consejos que te ayudarán a cuidar tus esponjas para evitar bacterias y hongos.

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¿Por qué es importante tener cuidado con las esponjas de baño?

Aunque las esponjas de baño son utilizadas para limpiar la piel, retirando suciedad y piel muerta que puede acomodarse durante el día, la realidad es que estos objetos son en realidad objetos muy sucios, que acumulan bacterias e incluso hongos.

Tanto como si son de fibras naturales, como si son sintéticas, como las famosas esponjas de red, estos objetos pueden ser uno de los focos de suciedad más importantes en el baño, y hay estudios que lo confirman, ya que se ha detectado que en estas pueden existir:

  • Residuos de suciedad y de piel muerta.
  • Bacterias.
  • Hongos.

Además, la gran mayoría de los dermatólogos, como el dr. Matthew Knight, del Instituto de Dermatología de Nueva York, explican que en realidad no es recomendable utilizar esponjas o fibras a la hora de ducharse, debido a la gran cantidad de suciedad y bacterias que acumulan.

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¿Cómo hacer para evitar las bacterias?

Si bien los expertos recomiendan evitar usarlas, es entendible que el uso de las esponjas para bañarse siga siendo del agrado de muchas personas, ya que hay quienes aseguran que puede ayudar a que la piel esté más suave.

Si este es tu caso, los especialistas aseguran que para proteger tu piel y evitar esparcir sobre tu piel bacterias u otros microorganismos, lo ideal es tener una serie de cuidados especiales con la esponja, entre los que se incluye el lavado.

Este lavado de las esponjas debe ser frecuente, y puede realizarse de forma sencilla, con productos que pueden encontrarse en el hogar y que, además, no son muy agresivos, pero aseguran una buena desinfección

  • Bicarbonato de sodio: puede eliminar suciedad y malos olores acumulados. Solo basta con usar cuatro cucharadas de bicarbonato, diluirlas en agua tibia, y dejar actuar durante 15 minutos antes de enjuagar.
  • Agua oxigenada: se trata de un producto que actúa como bactericida, y puede ayudar a evitar que aparezcan hongos; por cada media taza de agua caliente, utiliza una parte igual de agua oxigenada, y sumerge la esponja por 30 minutos. 
  • Agua hirviendo: puede usarse con cualquier esponja para eliminar microorganismos, solo se necesita colocar (con mucho cuidado) la esponja dentro de agua hirviendo y dejar reposar por unos minutos; al sacarlas, debes esperar a que se enfríe para lavarla con agua y jabón.

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La forma en la que se guarda también influye

Pero el lavado frecuente con estos productos no es lo único que evitará que se formen microorganismos dañinos en la esponja de baño; existen otras recomendaciones que deben tomarse en cuenta para mantenerla lo más limpia posible:

  • Guarda las esponjas en un lugar seco, siempre; procura que, además, sea en un espacio ventilado e iluminado, ya que evitarás darle a los hongos un espacio idóneo para reproducirse.
  • Lávalas al menos una vez por semana, procura que sea una limpieza profunda y completa.
  • Las esponjas deben cambiarse cada cierto tiempo y dependerá mucho del material: si es natural, se debe reemplazar cada dos o tres semanas; si es de plástico o sintética, y si se sigue una limpieza regular, puede cambiarse cada dos meses.

(Con información de: Excelsior, Business Insider, Enséñame de Ciencia, Duscholux.)