Usualmente se pediría a las personas que no tengan sobrepeso o kilos de más, pero en el caso de las mujeres, el hecho de tener una mayor cantidad de grasa subcutánea puede representar una de las formas de proteger el cerebro.

Esto no lo decimos nosotros. Un grupo de especialistas de la Universidad de Augusta encontró que cuando se trata del sexo femenino, la grasa subcutánea emerge como una protectora del cerebro. A continuación, te decimos lo que apuntan los expertos sobre otra de las formas de proteger el cerebro.

Una de las formas de proteger el cerebro puede estar en tus “rollitos”

Los expertos de esta institución educativa apuntan que, cuando eliminaron la grasa subcutánea de la ecuación, los cerebros de las mujeres empezaron a mostrar una inflamación similar a la vista en los cerebros de los hombres, aunque ellas ganaron más grasa visceral.

"De alguna manera desvió todo hacia esa otra ubicación de almacenamiento. No podemos decir simplemente obesidad. Tenemos que empezar hablando de dónde está la grasa. Ese es el elemento crítico aquí", menciona el neurocientífico del Departamento de Neurociencia y Medicina Regenerativa del Colegio Médico de Georgia, Alexis Stranahan.

La teoría de la Universidad de Augusta no es descabellada. De acuerdo con la Cleveland Clinic, un poco de grasa subcutánea puede ser buena para el cuerpo y ayudar a protegerlo. Si no sabes cuál es, la grasa subcutánea es aquella que se acumula en cuatro partes:

  • Caderas
  • Glúteos
  • Muslos
  • Vientre

La Cleveland Clinic señala estos cuatro beneficios que aporta la grasa subcutánea cuando no está en cantidades excesivas:

  • Acolcha músculos y huesos para proteger a la persona de caídas y golpes
  • Ayuda a que los nervios y los vasos sanguíneos pasen de la piel a los músculos
  • Regula la temperatura corporal, asegurándose de que tu cuerpo no se caliente ni se enfríe demasiado
  • Une la dermis (capa media de la piel) a los músculos y huesos con tejido conectivo especial.

“Se recomienda a las personas que no se hagan una liposucción y después consuman una dieta rica en grasas”, detalla Stranahan sobre la presencia de la grasa subcutánea como una de las formas de proteger el cerebro.