“Estamos luchando contra algo que no elegimos vivir”, lamenta Eurídice Salgado, una médica veterinaria que vive con obesidad. Por su condición se ha llegado a sentir diferente al resto y pide que haya un tratamiento integral y multidisciplinario, pues muchas veces son los doctores los que los estereotipan.

Eurídice menciona que en diversas ocasiones la sociedad les tacha de “sucios” o “descuidados”, cuando lo que tienen es una enfermedad multifactorial que debe ser tratada con el mismo respeto que el cáncer o la diabetes.

“Si no cambiamos el ambiente donde las condiciones se dan para perpetuar una enfermedad metabólica, no resolveremos el problema. Tampoco lo resolveremos con estándares de belleza irreales y la etiqueta de ‘gordito’ que nos colocan en todas partes”, indica.

¿Por qué es importante un enfoque integral y multidisciplinario de la obesidad?

México tiene una de las tasas de sobrepeso y obesidad más elevadas del planeta. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2021, estas dos condiciones afectan al 42.9% de la población de 12 a 19 años y al 72.4% de la población de 20 o más.

La obesidad no es de un solo tipo, sino que hay diferentes estilos, por lo que el diagnóstico debe hacerse entendiendo lo que la está causando.

“Con la finalidad de asegurar un tratamiento adecuado, el primer paso es que el paciente acepte su condición y que entienda que existen factores ajenos a su voluntad”, menciona la presidenta de Obesidades, Verónica Vázquez.

En palabras de la también psicóloga clínica, los expertos deben conocer el tratamiento de este padecimiento y acompañar a su paciente.

“El tratamiento debe estar centrado en la persona, considerando aspectos como estilo de vida, alimentación y su situación económica. Las respuestas a necesidades tan diversas deben crearse junto con el paciente. Ver cómo se siente y cómo interactúa en los diversos es determinante, ya que puede ser discriminado en algunos o en todos”, indica Velázquez.

Por su parte, el cirujano gastro-bariatra y cofundador de Obesidades, Fernando Pérez Galaz, apunta que no se debe juzgar a la persona que vive con obesidad como carente de fuerza de voluntad, ya que su condición responde a múltiples causas

“Una de ellas es vivir en un ambiente obesogénico, que promueve el consumo de alimentos hipercalóricos y donde los mecanismos de esfuerzo y recompensa giran alrededor de la comida. Así se crea una dependencia a nivel cerebral que pide más comida como compensación a los problemas de la vida cotidiana e incluso como respuesta a la pérdida de peso, favoreciendo la recuperación de este”, detalló Pérez Galaz.

Al ser un padecimiento tan complejo, la obesidad requiere un tratamiento multidisciplinario, que incluye:

  • estilo de vida saludable con actividad física
  • abordaje integrativo cognitivo, psicodinámico y humanista
  • tratamiento farmacológico con medicamentos innovadores como los agonistas del receptor de GLP-1, fentermina y psicofármacos
  • cirugía bariátrica

“Cada historia de vida es distinta, nos encontramos luchando contra algo que no quisimos ni elegimos vivir”, concluye Eurídice.