Cookies
Este sitio web utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia. Aviso de privacidad
Vida sana
Soy mamá
Familia
Especialidades
Herramientas


© 2022 Todos los derechos reservados. Grupo La Silla Rota. PUBLICACIONES COMUNITARIAS S.A. de C.V.

¿Por qué debes dejar de creer que hay “niños difíciles”?

Los "niños difíciles" son aquellos que muestran un comportamiento desafiante, que no obedecen a la primera o discuten constantemente

SUSANA CARRASCOAbr 30, 2022 
Tiempo de lectura: 5 mins.
Los niños problema tienen necesidades emocionales no resueltas. Foto: PIXABAY

SuMédico cuenta con la  verificación de contenidos por parte de Ericka Guevara, médico pasante, en colaboración con la Facultad de Medicina de la UNAM.

Lo + leído

¿Crees que hay “niños difíciles”? Es probable que sí, ya que este concepto está muy arraigado entre muchas familias, no obstante, expertos señalan que es importante dejar de usarlo pues en realidad, no existe.

Etiquetar a algunos niños como difíciles puede ser sencillo, pero lo cierto es que esconde muchos errores donde prevalece un ambiente inflexible, la inmediatez, las prisas y las preocupaciones adultas que dejan en segundo plano a los niños.

El mayor problema de esto es que se les llama así a algunos niños sin tomar en cuenta el daño emocional que les podemos generar y que en realidad, ni siquiera debería usarse.

¿Por qué dejar de creer que hay niños difíciles? 

En general, se les llama “niños difíciles” a aquellos que no hacen lo que queremos que hagan, los que no obedecen a la primera, ni escuchan sin protestar, a los que no asumen sus obligaciones y pelean constantemente.

(Foto: Pixabay) 

Sin embargo, esta etiqueta es completamente adulta, pues no se toman en cuenta las necesidades, opiniones y comportamientos de los niños, pues deben someterse a lo que dictan los adultos a su alrededor.

Por otra parte, hablar con otros padres sobre lo “difícil” que es nuestro hijo nos hace sentir comprendidos y respaldados.

Decirle a un niño que es difícil también nos consuela, especialmente cuando sentimos una gran frustración porque el pequeño no hace caso, no escucha y no está quieto un solo momento.

De acuerdo con el portal Bebés y más, de manera inconsciente, nos quitamos responsabilidad porque las cosas no salen como queremos, culpamos al menor porque creemos que los niños deberían facilitarnos las cosas, cuando es totalmente al revés.

Trastorno de oposición desafiante 

Sin embargo, esto también podría ocultar problemas de comportamiento o conducta, como el trastorno de oposición desafiante.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el trastorno de oposición desafiante generalmente comienza antes de los 8 años de edad, pero no después de los 12 años.

(Foto: Pixabay) 

Los niños con trastorno de oposición desafiante tienen más probabilidades de presentar una actitud desafiante o de oposición con las personas más conocidas, como los miembros de la familia, las personas que los cuidan habitualmente o los maestros.

Algunos ejemplos de trastorno de oposición desafiante incluyen:

  • Estar enfadado o perder los estribos a menudo.
  • Discutir con adultos o negarse a cumplir sus reglas o pedidos a menudo.
  • Mostrarse resentido o rencoroso a menudo.
  • Molestar a otros en forma deliberada o molestarse con otras personas.
  • Culpar a la gente a menudo por los propios errores o mal comportamiento.

“Debido a que los trastornos del comportamiento implican portarse mal y comportarse de manera no deseada con las demás personas, a veces se los llama trastornos de externalización”, detallan.

No existen los “niños difíciles” 

Dejar a un lado las exigencias de adulto y tener un mayor respeto por los niños nos permitiría darnos cuenta de que en realidad no existen “niños difíciles”, sino niños con necesidades que no están siendo resueltas ni satisfechas.

Esto surge como consecuencia de la impaciencia, el agotamiento físico y mental y la "desconexión" de los padres con los pequeños.

Como respuesta al trato del adulto, el niño, que cabe resaltar no tiene completamente adquiridas las habilidades sociales y tampoco sabe cómo gestionar sus emociones, se revela gritando, pataleando, mordiendo, pegando, o desafiando a los adultos. 

Antes de etiquetarlos como “niños problema” se debe cambiar la forma de dirigirse a los niños, la crianza y la educación. 

(Foto: Pixabay) 

No se trata de sentirnos culpables, sino de ser conscientes que el cambio está en los padres y no en los niños. Para mejorar la relación y crianza con los pequeños, se recomienda lo siguiente:

  • Trata a los niños con paciencia, amor y empatía 
  • Comunícate de forma positiva, escúchale de forma activa y mantén el diálogo abierto 
  • Conecta emocionalmente con el niño para fomentar la confianza 
  • Valida respetuosamente lo que está sintiendo en todo momento  
  • Atiéndelo siempre que lo necesite para que no tenga que llamar tu atención de otras formas 
  • Enséñale a responsabilizarse de sus actos y asumir sus errores 
  • Respeta sus ritmos
  • Elogia sus logros para contribuir a una autoestima fuerte 
  • Ten presente que los niños tienen comportamientos diferentes a los adultos

Si sientes que las cosas no mejoran a pesar de hacer cambios en la crianza, siempre es buena idea consultar con un profesional para detectar los problemas o trastornos, como el que te mencionamos, que hay detrás.

(Con información de Bebés y más)

Para saber más de...5 señales de que tu hijo padece depresión

La depresión infantil es una enfermedad psiquiátrica bastante frecuente y seria en niños y adolescentes. Se trata de una enfermedad clasificada dentro de los trastornos del humor.
Aproximadamente un 5 por ciento, o uno de cada 20 niños y adolescentes tendrá un episodio depresivo antes de cumplir los 19 años. Los estudios muestran que los padres suelen subestimar seriamente la intensidad de la depresión de sus hijos, por lo que te mostramos las señales de que tu hijo padece este mal.
Tristeza frecuente o episodios de llanto
Si tu hijo pasa gran parte del día triste, aislado, sin querer jugar, hacer la tarea o sus actividades cotidianas y además llora frecuentemente estos son una señal clara de depresión.
No debes subestimar la tristeza de tu hijo o su llanto, esto no es algo normal por lo que si ves a tu niños así durante días, es importante que hables con él y que lo lleves con un especialista.
Mal humor e irritabilidad
El malhumor y la irritabilidad se pueden ver como una actitud negativa e irrespetuosa del niño, pero este también es un signo claro de depresión.
Los niños suelen ser felices y querer jugar todo el tiempo, si a tu hijo cualquier cosa lo hace enojar y ponerse irritable debes vigilar este comportamiento ya que podría estar deprimido.
Si al jugar con sus amigos siempre muestra mal humor e irritabilidad y es el niño que siempre termina peleado, debes atender este problema ya que puede deberse a una depresión.
Bajo nivel de energía
El nivel de energía bajo y la falta de interés se pueden ver como vagancia y el no querer ni siquiera intentar hacer actividades o pararse de su cama.
Como ya lo mencionamos antes, un niño sano y feliz siempre va a querer estar jugando con sus amigos o estar realizando cualquier actividad, si tu hijo no se quiere parar de la cama o siempre se encuentra cansado y sin ganas de hacer nada, este es un claro síntoma de depresión.
Quejas frecuentes sobre problemas físicos
Si tu hijo presenta problemas físicos como dolores de cabeza, o de estómago, mareos, náuseas y ya lo llevaste al médico y no se encontró alguna causa a que puedan deberse, esto es un claro ejemplo de depresión.
La depresión genera problemas de salud y tu hijo puede padecerlos sino se atiende este problema.
No dormir bien
Si tu hijo de pronto duerme mucho más o mucho menos de lo normal y este patrón dura días, puede deberse a un problema de depresión.
Los trastornos del sueño también son un claro síntoma de depresión por lo que no debes tomar a la ligera cuando tu hijo te platica sobre sus problemas para dormir.
Cualquier problema de depresión debe ser tratado por un especialista, no te hagas de la vista gorda cuando tu hijo de señales sobre este problema, ayúdalo y llévalo con un especialista.
(Con información de: CUN, Sanitas y KidsHealth)

Valora este artículo

¿Quieres hacer una corrección? Envia tu corrección

Lo + leído

Últimas noticias

El editor recomienda