Durante el embarazo, que es un proceso biológico, las mujeres pueden sufrir muchos cambios en su cuerpo, y ahora se ha comprobado que también el cerebro y las neuronas pueden cambiar, lo que se trataría de un mecanismo que está orientado a ayudar con el cuidado de los niños.

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El cerebro de las embarazadas sí puede cambiar

En la revista Nature Communications, se publicaron los resultados de una investigación realizada en Países Bajos, la cual demuestra que el cerebro de una futura madre puede experimentar cambios, tanto en su estructura, como en su funcionamiento.

Los investigadores, aseguran que estos cambios en el cerebro estarían principalmente ocasionados por los niveles hormonales, fundamentalmente el estradiol durante el tercer trimestre del embarazo, que causan una reducción de la materia gris.

Esta reducción de la materia gris (sustancia formada por acumulación de neuronas en el sistema nervioso central), fue notoria tras el embarazo, pero no por eso hubo reducción de capacidades o funciones de la madre, lo que significa que es un efecto biológico hormonal.

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Estos cambios benefician el cuidado de los hijos

El estudio contó con la participación de 80 mujeres que nunca antes habían tenido hijos, de las cuales la mitad se embarazaron, y para ver los cambios cerebrales fue necesario realizar escaneos, pruebas y resonancias a todas las participantes en tres etapas:

  • Antes de concebir a su bebé.
  • Después de dar a luz.
  • Un año después del parto (lo que se realizó solo en 28 de las 40 que habían dado a luz).

Los estudios arrojaron que estos cambios neuronales tenían que ver con un cambio selectivo de las hormonas, que “remodelaron” la estructura cerebral, proceso que se relacionaba a medidas vinculadas a procesos maternales de cuidado del bebé, como:

  • Un vínculo materno-fetal.
  • Comportamiento de “anidar”.
  • Respuesta fisiológica a las señales del bebé.

Para los autores de la investigación, estos cambios implicarían una preparación cerebral y biológicamente orientada para facilitar el proceso del cuidado del bebé, durante y después del embarazo.

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La reestructuración del cerebro podría ayudar al vínculo con el bebé

Pero eso no fue todo, pues tras analizar de forma real la actividad cerebral mientras “trabaja”, se demostró que estos cambios en la estructura y función del cerebro durante el embarazo, también tenían efectos en la forma de relacionarse con otros.

De hecho, los análisis cerebrales, realizados con resonancias magnéticas funcionales, arrojaron que los cambios estaban más concentrados en áreas de neuronas que tenían qué ver con la socialización y la autorreflexión, que son esenciales para cuidar al bebé.

Así, estos cambios podrían mejorar factores como la empatía, la relación con otros, e incluso facilitar los vínculos que se forman con los bebés, así como la necesidad de cuidado.

(Con información de: Nature.)