Los celos pueden ser explicados como una emoción sumamente intensa que es experimentada cuando hay un deseo exagerado de poseer de forma exclusiva a la pareja.

Se consideran celos patológicos cuando una persona invierte más del 30% de su actividad diaria en encontrar pruebas que justifiquen su comportamiento.

Debemos precisar que los celos no son normales, tampoco es correcto normalizar estas conductas que provocan que la pareja se sienta acosada y en constante vigilancia, abrumada y cansada.

Los celos provocan en la relación de pareja desconfianza y conflictos, lo que desencadena las peleas constantes.

¿Cómo eliminar los celos en la pareja?

La celotipia o los celos de pareja necesitan un tratamiento profesional que le favorece a ambos para controlar las emociones y la situación que están enfrentando. Los psiquiatras recomiendan en pacientes detectados con principios de celotipia emplear un tratamiento cognitivo conductual, una terapia de exposición con prevención de respuesta o terapia de pareja.

  • Recuerda, los celos no son una muestra de amor.
  • Querer y amar a alguien no significa que nos pertenezca y que tengamos derecho sobre él o ella.
  • El respeto hacia la pareja se establece desde el momento en que ambas partes son conscientes de que cada uno es un individuo.
  • Sé consciente de lo que estás sintiendo.
  • No permitas que los celos tomen las riendas de tus pensamientos. Busca ayuda profesional y decide cómo transformar tus emociones para trabajar en ello.
  • No conviertas tus sentimientos en un asunto público.
  • La celotipia se basa en la desconfianza y en supuestos enemigos. Si todos son conscientes de tu situación, tu ansiedad y paranoia aumentarán.

Eliminar los celos en la pareja sí es posible, siempre y cuando ambas personas involucradas reconocen que una de ellas o ambos tienen el problema, además de:

  • Construir la confianza en ti mismo.
  • Te esfuerzas en agradarte a ti mismo antes que a los demás.
  • Confías en que puedes enfrentar y asimilar un abandono eventual y real.
  • No juegas con los sentimientos y la mente de tu pareja.
  • Disminuyes tu consumo de las redes sociales.
  • Identificas que los celos son un círculo vicioso.
  • Te aprecias a ti mismo.
  • Le das un voto de confianza a tu pareja.
  • Eres más empático y positivo.

Foto: Canva

¿Qué es la celotipia?

Los celos patológicos son un subtipo de trastorno delirante en que una persona está convencida de que su pareja le es infiel sin que haya motivos que lo justifiquen.

Se desarrolla a partir de un hecho que la persona interpreta como sospechoso.

Posteriormente, construye una serie de ideas que presentan una cierta lógica y coherencia entre ellas.

Como consecuencia, la persona con celos patológicos impone un alto grado de control en las actividades de la pareja.

Los celos patológicos, también conocidos como Síndrome de Otelo, pueden desarrollarse a partir de varios factores que normalmente lo causa la inseguridad, la baja autoestima, la desconfianza en uno mismo o la dependencia emocional.

También existen una serie de situaciones que pueden desencadenarlo. Por ejemplo:

  • Falta de atención emocional y cuidados en la infancia.
  • Familias desestructuradas o con problemas de pareja evidentes.
  • Personas muy dependientes.

Existen una serie de señales que nos pueden poner en alerta:

  • Control y comprobación constantes

La persona los realiza de forma compulsiva a través de preguntas y comentarios constantes. También se encarga de revisar a escondidas las redes sociales y móvil de la pareja.

Su intención está en comprobar y justificar la causa de sus sospechas. Esto se convierte en un círculo vicioso, provocando ansiedad y acentuando la autoestima baja.

  • Pensamientos obsesivos e irracionales sobre infidelidad

La persona que padece celotipia no racionaliza ni entiende que puede tratarse de miedo o inseguridad propia.

Por ello, actúa de forma compulsiva y bajo la necesidad insatisfecha de comprobar que la pareja es infiel.

  • Dependencia emocional

Esta deriva de la creencia de que la otra persona nos pertenece. Cualquier cosa que haga o espacio que no sea compartido se convierte en motivo de sospecha.

Además, el temor excesivo a perder a la pareja puede desencadenar en episodios de violencia física o psicológica.

Este trastorno afecta más a hombres que a mujeres después de los 30 años de edad.

Foto: Canva

¿Evolución, ansiedad y depresión?

El convivir con una pareja celosa no es cualquier cosa y esto es debido a que puedes pasar de la ansiedad a un cuadro depresivo, por el desgaste mental que implica estar en esta tóxica situación.

Las parejas o la persona necesitan tomar una medicación ansiolítica y antidepresiva para salir a flote para recuperarse del circulo vicioso como dañino en el que se involucró.

(Con información de la Clínica de Género y Sexualidad del Instituto Nacional de Psiquiatría)