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El aparato respiratorio (y algunos de sus términos)

NEKANE CASTILLOJul 28, 2022 
El aparato respiratorio
Este conjunto de órganos y estructuras de nuestro cuerpo, tiene la función de permitirnos respirar para poder obtener oxígeno por medio de inhalaciones o inspiraciones, y de eliminar el dióxido de carbono por la exhalación o expiración. Está formado por las vías aéreas (las estructuras por las que pasa el aire), y los pulmones (que son los órganos que reciben el aire). Las partes que forman este aparato son: nariz, boca, garganta, tráquea y pulmones.
(Información de: Kids Health y Salud Castilla y León)
La entrada al aparato: de la nariz a la tráquea
Algunos autores consideran que la nariz es la primera puerta de acceso al sistema respiratorio, junto con la boca, pues ya que por dichas partes del cuerpo el aire entra, para posteriormente ser transferido a la garganta y a la tráquea (que es el tubo que conectará con los pulmones). En esta primera etapa, principalmente en la nariz, se buscará filtrar el aire para eliminar partículas que puedan ser dañinas, como el polvo.
(Información de: Salud Castilla y León)
Los pulmones: los grandes órganos
Más abajo, en el pecho y dentro de la cavidad toráxica, encontraremos a los pulmones: los dos órganos más importantes del sistema respiratorio. Los dos pulmones están unidos por la tráquea, que desciende hasta el pecho y forma dos tubos cortos (uno para cada pulmón), llamados tubos bronquiales; estos, dentro de los pulmones se dividen en pequeñas ramas múltiples llamadas bronquiolos, que a su vez conectarán con los alveolos: la zona donde se produce el intercambio de oxígeno por dióxido de carbono. Los pulmones, además, están divididos en secciones conocidas como lóbulos (2 en el izquierdo, 3 en el derecho).
(Información de: National Heart, Lung and Blood Institute)
Los músculos de la respiración
Por increíble que parezca, la respiración es mayoritariamente trabajo de los músculos, principalmente del diafragma, ubicado por debajo de los pulmones y por encima del abdomen. Este músculo se encarga de ayudar a que los pulmones puedan expandirse y llenarse de aire, aumentando el espacio que existe en el tórax. Para lograrlo, también se ayuda de los llamados músculos intercostales (ubicados entre las costillas). El Manual MSD indica que en menor medida también participan músculos abdominales y cervicales.
Cuando hay problemas
El sistema respiratorio puede presentar todo tipo de problemas, que la mayoría de las veces (obviamente), presentarán síntomas que pueden alterar la respiración y el proceso de la obtención de oxígeno, en mayor o menor medida, dependiendo de la causa y sitio de afectación. En muchas ocasiones, la mayoría de los problemas estarán ocasionados por infecciones (por virus o bacterias) y reacciones alérgicas (como la obstrucción nasal y el asma), pero en momentos más graves, la causa del malestar puede deberse a una perforación de pulmón o la acumulación de sangre o líquido.
(Información de: Manual MSD)
Apnea e hipoxia
La apnea es uno de los síntomas más comunes, más relacionados al sistema respiratorio, y que se define básicamente como una sensación de falta de aire o una dificultad para respirar. Aunque las causas son múltiples, y puede no tratarse de algo demasiado grave, en algunos casos la apnea es la primera señal de que puede ocurrir (o está ocurriendo) una hipoxia, que se define como poca cantidad de oxígeno en el organismo, y que puede ser letal.
(Información de: Manual MSD)
Ruidos pulmonares
Medline Plus los define como los ruidos que son producidos por las estructuras de los pulmones durante la respiración. Existen algunos ruidos que no son normales y podrían alertarnos de algo, como: los estertores (ruidos burbujeantes al inhalar), las sibilancias (ruidos chillones o de silbidos que se producen al exhalar), el roncus (suena como ronquidos), y estridor (similar a las sibilancias, pero suelen originarse de la parte superior, como la tráquea o garganta).
Expulsión desde los pulmones
El Centro del Cáncer MD Anderson, indica que cuando se expulsa moco, flemas, esputo o líquido, por medio de la tos o carraspeos, estaríamos frente a algo llamado expectoración. Esta expectoración no suele ser siempre del todo mala, ya que dependerá de aquello que se expulse. Eso sí, en algunos casos podría tratarse de algo serio, como la expulsión de sangre luego de toser, proceso llamado hemoptisis.
(Información de: Manual MSD)

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