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¿Cuándo decimos que el embarazo es de alto riesgo? Parte 1

SANDRA ACEVEDO G.Ago 22, 2022 
Tiempo de lectura: 6 mins.

Todos hemos escuchado hablar del embarazo de alto riesgo, pero ¿realmente sabes qué significa?

¿Qué es un embarazo de alto riesgo? (Foto: Freepik)

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Seguramente como embarazada puede ser que estés familiarizada con este término, ya sea porque lo has escuchado o leído en alguna parte o porque catalogaron tu embarazode alto riesgo”.

La realidad es que cuando los médicos vemos un número muy importante de pacientes en el hospital o en nuestro consultorio y le preguntamos el motivo de consulta su respuesta suele ser:

“vengo porque me dijeron que tengo un embarazo de alto riesgo, y cuando le preguntamos si saben por qué les dijeron eso, su respuesta generalmente es: “no lo sé… por mi edad, no me dijeron, el doctor no me explico”, etcétera.

Por ello me gustaría abordar este tema y aclarar un poco de qué se trata.

(Foto: Freepik)

¿Qué es un embarazo de alto riesgo?

Como médicos obstetras vamos a ver en nuestra consulta a:

  • mujeres que se embarazan con factores de riesgo o enfermedades preexistentes (como la hipertensión)
  • mujeres que ya embarazadas se enferman con situaciones que no tienen que ver con el embarazo per se (como cáncer)
  • mujeres con complicaciones propias del embarazo (como preeclampsia)

La mujer que se embaraza siempre tiene riesgos, el embarazo por sí mismo es un riesgo. El riesgo cero en obstetricia no existe. Solo la mujer que no se embaraza tiene riesgo cero. Ahora bien, los riesgos pueden ser de diferente índole, y de diferente magnitud y para diferentes resultados.

Existen intentos para clasificar el embarazo en riesgo bajo y riesgo alto; sin embargo, la línea divisoria entre uno y otro no es tan clara como pudiéramos imaginar. Una mujer puede tener riesgo bajo para parto pretérmino, pero alto para tener un bebé con síndrome de Down, por ejemplo.

Nuestra función como obstetras debería consistir en evaluar en la primera consulta a nuestra paciente y establecer las pautas y estudios que necesita para establecer sus riesgos individuales, el nivel de riesgo para diferentes desenlaces y las acciones que vamos a tomar para evitar el desenlace adverso previsto.

(Foto: Freepik)

¿Cuál es la importancia de calificar un embarazo como alto riesgo?

¿De qué sirve clasificar a una paciente como embarazada de alto riesgo? Si solo catalogamos a la paciente en riesgo alto y la colocamos en ese grupo, pero no hacemos ninguna acción, NO SIRVE DE NADA, es como verla caminar hacia un precipicio y estar pendiente de cuando cae. Entonces ¿Cuáles son las conductas adecuadas ante el riesgo materno y fetal y del recién nacido (riesgo perinatal)?

Debemos identificar los riesgos individuales para mamá y para bebé, la magnitud del riesgo, además de los posibles desenlaces y las medidas PREVENTIVAS específicas que debemos tomar para manejar cada uno de los riesgos de la paciente y de su bebé.

Existen varios factores de riesgo personal que pueden ser identificados aún antes de que la mujer se embarace, si acude con el obstetra porque desea un embarazo. Estos riesgos personales son entre otros:

  • Obesidad y sobrepeso
  • Hipertensión crónica
  • Diabetes
  • Epilepsia
  • Uso de drogas recreativas
  • Pérdidas gestacionales previas (abortos, muertes fetales, partos inmaduros, desprendimiento de placenta, etc.)
  • Partos previos de menos de 37 semanas
  • Infecciones vaginales, urinarias o de otro tipo.
  • Portadoras de VIH (sida)
  • Grupo sanguíneo con factor RH negativo de la mujer
  • Infertilidad y tratamientos previos no exitosos
  • Enfermedades de la coagulación (trombofilias)
  • Enfermedades relacionadas con la inmunidad (artritis reumatoide, lupus, síndrome antifosfolípidos)
  • Miomatosis uterina
  • Partos previos por cesárea
  • Portadoras de enfermedades hereditarias como hemofilia
  • Cáncer de cualquier tipo
  • Edad materna en los extremos de la vida reproductiva

Y la lista podría seguir, en caso de que haya alguna enfermedad de este tipo y la mujer desee embarazarse, cada una de estas debe estar controlada previamente, y además la mujer debe ser informada de los riesgos para el embarazo que conlleva cada una de ellas, tanto para mamá como para bebé.

Los pros y los contras de un embarazo. A esta consulta es ideal que la futura mamá acuda con el futuro papá o con un familiar de su confianza y que ambos se sientan en libertad de expresar sus dudas y sus preocupaciones.

(Foto: Freepik)

Pongamos un ejemplo, si la mujer llega al embarazo con un índice de masa corporal arriba de 25 (el índice de masa corporal se calcula dividiendo el peso sobre la estatura elevada al cuadrado. Ejemplo para una estatura de 1.58 cm y un peso de 70 kg, se divide 70 entre 2.49 = 28) existe el riesgo de que desarrolle diabetes del embarazo, preeclampsia, aborto, parto antes de 37 semanas, etc.

Es en función de dichos riesgos que se realizan las recomendaciones que deben hacer las mujeres antes de intentar un embarazo y cómo se debe planear la vigilancia y el control prenatal.

Con toda la información, la pareja puede tomar decisiones más informadas y valorar riesgos-beneficios. Y por otro lado es más sencillo para el médico lograr un control prenatal más exitoso debido a que hay un mayor número de variables en control.

En la siguiente parte de este tema hablaremos de la mamá que ya se encuentra embarazada y que además tiene alguno de estos factores de riesgo.

 

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