Al llegar a los 50 años, muchas personas suelen experimentar problemas relacionados con su peso y su salud, esto debido a cambios que su cuerpo experimenta debido a la edad; por esta razón, es importante que se conozcan qué alimentos no se deberían comer para evitar problemas de salud.

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¿Por qué es importante cuidar lo que comemos luego de los 50?

Al alcanzar los 50 años, explica la Asociación Americana de Personas Retiradas (AARP, por sus siglas en inglés), las personas suelen sufrir de una serie de alteraciones que alteran su metabolismo, haciéndolo más lento y aumentando las probabilidades de padecer problemas como sobrepeso y obesidad.

Este cambio en el metabolismo se debe, principalmente, a que hay transformaciones importantes en el organismo de las personas y también en los estilos de vida, que pueden incluir:

  • Realizar menos ejercicio (que puede ser causa de problemas de salud).
  • Estrés.
  • Pérdida de masa muscular (que ayuda a quemar calorías), por lo que se queman menos calorías y se gana peso con más facilidad. Esta pérdida se produce por disminución de hormonas, tanto en hombres (baja de testosterona), como en mujeres (disminución de estrógenos).

7 alimentos no recomendables a los 50 años

Para contribuir a tener una buena alimentación a los 50 años (pero también a  cualquier edad), es importante conocer qué alimentos no son recomendables para la salud y que deberían evitarse.

Antes de retirar o incluir algún alimento en la dieta, dicen los expertos, debes cuestionarte y valorar de forma detenida qué es lo que pueden ofrecerte y qué efectos negativos pueden tener en tu salud.

Cabe destacar que ningún alimento está prohibido, siempre y cuando se modere su consumo y se tenga una dieta balanceada.

A continuación, te mencionamos 7 alimentos que según nutricionistas y dietistas expertos, serían mejor evitar de forma más estricta a partir de los 50 años

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Bebidas azucaradas

Ya sean refrescos o tés embotellados, estos tienen demasiados azúcares que son innecesarios, y posteriormente podría ser almacenada en forma de grasa, lo que contribuirá gradualmente al riesgo de padecer obesidad o empeorar esta condición, así como otras condiciones como la diabetes.

Además, un estudio realizado por la Universidad del Sur de California, descubrió que quienes consumían al menos una bebida azucarada al día, tenían 78% más riesgo de padecer cáncer de hígado, que si se les compara con quienes consumían menos de tres de estas bebidas al mes.

Frituras

Las papas fritas y otras frituras contienen gran cantidad de grasas saturadas, que alteran los niveles de colesterol en la sangre, elevándolos y aumentando los riesgos de padecer problemas del corazón o accidentes cerebrovasculares.

Toronja

Por increíble que parezca, esta fruta no está del todo recomendada, ya que suele tener una reacción adversa a algunos medicamentos, principalmente aquellos para tratar la presión sanguínea, la ansiedad y el insomnio.

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Bebidas libres de azúcar

Estas bebidas contienen saborizantes artificiales que, aunque pueden parecer una buena alternativa al azúcar, en realidad no lo son, según han demostrado diversas investigaciones. 

Estas investigaciones demuestran que los endulzantes artificiales contribuyen al aumento de peso, incluso si hay un consumo de calorías más bajo, pues pueden desencadenar la necesidad de consumir más y más productos para calmar los antojos de algo dulce.

Comidas instantáneas

Usualmente, estos alimentos tienen altas cantidades de sodio, que pueden ser muy dañinas, principalmente en los mayores de 50 años, pues según estadísticas mencionadas por la AARP, el 75% de personas que pasan esta edad padecen de presión arterial alta.

Se recomienda consumir entre 1,500 a 2,300 miligramos de sodio por día, y no sobrepasar esa cantidad, pues se incrementarían los riesgos de:

  • Elevar la presión sanguínea.
  • Desarrollar problemas cardiovasculares.

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Alcohol

El metabolismo del alcohol se altera conforme la edad avanza, lo que deja a los individuos más susceptibles a los factores negativos que estas bebidas traen consigo, lo que aumenta los riesgos de caídas.

Así mismo, el alcohol puede generar una mala interacción con los medicamentos, lo que podría causar más deshidratación, y empeorar otras condiciones, como:

  • Enfermedades hepáticas.
  • Problemas del corazón.
  • Enfermedades de los riñones.
  • Trastornos neurológicos.

Margarina

Al igual que los alimentos fritos, la margarina tiene un alto porcentaje de grasas trans, que se asocian al empeoramiento de trastornos cardiovasculares y al aumento de los niveles de la azúcar en sangre.

(Con información de: American Association of Retired Person, Diario Libre, Sun Health Communities, Saber Vivir.)