El aceite de coco y el aceite de palma han ganado mucha popularidad en los últimos años, tanto así, que hay doctores que recomiendan su consumo. ¿Qué tan cierto es esto? ¿Existen riesgos de consumir estos productos?

De acuerdo con instituciones especializadas en salud, el consumo de estos aceites puede ser nocivo para la salud y aquí te decimos las razones.

Los peligrosos riesgos de los aceites de coco y de palma

La Universidad de Harvard informa que el aceite de palma, hecho a partir del fruto de la palma aceitera, es una de las grasas comestibles que más se producen en el mundo. El árbol que produce aceite de palma genera dos tipos de aceites: de la pulpa de la fruta y de la semilla o semilla.

Seguramente has escuchado de ellos o los has visto en el supermercado, pero de lo que casi no se habla, es del peligro que pueden representar para la salud.

Empecemos por el aceite de palma. La Escuela de Medicina de Harvard señala que el aceite de palma tiene una mala reputación debido a que tienen un alto contenido de grasas saturadas, que durante mucho tiempo han sido relacionadas con enfermedades cardíacas.

¿Qué pasa con el aceite de coco?

La Clínica Cleveland advierte que el uso del aceite de coco está desaconsejado hasta por la American Heart Association, pues más del 80% del aceite de coco es grasa saturada, lo que lo pone a la par con la grasa del tocino, que aunque deliciosa, no es la opción más saludable del mundo.

Es importante señalar que la gente no conoce estos riesgos, pues una encuesta pública concluyó que el 72% de los habitantes de Estados Unidos consideraba que el aceite de coco era saludable.

La investigadora científica en el Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, Vasanti Malik, menciona que no se debe “satanizar” o “subir a las nubes” al aceite de coco, pues no es ni un “super alimento” ni un “veneno”.

“El aceite de coco tiene un sabor único y es más recomendable consumirlo en pequeñas cantidades, como una alternativa periódica a otros aceites vegetales como el de oliva o el de canola que son ricos en grasas no saturadas”, explica Malik.

La recomendación de la Cleveland Clinic es que no se caiga en la trampa de considerar el aceite de coco como una alternativa "saludable" a otros aceites de cocina, mantequilla o un ingrediente similar para ser untado o para hornear.

Se trata de un alimento rico en grasas y calorías que debe ser utilizado con moderación en su dieta.