Las fresas son una fruta deliciosa y versátil que podemos consumir en licuados, postres, ensaladas o simplemente disfrutarlas frescas; ahora, un nuevo estudio demuestra que el consumo habitual de esta baya puede protegernos del alzheimer.

La investigación realizada por la Universidad de Rush en Chicago y publicada en el Journal of Alzheimer Disease, encontró que las fresas tienen un compuesto activo llamado pelargonidina que es capaz de combatir la neuroinflamación característica del alzheimer.

Este componente se encuentra en todo tipo de bayas, sin embargo, las fresas contienen una mayor cantidad del compuesto, por lo que serían más efectivas.

Beneficios de las fresas contra el Alzheimer 

La Alzheimer’s Association, apunta que el alzheimer es un tipo de demencia que causa problemas con la memoria, el pensamiento y el comportamiento.

(Foto: Pixabay) 

El factor de riesgo conocido más importante es el aumento de la edad y la mayoría de las personas con alzheimer son mayores de 65 años

Actualmente, no se conoce la causa específica de esta enfermedad, pero sí se conoce el proceso por el cual aparece. Todo ocurre cuando dos proteínas, la beta-amiloide y la proteína tau, dejan de funcionar correctamente.

Esto deriva en una neuroinflamación que va colapsando ciertas áreas del cerebro y genera los síntomas de alzheimer, como:

  • Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana
  • Dificultad para planificar o resolver problemas 
  • Desorientación del tiempo o lugar
  • Problemas con el uso de palabras o la escritura 
  • Cambios en el humor o la personalidad

¿Cómo benefician las fresas en el alzheimer?

El estudio fue realizado gracias a un programa de seguimiento de personas mayores durante más de 20 años llamado Rush Memory and Anging Project, donde además de hacer un seguimiento de la dieta de los participantes mediante un cuestionario de frecuencia de alimentos, se hicieron test cognitivos periódicos.

(Foto: Pixabay) 

También una evaluación neoropatológica estandarizada tras su fallecimiento

Al estudiar los datos, los investigadores descubrieron que la pelagonidina, presente en las bayas, especialmente en las fresas, posee “propiedades antiinflamatorias” que “pueden disminuir la neuroinflamación general, lo que puede reducir la producción de citoquinas”, afirma la doctora Julie Schneider, autora del estudio.

Las citocinas son proteínas producidas por las células y pueden regular diversas respuestas inflamatorias.

Los datos sugieren que la pelargonidina puede proteger al cerebro que envejece del desarrollo de la enfermedad de alzheimer.

Sin embargo, se deben tomar con precaución los resultados del estudio, pues Puja Agarwal, coautora del estudio y epidemióloga nutricional, señala que el estudio fue observacional y necesita más investigación para comprender el papel de la nutrición en el alzheimer

Aunque destaca que el estudio da esperanza sobre cómo los componentes dietéticos específicos, como las bayas, pueden ayudar a la salud del cerebro.

Otros beneficios de las fresas 

Mónica Pérez García, dietista-nutricionista, explica a Efe salud que las fresas contienen muchos nutrientes, entre los que destacan la vitamina C, el ácido fólico, la vitamina E y los betacarotenos, así como el potasio.

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La experta agrega que también contienen flavonoides que son “pigmentos vegetales con una importante función antioxidante”.

Este papel antioxidante que ejercen las fresas en el organismo es muy importante porque bloquean o neutralizan el efecto de los radicales libres, responsables, entre otras causas, del envejecimiento, de enfermedades cardiovasculares y de algunos tipos de cáncer, detalla la nutricionista.

“Además, la vitamina C mejora la absorción del hierro de los alimentos, por lo que es útil en caso de anemia ferropénica”, destaca.

Por su parte, el ácido fólico en las fresases imprescindible para la división y proliferación celular y clave en la prevención de la espina bífida, así que en el embarazo, es ideal comer estas bayas para obtener los beneficios.

Finalmente, Pérez comenta que las fresas son ricas en fibra, por lo que mejoran el tránsito intestinal y pueden ayudar a equilibrar las cifras de colesterol y glucosa sanguínea, así como prevenir algunos tipos de cáncer como el de colon.

Precauciones al consumir fresas

A pesar de los beneficios de las fresas contra el alzheimer y otros problemas de salud, la especialista advierte que se deben tener algunas precauciones.

(Foto: Pexels) 

Las personas con insuficiencia renal o cálculos renales, deben evitar su consumo, ya que las fresas contienen ácido oxálico. Las personas con alergia a la aspirina también deben evitarlas, porque contienen salicilatos que podrían provocar urticaria en estos casos.

Por su parte, cardiólogos de la Fundación Española del Corazón indican que no se trata de comer en exceso fresas, sino de mantener un estilo de vida saludable, donde procuremos reducir la ingesta de grasas saturadas, practiquemos ejercicio físico diario y aumentemos el consumo de frutas y verduras.

(Con información de Revista 65 y más, Efe salud, Alzheimer Association)

Para aprender más de...4 maneras de cuidar y fortalecer tu microbioma intestinal

1- El microbioma es el conjunto de todos los microorganismos (bacterias, hongos y virus) con sus genes y metabolitos que habitan de forma natural en el interior de nuestro cuerpo. Hay algunas formas en las que puedes alimentar y cuidar tu microbiota intestinal. Te explicamos cómo.
2- Come más fibra
Come más fibra. Trata de comer 40 gramos de fibra al día, ya que es el alimento favorito de la microbiota, explica la BBC.
3- Come más frutas y verduras
Algunos alimentos ricos en fibra que son buenos para las bacterias intestinales son
frambuesas, alcachofas, guisantes verdes, brócoli, garbanzos, lentejas, alubias, granos enteros, plátanos y manzanas, explica Healthline.
4- Ingiere alimentos con polifenoles
Los polifenoles son antioxidantes que actúan como combustible para los microbios. Algunos ejemplos son los frutos secos, las semillas, las bayas, el aceite de oliva,, el café y el té, especialmente el té verde, explica Healthline.
5- Come alimentos fermentados
Los alimentos fermentados han sufrido una fermentación, un proceso en el que los azúcares que contienen son descompuestos por levaduras o bacterias. Algunos ejemplos de alimentos fermentados son yogur, kimchi, kéfir, kombucha y tempeh, dice Healthline.