El pollo es la carne que más se consume en el mundo, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO; se calcula que en 2021 se consumieron 133 millones de toneladas de esa ave.

Eso podría traducirse en que el pollo es la carne preferida en el mundo, ya sea por cuestiones religiosas, de salud, económicas o por gusto. En América Latina en el año 2019 se consumieron 32.7 kilos por persona.

Su amplio consumo está acompañado de una serie de mitos sobre cuál es la mejor forma de comerlo, qué tan saludable es y las enfermedades que transmite. Estos son 5 mitos del pollo y la verdad detrás de ellos.

La cruda realidad sobre el pollo

El pollo es una carne rica en proteínas y fuente importante de vitaminas y minerales. Además, destaca porque a diferencia de otras carnes, ésta contiene niveles importantes de grasas monoinsaturadas, el tipo saludable que también se encuentra en pescados y frutos secos y que además ayuda a controlar los niveles de colesterol en la sangre.

(Foto: Pexels)

  • Mito: Comer el pollo con piel te engorda
  • Mito: Puedes volver a congelar el pollo que fue descongelado
  • Mito: La carne de pollo es amarilla
  • Mito: No se debe mojar el pollo

Este mito es verdad. El pollo contiene 32% de grasas, es decir, por cada 100 gramos de pollo que comes, 32 gramos son grasa. Dos tercios de esa grasa son del tipo monoinsaturadas, grasas buenas, y un tercio son saturadas, grasas malas.

La piel del pollo contiene el mismo nivel de grasa que su carne, por lo que al consumir al ave con todo y piel, se aumenta el aporte calórico al 50%. 

Por ejemplo, una pechuga de 196 gramos sin piel aporta 284 calorías, de las cuales el 20% es grasa y el 805 es proteína. Con piel, se eleva a 386 calorías, 50% de grasas y 50% de proteínas.

Mito: Puedes volver a congelar el pollo que fue descongelado

Falso. Esa es una práctica que puede poner en riesgo tu salud, ya que la congelación tiene por objetivo detener la reproducción de microorganismos en los alimentos y al descongelarlos, estos se pueden volver a reproducir. Por eso no es recomendable congelar carne que ya ha sido descongelada.

La única forma segura de hacer eso es si antes ya fueron cocinadas, porque de esta forma se habrán eliminado los microbios por completo. Además, lo recomendable es descongelar los alimentos en el refrigerador, ya que hacerlo a temperatura ambiente podría favorecer la proliferación de patógenos.

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Mito: La carne de pollo es amarilla

Falso. A veces podemos encontrar pollos amarillos y pollos rosas, dependiendo de la tienda donde compremos el producto y tenemos la creencia de que uno es mejor que el otro, pero eso no es cierto.

El color de la carne del ave depende del color del alimento que se le da y no significa nada sobre su calidad.

Mito: No se debe mojar el pollo

Cierto. La manipulación del pollo crudo es causa de intoxicación por alimentos. Lavar el pollo, contaminar utensilios y superficies con la carne cruda y no cocinarlo hasta que la carne quede totalmente blanca pueden provocar enfermedades en los seres humanos.

El pollo crudo está contaminado con la bacteria Campylobacter, con Salmonella y Clostridium perfringens, los cuales son responsables de distintas enfermedades gastrointestinales

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(Con información de BBC)