Bajar de peso sin tener dietas restrictivas es posible, e incluso es lo recomendado.

Si bien muchas personas recurren a dietas restrictivas para poder alcanzar su peso ideal, o quizás para mantenerse en el peso que más les agrada, la realidad es que no están recomendadas, ya que lejos de no ser beneficiosas a largo plazo, pueden ser perjudiciales para la salud.

Por eso, esta ocasión te traemos 7 consejos que puedes utilizar para bajar de peso sin recurrir a las dietas restrictivas, que además resultan frustrantes y poco útiles.

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El problema de las dietas restrictivas

Si bien las dietas altamente restrictivas prometen hacer milagros en poco tiempo, y sin hacer mucho esfuerzo, la realidad es que tienen más efectos secundarios que beneficios reales.

Para comenzar, es bien sabido que este tipo de dietas, donde se eliminan la mayoría de alimentos de la dieta, genera frustración y desesperación, lo que al final genera aumento de peso y el famoso “efecto rebote”, donde se recupera todo el peso antes perdido, lanzando por la borda el sufrimiento de la dieta. 

Además, las personas que viven a dieta tienen diferentes etapas donde su organismo va perdiendo eficiencia metabólica, lo que daña el metabolismo y a largo plazo hace más complicado el proceso de bajar de peso.

Pero eso no es todo, las dietas restrictivas pueden tener un impacto psicológico importante, ya que en muchos casos desencadenan problemas de alimentación, como anorexia o bulimia, debido a la mala relación con la comida que se desarrolla.

Las dietas restrictivas también llevan a desarrollar frustración, depresión, ansiedad, apatía y hasta aislamiento social, lo que a largo plazo resultará, muchas veces, en un abandono completo de la dieta y un posible aumento de peso significativo, así como problemas más graves.

Otros daños que pueden causar, son:

  • Estreñimiento. Si no se consumen grasas buenas, y tampoco fibra, nuestro sistema digestivo y el tránsito intestinal se verán afectados y más lentos.
  • Efecto rebote. El efecto rebote es básicamente un proceso de adaptación de nuestro cuerpo, donde la falta de alimentos (y calorías) provoca que el metabolismo se vuelva más lento. 
  • Deficiencia de vitaminas. Esta puede dar lugar a problemas hormonales, principalmente la ausencia de menstruación en mujeres, debido a la falta de ácidos grasos.
  • Daños musculares, secundarios a la pérdida de masa muscular.
  • Daños óseos, por la baja y falta de nutrientes, lo que aumenta los riesgos de fracturas.
  • Problemas de rendimiento, físico y mental. Ya sea porque no hay suficientes nutrientes, o porque el organismo intenta gastar la menor cantidad de energía.
  • Enfermedades crónicas, principalmente cardiovasculares, cáncer o diabetes.

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¿Qué es lo recomendable?

La Organización Mundial para la Salud (OMS), asegura que la mejor manera de bajar de peso es encontrar un equilibrio entre las calorías que consumimos y las que gastamos por medio de nuestras actividades diarias, además de consumir todos los grupos alimenticios para tener una dieta balanceada y tener un peso saludable.

Esto que la OMS recomienda, definitivamente no será encontrado en una dieta restrictiva o milagrosa, ya que están enfocadas en consumir solo unos pocos alimentos y eliminar el doble, lo que lleva a que el cuerpo entre en un desbalance significativo.

Además de llevar una dieta balanceada, se debe recomienda realizar actividad física, ya que de esta manera el metabolismo se activará, ayudándonos a quemar calorías, y también servirá para que nuestros músculos y articulaciones se encuentren en buen estado, así como nuestra salud en general.

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7 consejos para bajar de peso sin recurrir a las dietas restrictivas

  • Tener paciencia.
    Se tiene que entender que bajar de peso no es algo que suceda de la noche a la mañana, que no ocurrirá en un parpadeo, pero que con constancia, tiempo y esfuerzo  puede lograrse. Es importante, además, no obsesionarse con el tema, ya que eso nos estresará y nos hará más propensos a desahogarnos con la comida.
  • Evitar alimentos procesados.
    Aunque representan una forma fácil de comer y ayudan bastante en la cocina, la realidad es que los alimentos procesados suelen ser más perjudiciales que benéficos, ya que tienen grandes cantidades de sales, azúcares, grasas y carbohidratos, que dañan a nuestro cuerpo.
  • Cocinar en casa.
    Lo mejor para bajar de peso es, sin duda, comer en casa, ya que de esta manera se podrá tener un control sobre lo que se come y las porciones, y evitaremos consumir productos que resulten perjudiciales para nuestra salud. 
  • Moderar las cantidades.
    Más allá de dejar de comer productos específicos, lo idóneo es cuidar la cantidad de comida que se consume; es decir, hay que cuidar las porciones y qué tanto comemos de algo.
  • No hay que restringir del todo.
    Si bien es cierto que hay alimentos que no debes consumir de forma cotidiana, como frituras o pastelillos, la realidad es que no debes eliminarlo del todo. Puedes seguir consumiendo un poco de estos productos de manera esporádica, y eso no resultará un problema.
  • Comer más de tres veces al día.
    Muchas personas aseguran que si comen menos de tres veces al día lograrán bajar de peso, pero la realidad es que eso, además de causar deficiencias nutricionales, llevarán al cuerpo a entrar en un estado de “reserva” o “ahorro”, donde las calorías consumidas se guardarán como forma de grasa de reserva. Estudios han demostrado que el metabolismo se ve activado (y beneficiado) cuando comemos aproximadamente cinco veces al día, obviamente consumiendo alimentos sanos o que aporten nutrientes a nuestro cuerpo.
  • Realizar actividad física.
    Tener actividad física diaria, además de las actividades de nuestro día a día, resulta beneficioso, ya que se aumentará el gasto de calorías, que es tan importante para bajar de peso.


(Con información de: 20 Minutos, Mapfre, La Nación, Grupo Health Care)