Cookies
Este sitio web utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia. Aviso de privacidad
Vida sana
Soy mamá
Familia
Especialidades
Herramientas


© 2022 Todos los derechos reservados. Grupo La Silla Rota. PUBLICACIONES COMUNITARIAS S.A. de C.V.

"Si no tengo el celular, temo pase algo desastroso. Tengo nomofobia".

Al menos el 75% de la población de México cuenta con un celular, lo que aumenta el número de casos relacionados con ansiedad por no tener acceso al dispositivo

NOÉ HERNÁNDEZJun 01, 2022 
Tiempo de lectura: 18 mins.
La nomofobia se caracteriza por presentar cuadros de ansiedad entre los pacientes por no tener acceso al celular. Foto: Especial

Gabriela de 23 años fue diagnosticada con un Trastorno de Ansiedad Generalizado derivado de un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) que no fue atendido en su momento; esta condición le hace presentar episodios ansiosos cuando no tiene acceso a su teléfono celular.

“No tener el celular me causa una sensación de falta de control o de falta de conexión con el mundo”

menciona Gabriela en entrevista con SuMédico, quien cae en el cuadro de nomofobia.

El término nomofobia es aplicado para las personas que al igual que Gabriela presentan cuadros ansiosos a causa de la imposibilidad de poder tener su celular.

Es un anglicismo adaptado de Estados Unidos el cual conjunta las palabras No-mobile phobia, y se traduciría como el miedo a no tener el celular.

Sin embargo, de acuerdo con el doctor en psiquiatría Luis Carlos Faudoa, experto en el tratamiento de adicciones, para este fenómeno el término fobia estaría mal empleado, ya que los pacientes no presentan ataques de pánico como los que esperaría la psiquiatría para describir a un trastorno fóbico.

Más bien, esta condición se caracteriza por generar ansiedad al no tener cerca el celular o acceso a éste por diferentes factores, como lo es el no tener señal o wifi o el hecho de perder la batería y no poder cargarlo inmediatamente. Por razones de cotidianidad se utiliza ya en general el término nomofobia.

Foto:Pexels

Gabriela nos menciona que aproximadamente desde los 16 años ha presentado cuadros de ansiedad relacionados a la falta de acceso al celular, llegando incluso a dormir con él para poder sentirse segura.

“En la noche cuando me voy a dormir, es importante para mí tenerlo cerca. El hecho de tenerlo cerca me causa una sensación de seguridad y cuando no lo tengo se empieza a presentar un ataque de ansiedad que no puedo controlar”, explica.

¿Qué provoca la aparición de la nomofobia?

Alexis de Jesús Tovar, experto en psicología familiar nos explica que una posible causa del desarrollo de esta condición es el desapego de los padres hacia las actividades de los menores, y al sentirse solitarios optan por una nueva rutina que se basa en la interacción virtual únicamente. Al estar basados sólo en este tipo de relaciones digitales se pueden presentar los cuadros ansiosos característicos de esta afección al no tener un dispositivo móvil y teniendo que afrontar el mundo real.  

Formas en las que se presenta la nomofobia

El doctor Luis nos menciona que este padecimiento puede tener diferentes expresiones, las cuales son derivadas de la gran lista de actividades que se pueden desarrollar en el celular.

“Los pacientes con nomofobia no presentan un solo tipo de conducta, entre estas destacan: el hablar con otras personas, que alguien los contacte inesperadamente, el uso excesivo de las redes sociales, los videojuegos e incluso estar revisando el estatus de alguna compra hecha por internet, al igual que cualquier otra persona no diagnosticada, con la diferencia de que los pacientes sufren cuadros ansiosos si no pueden conectarse.

Al no poder realizar cualquiera de estas acciones se podría presentar ansiedad entre los usuarios lo cual lo convierte en un fenómeno muy difícil de estudiar.

Para Gabriela el no tener batería en el celular le causa pensamientos en los que inmediatamente después de que se apague sucederá alguna emergencia y nadie podría encontrarla. Se desatan toda una serie de eventos catastróficos en su mente. La joven explica que esta serie de ideas provienen del simple hecho de no tener el cargador del celular.

Foto:Pexels

El celular en el día a día

De acuerdo con el doctor Luis Faudoa, al menos el 75% de la población en México cuenta con un teléfono celular, suplantando incluso al teléfono tradicional de casa. Este dato convierte al celular en una de las principales herramientas para poder estar conectado, pues incluso muchas de las nuevas formas de estudiar y relacionarse socialmente dependen de este dispositivo para poder efectuarse.

“En nuestro día a día el celular es utilizado para muchos trabajos o es de las formas de estudio más utilizadas, así como de interacción social. No son las únicas formas de tener estas interacciones o estas actividades; sin embargo, culturalmente ya es lo más habitual. El ejemplo más sencillo y reciente se derivó de la pandemia, pues la mayoría de las actividades se realizaron en línea”. explicó el psiquiatra.

De este modo y de acuerdo con ELSEVIER Gran casa editorial de temas médicos, para el 2017 ya existían más de 4.9 mil millones de usuarios con teléfono celular en el mundo, y es que de acuerdo con el sitio editorial de medicina, al menos el 61% de los usuarios de celular miran el dispositivo dentro de los primeros cinco minutos inmediatos después de despertar, el 72% de éstos revisan el celular al menos una vez por hora y un porcentaje un tanto mayor al 50% lo revisan varias veces en el mismo periodo de tiempo.

¿Quiénes son los principales afectados?

La nomofobia afecta principalmente a los sectores que pasan más tiempo conectados a las redes sociales, entre éstos se encuentran los adolescentes y adultos jóvenes de entre 14 y 24 años. 

Desde la perspectiva de la psicología, detalla Alexis de Jesús, este sector es el principal afectado debido al constante uso de las redes sociales y las formas en las que se permite relacionarse dentro de ellas, con relaciones afectuosas que podrían generar una codependencia ante las redes sociales o hacia las personas que se contactan en las mismas.

La exposición prolongada a este dispositivo podría desencadenar una adicción al celular, pues la constante aparición de cuadros ansiosos derivados del no tener acceso al celular y encontrar calma únicamente cuando se puede estar en línea de nuevo, crearía un círculo vicioso en el que se refuerza de manera negativa esta conducta, lo que a su vez generaría síntomas de abstinencia entre los que se desataca la misma ansiedad.

Afectaciones de la nomofobia

Cuando se vivía en confinamiento como medida para poder hacer frente a la covid-19, Gabriela pasaba largas horas frente al teléfono para poder estar informada sobre la situación del mundo y cómo se encontraban sus seres queridos durante este episodio.

“Mis ciclos de sueño se vieron afectados debido al uso hasta altas horas de la madrugada del celular. Incluso llegué a dormir hasta las 3 de la mañana cuando yo me tenía que levantar a las 6”

, menciona.

Esta conducta la llevó a perder varías de sus clases de la licenciatura, pues al no poder aguantar el sueño, se quedaba dormida por las tardes, lo que afectó directamente su vida académica.

Al día de hoy no existen reportes médicos relacionados con la abstinencia del celular o de muerte por adicciones al celular; sin embargo, sí se han presentado casos en los que el uso de éste ha puesto en riesgo la vida de los usuarios.

Cuando un conductor se distrae por atender el teléfono o un peatón contesta el celular al cruzar la calle, este dispositivo se convierte en herramienta del accidente, más no en la causa directa.

“En general al tratarse de un proceso adictivo, lo primero que se va afectando es el desempeño diario, se empieza a darle prioridad a la conducta, que en este caso es el uso del celular, por encima de otras actividades. Se deja de prestar atención en las clases o se deja de tener interacciones cara a cara con otras personas por darle prioridad a las interacciones virtuales”, puntualizó el doctor Faudoa.

Foto:Pexels

De igual forma estar expuesto durante largas horas a la luz azul que emana del celular podría empezar a afectar a los ciclos circadianos (ciclos de sueño) y posteriormente a la vista, pues al haber un cambio constante en el puntaje de las letras se va provocando fatiga visual y a la larga se podrían desarrollar problemas más graves, agrega Alexis de Jesús.

Esta adicción podría no solo causar problemas a la salud, también representan un riesgo en el desarrollo de problemáticas relacionadas con la autoestima dependiendo de los contenidos que se consumen en internet, dejando de ser conductas exclusivas del celular.

El psicólogo Alexis menciona que un niño que comienza a tener cuadros ansiosos derivados de la abstinencia al celular, podría desarrollar posteriormente un gran número de trastornos, entre los que se destacan los trastornos depresivos, alimenticios y bipolares, llegando incluso a extremos donde los jóvenes podrían mostrarse agresivos ante la ausencia del dispositivo y, en casos lamentables, hasta el suicidio.

Y es que al ser los adolescentes los principales consumidores de las redes sociales y al encontrarse en un proceso de cambios físicos y de construcción de la personalidad se podría crear un problema de autoimagen al desear la vida que otras personas presumen en sus sitios de internet.

Principales problemas para los niños y adolescentes

El hecho de que un niño tenga acceso al celular y puntualmente al internet los pone en una situación de riesgo, pues no conocemos la cantidad de sitios a los que puedan entrar sin supervisión o estarían expuestos a posibles ataques cibernéticos y en su caso a ser presas de extorsionadores del internet.

De igual forma, de acuerdo con el doctor Faudoa, no se recomienda que los niños cuenten con perfiles de redes sociales ya que la mente de un niño menor de 8 años aún no es capaz de crear abstracciones complejas y poder deducir las posibles consecuencias de una simple acción en línea.

Sumado a esto el doctor menciona que “los niños se encuentran en la fase del desarrollo psicomotor, el cual necesita de la práctica de actividades manuales. Entonces si se omite el salir a hacer algún deporte o las actividades manuales, no se está desarrollando de la mejor manera la psicomotricidad fina”.

Del mismo modo el profesional de la salud mental Alexis, nos explica lo siguiente: “El hecho de que un niño no juegue, afecta mucho lo que es el desarrollo mental, ya que, si no realiza las actividades correspondientes a su etapa y a su edad, se podría derivar en una persona con Trastorno por déficit de atención (TDAH) o en su caso hiperactiva”.

Foto: Pexels

Por su parte, los adolescentes al encontrarse en la etapa del desarrollo de la personalidad, al evitar actividades deportivas o sociales cara a cara, por estar sumergido en las redes sociales, se va creando un rezago y es más fácil que esto desemboque en el desarrollo de una adicción ya no solo al celular o las redes, si no a algunas más graves.

¿Solo el celular provoca dependencia?

Con el avance de la tecnología cada vez más gadgets y aparatos inteligentes se sincronizan con el celular. El hecho de poder revisar las notificaciones en el smartWatch o en asistentes de voz, podrían hacer que se presentase una situación similar a la de la nomofobia; sin embargo, este término se utiliza únicamente para referirse al smartphone.

Los pacientes de esta afección piensan de manera similar, pues para Gabriela tener otros dispositivos como la computadora no alivia los síntomas causados por la ansiedad.

“Estos episodios me pasan exclusivamente con el celular, porque siento que el teléfono tiene más formas de comunicarse. En las computadoras no puedo hacer llamadas telefónicas, entonces sí puedo calmar un poco la ansiedad, pero no en un nivel realmente significativo”, detalló.

Tratamientos para la nomofobia:

Actualmente existen algunas aplicaciones que bloquean el celular durante un periodo establecido con la intención de que el usuario pueda desprenderse del dispositivo y pueda aprovechar su tiempo desarrollando algunas otras actividades; sin embargo, esta opción puede no ser la mejor forma de atenderlo.

Gabriela actualmente atiende sus afecciones mentales de la mano de un experto en psiquiatría, pero en algún momento y por decisión propia decidió instalar una de estas aplicaciones para poderse desprender un poco de su dependencia. Nos relata su experiencia:

“Una vez intenté utilizar una de estas aplicaciones, la interfaz trataba de un perrito que crecía si no usabas el teléfono, pero si se desbloqueaba antes de que se cumpliera el tiempo el perrito se moría. Esto me generó más ansiedad por saber que el perro moriría, que la que me causaba no tener el celular, así que no funcionó en ese sentido”.

(Foto: Pexels

El doctor Faudoa explica también que el triunfo de estas aplicaciones está ligado completamente a la motivación que tenga el paciente para poder superar la adicción, estando completamente consciente de que esta medida se está aplicando porque el uso excesivo del celular ya está generando daños. Un error que se comete en el tratamiento de adolescentes, por ejemplo, es la prohibición total del uso del celular por parte de los padres, pues al ser una medida impuesta, los jóvenes buscarán la manera de mantenerse en línea.

Y es que el único tratamiento que se tiene hasta ahora es poder implementar momentos de abstinencia al uso del celular por pequeños periodos, que se van alargando conforme se va avanzando en el tratamiento. Para poder desarrollar esto es muy importante el autocontrol.

Sin embargo, el terapeuta Alexis recomienda acudir con un profesional de la psicología para poder desarrollar un estudio clínico en el que se pueda detallar el núcleo social del niño o adolescente, para poder empezar a implementar una serie de rutinas amigables y nunca impuestas en las que se empiece a optar por el desarrollo de nuevas actividades, para sustituir el excesivo uso del celular.

Como parte del tratamiento de Gabriela, ella nos comenta que ha podido implementar pequeños periodos de abstinencia de forma gradual de la siguiente forma:

“En terapia he trabajado el poderme alejar un poco del uso del celular, como mencionaba, mis ataques de ansiedad son causados por escenarios que se crean en mi cabeza a partir de que o no tengo el celular o no tiene batería. Entonces en terapia, lo que hemos aplicado es dejarlo primero cinco minutos y después comprobar que no ha pasado nada, después se replica durante 10 o 20 minutos. Ahorita ese es el tratamiento que yo estoy llevando con relación al uso excesivo del teléfono”.

Identificar qué te atrae al celular.

Gabriela nos recomienda poder identificar qué es lo que realmente nos genera el temor a no tener el celular, qué es lo que habita dentro de él que no nos permite alejarnos, en su caso es la creación de escenarios catastróficos dentro de su cabeza si no está al pendiente de su celular.

Foto: Pexels

Pero cada persona puede tener una motivación principal por la cual no se aleja del aparato como esperar un mensaje que nunca llegará, tener temor de que algo malo sucederá si no se responde un mensaje, la sensación que provoca ganar en los juegos en línea, así como miles de situaciones que se pueden presentar en la mente.

Estas situaciones se deben tener claras para poder encontrar una línea que permita trabajar en superar la dependencia al teléfono celular.

“Primero tendrían que identificar la sensación que les estaba provocando para saber cómo tratarla porque no todos los casos son iguales”

, explicó Gabriela.

Al respecto, el médico de la salud mental Alexis, menciona que esta declaración es muy cierta, pues el hecho de esperar un mensaje, una llamada o una reacción al celular nos puede quitar mucho tiempo productivo o incluso de descanso. Por esto es mejor identificar en terapia qué es lo causante de este repetitivo comportamiento y tratarlo a manera de que se pueda volver ser independiente del celular.

La nomofobia, difícil de estudiar

El doctor Faudoa explica que es difícil evaluar y estudiar este fenómeno social ya que el uso del celular se va adaptando a los cambios sociales, por esto en el momento en el que se quiere hacer un estudio para ver cómo está funcionando una aplicación en menos de tres meses ésta ya cambio y han surgido nuevas cuestiones virales.

El rápido cambio de las redes convierte a la nomofobia en una dependencia muy difícil de estudiar.

Consejos para evitar caer en esta situación

El psiquiatra nos brindó una serie de consejos para evitar caer en el uso excesivo del teléfono celular, los cuales te compartimos:

“En general son consejos preventivos de todas las enfermedades mentales” puntualizó.

  • Tener actividad física diaria
  • Aumentar las interacciones sociales cara a cara con el objetivo de mejorar la comunicación.
  • Tener una buena dieta alimenticia ayudará a no desarrollar hábitos adictivos
  •  Una buena higiene de sueño
  • Buscar pasatiempos fuera del consumo del celular.

“Adquirir una serie de buenos hábitos ayuda mucho a no estar tan apegado a las cuestiones del celular”

, expresó el doctor.

Y es que, aunque existen aplicaciones de celular que nos podrían ayudar a adquirir estos buenos hábitos, no son precisamente la solución, ya que se busca el poder estar separado del dispositivo y al tenerlo en las manos mientras se practica una rutina de yoga, ya existe una gran posibilidad de que se opte por revisar las notificaciones evitando el objetivo deseado.

Foto: Pexels 

Un consejo puntual que mencionó el experto está en el meditar cuando se está yendo a casa, en vez de utilizar el celular, así es posible concentrarse solo en lo que sucede, por ejemplo, dentro del vagón del metro, sin tratar de huir del aburrimiento con el celular.

Si esto puede aplicarse al menos por 20 minutos, será más fácil evitar caer o en su caso poder superar a la nomofobia.

En el consejo que nos brinda el terapeuta Alexis explica que para poder evitar el desarrollo de este problema entre los niños se debe tener una interacción total padre e hijo para que de este modo puedan conocerse mutuamente y conocerse a sí mismos, lo que generará que el niño aprenda a poner límites en el uso de los dispositivos a partir de su propia perspectiva y sepa diferenciar entre lo que es bueno y no para él.  

Para saber más de...¿Cuáles son los síntomas de una persona bipolar?

1- Es difícil de diagnosticar:
El trastorno bipolar es difícil de diagnosticar porque se puede confundir con un trastorno depresivo. Según WebMD, hasta el 20% de las personas que acuden al doctor por depresión, en realidad padecen bipolaridad. Además, en promedio pasan 10 años antes de comenzar con el tratamiento desde que inician los primeros síntomas.
2- La bipolaridad está acompañada de otras afecciones
De acuerdo con WebMD, aproximadamente la mitad de las personas con trastorno bipolar han acudido a tres profesionales antes de ser diagnosticados correctamente. Además, la mayoría de las personas con trastorno bipolar tienen otras afecciones psiquiátricas (como el abuso de sustancias o la ansiedad) que pueden dificultar el diagnóstico general.
3- ¿Qué es el trastorno bipolar?
El trastorno bipolar provoca cambios extremos en el estado de ánimo. Las personas que lo padecen pueden pasar semanas sintiéndose en la cima del mundo antes de caer en una profunda depresión. La duración de cada subida y bajada varía mucho de una persona a otra, explica WebMD.
4- Episodio hipomaníaco:
La hipomanía es el periodo de intensa depresión durante la bipolaridad. Los síntomas incluyen tristeza, ansiedad, pérdida de energía, desesperanza y problemas de concentración, pérdida de interés por las actividades que antes disfrutaban, pérdida o aumento de peso, dormir mucho y pensamientos suicidas, dice WebMD.
5- Episodio maníaco:
Según WebMD, en este periodo de manía, las personas se sienten cargadas de energía e invencibles. Su autoestima se dispara y les resulta difícil quedarse quietos. Hablan más, se distraen fácilmente, sus pensamientos se aceleran y no duermen lo suficiente. Presentar 3 o más de estos síntomas casi todos los días durante una semana, indica un episodio maníaco.
6- Síntomas de bipolaridad en adolescentes:
Algunos síntomas que sugieren que un adolescente podría tener un trastorno bipolar son períodos inusuales de ira y agresividad, grandiosidad y exceso de confianza, llanto fácil, tristeza frecuente, necesidad de dormir poco para sentirse descansado, comportamiento impulsivo no característico, mal humor, confusión y falta de atención, indica WebMD.

Valora este artículo

¿Quieres hacer una corrección? Envia tu corrección

Lo + leído

Últimas noticias

El editor recomienda