¿Qué pensarías si escuchas sobre una adicción a los videojuegos? Quizá pensarías que se trata de una broma o de algo divertido. Sin embargo, se trata de un evento mencionado por Mayo Clinic, la Cleveland Clinic y la Secretaría de Salud.

Tener la adicción a los videojuegos es real y afecta la calidad de vida de quien la padece, ya que puede cambiar toda la rutina diaria y hacer que se pierdan oportunidades sin las actividades cotidianas.

¿En qué consiste la adicción a los videojuegos?

Si juegas por tu cuenta puedes pasar horas jugando y después atender tus obligaciones; si lo haces con amistades, puede que ese tiempo se alargue y disfrutes hasta que las visitas se vayan, pero cuando se tiene adicción a los videojuegos, las responsabilidades sociales, personales, educativas y laborales pasan  a segundo plano por jugar.

La Cleveland Clinic apunta que otro nombre para la adicción a los videojuegos es “trastorno de los juegos de internet” y es una condición que se puede llegar a presentar en la población infantil, los adolescentes o los adultos.

De acuerdo con la Clínica Cleveland, se estima que la adicción a los videojuegos afecta a entre el 1.7% y el 10% de la población de Estados Unidos y es una condición que se da más en hombres que en mujeres, por los datos que se tienen.

La adicción a los videojuegos está ligada a horas frente al televisor, que a su vez se relaciona con las siguientes condiciones y todo lo que ello implica, según Mayo Clinic:

  • Obesidad
  • Depresión
  • Violencia
  • Dormir mal o insomnio
  • Fatiga visual
  • Problemas de comportamiento, incluyendo acciones impulsivas
  • Pérdida de habilidades sociales
  • Menos tiempo para jugar
  • Problemas de cuello y espalda
  • Ansiedad
  • Dificultades con la escuela o el trabajo

4 señales que te dicen si puedes padecer adicción a los videojuegos:

  1. Síntomas de abstinencia, como ansiedad, tristeza o irritabilidad, cuando no se puede jugar o se quitan los juegos.
  2. Una reducción en la higiene personal o el arreglo debido al uso de videojuegos o el deseo de seguir jugando
  3. Bajo rendimiento en la escuela o el trabajo debido a que se quiere seguir jugando o llegar a jugar
  4. Renunciar a relaciones u otras actividades que antes se disfrutaban debido al juego