Las personas con depresión resistente al tratamiento no ven el arcoíris después de la lluvia. Se trata de una condición de tristeza permanente en la que nada ayuda y comienza a surgir la desesperanza. ¿Lo peor de todo? Nadie lo cree… y los médicos piensan que la persona no es responsable.

¿Qué harías si estuvieras deprimido y nada pudiera ayudarte? La depresión es la segunda causa de discapacidad en el planeta según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y para el 2030 ocupará el primer lugar si no se actúa de manera oportuna.

Al ser el 13 de enero el día mundial de la lucha contra la depresión, la médico psiquiatra con alta especialidad en trastorno bipolar y depresión resistente al tratamiento Joanna Jiménez concedió una entrevista para Sumedico.com sobre este último tema y aquí te decimos todo lo que implica.

La triste realidad de las personas con depresión resistente al tratamiento

La doctora Jiménez explica que hay varias definiciones para la depresión resistente al tratamiento, pero la más utilizada por el consenso es cuando se han tenido por lo menos dos estrategias antidepresivas en tiempo y forma y no se ve una respuesta.

“Sienten tristeza y falta de disfrute hacia actividades. Esto va acompañado de fatiga, sueño durante el día, insomnio por la noche, problemas cognitivos, dificultad en la toma de decisiones, ansiedad, culpabilidad de todos los errores del pasado y visión catastrófica del futuro”, explica la especialista sobre la depresión resistente al tratamiento.

La doctora abunda que las personas pueden sentirse así todo el tiempo aunque los demás no lo noten o estar todo el día en cama debido a que no son capaces de salir de ahí.

En sus palabras, hay algunos indicios que señalan una posibilidad de desarrollar depresión difícil de tratar:

  • Que la depresión aparezca en etapas tempranas de la vida (antes de los 21 años)
  • Presencia de varios individuos dentro de la familia que hayan tenido depresión
  • Que ya se haya tomado un tratamiento antidepresivo y este haya tardado mucho tiempo en hacer efecto

“La situación se empeora por la desesperanza, pues las personas con depresión resistente al tratamiento ven que a pesar de sus esfuerzos nada parece tener la capacidad de hacerlos sentir bien. Sienten que nada va a hacer efecto y se puede llegar a generar ideación suicida”, lamenta la especialista.

La depresión tiene cierto componente hereditario que puede predisponer a que una persona lo padezca. Por ejemplo, si todos en una familia han tenido depresión, lo más probable es que el individuo tenga entre un 20% y un 30% de posibilidades de desarrollar este trastorno en comparación con la población general.

“Con la depresión resistente al tratamiento todavía no se tiene algo concreto que pueda indicar una predisposición genética de este problema de salud. Hay algunos genes que se están estudiando pero hasta el momento no hay nada concluyente”, añade la doctora Joanna.

Si hay dos abordajes antidepresivos que no han tenido los resultados esperados, lo mejor es atacar la depresión de manera directa con estrategias de depresión resistente al tratamiento para quitarla lo más pronto posible.

El tratamiento de este tipo de depresión es multidisciplinario e incluye una intervención psicoterapéutica combinada con psiquiatría y psicofármacos.

“Es con lo que más evidencia tenemos de que ayuda a estas personas: las dos en conjunto. La terapia cognitivo-conductual es clave, pero también están la dialéctica y la activación conductuales. Muchas veces se necesitan psiquiatras especializados en depresión resistente a tratamiento porque se suele combinar más de un antidepresivo”, aclara la experta.

Algunos abordajes novedosos son:

  • Antidepresivos + coadyuvantes
  • Antipsicóticos de segunda generación con propiedades antidepresivas

“Después del máximo punto de la pandemia, se calcula que aproximadamente un 20% de la población mexicana tiene depresión”, menciona la doctora.

El panorama de la depresión en países como México no es bueno

La doctora Joanna resalta que en naciones de primer mundo la depresión es algo más frecuente y las cifras pueden incrementarse por las crisis económicas o mundiales, pero hay una esperanza debido a que se ha investigado mucho al respecto y existen medicamentos novedosos y estrategias de tratamiento.

En México, que tiene una economía cambiante, el panorama de la depresión no es tan alentador, pues la cantidad de personas afectadas por la depresión va en incremento.