Es claro que tenemos una obsesión con los seres sobrenaturales, solo basta con mirar la trama de algunas de las series y películas más exitosas que hay: vampiros, zombies, hombres lobo, demonios y fantasmas. 

Y aunque todos esos personajes ficticios siempre juegan el papel del villano, por alguna razón siempre logran tener la simpatía del público, a pesar de que se dediquen a mortificar a las personas. 

Los vampiros son quizá el personaje más deseado por el público, las películas como Crepúsculo y Entrevista con el Vampiro y la serie Diarios de Vampiros nos mostraron un lado humano de esos monstruos y el público adoró a los protagonistas sombríos. 

Pero aunque los vampiros que vemos retratados en esas producciones son criaturas terroríficas que realizan actos de violencia horrorosos para obtener sangre, aun así los adoramos. ¿Por qué sentimos atracción por monstruos y muertos no vivientes?

¿Por qué sentimos atracción por los vampiros?

La primera vez que apareció la idea de un ser inmortal que tiene que beber sangre para sobrevivir en la cultura pop fue gracias al libro de Drácula de Bram Stoker en 1897. Después en la década de 1990 salió la versión cinematográfica de este libro con Keanu Reeves y Winona Ryders como protagonistas. 

(Foto: Especial)

Desde esa película se empezó a representar a los vampiros de una forma elegante y atractiva. Gracias a Brad Pitt, Antonio Banderas y Tom Cruise, protagonistas de Entrevista con el vampiro, los vampiros se volvieron un monstruo con un gran poder de atracción y seducción. 

Pero además del atractivo innegable de los actores que han interpretado a los vampiros, otra de las razones por las que le tenemos simpatía y gusto a esas criaturas es porque, de todos los monstruos, ellos son los más humanos de todas los entes sobrenaturales, explica en un artículo de Verywell Mind,  Cinthy Vinney, experta en psicología de los medios.

Vampiros, de los seres sobrenaturales, los más humanos

Dentro de la ficción, los vampiros son los personajes con más características humanas, no solo por su aspecto físico sino porque tienen necesidades emocionales iguales a las de los mortales. En Entrevista con el Vampiro y Crepúsculo, los vampiros anhelan la conexión humana y se entristecen ante el rechazo, pero lo que más les pesa es la eterna soledad a la que están sometidos.

No sólo tienen personalidades e inquietudes únicas, sino que también se parecen a nosotros y, en consecuencia, cruzan la división inherente a otras obras de terror entre el humano y el monstruo

En muchos casos, debido a la forma en que su naturaleza les lleva a aislarse, los vampiros se convierten en metáforas de rebeldes o marginados de la sociedad. Todas estas características humanas que encontramos en los vampiros es lo que los hacen atractivos y simpáticos para los espectadores. 

Mathias Clasen es un estudioso del terror, propone que los vampiros como los de Entrevista con el vampiro, satisfacen necesidades psicológicas diferentes para los lectores y espectadores que los vampiros que son puramente figuras de terror.

(Foto: Especial)

El vampirismo confiere belleza, fuerza y riqueza

Por un lado, el vampirismo se hace atractivo porque no sólo confiere belleza, fuerza y riqueza, sino que también permite al vampiro dedicarse a su propia realización.

Pero también otro rasgo que hace atractivos a los vampiros es que historias como la de Diarios de Vampiros y Crepúsculo, giran en torno a atractivos vampiros y sus novias humanas, lo que permite a los espectadores identificarse y engancharse con los dilemas del romance, que hacen ver que los vampiros son peligrosos chicos malos y no figuras de horror

Por otra parte, el doctor Lee Phillips, psicoterapeuta y terapeuta sexual y de pareja, explica que las personas quieren ser deseadas y queridas, y la necesidad de sangre de los vampiros hace que su deseo por los humanos sea una cuestión de vida o muerte. Esto convierte el romance con un vampiro en la última fantasía. 

El psicólogo explica que las personas tienen la fantasía de entregarse a sus parejas románticas, similar al modo en que una persona se entrega a un vampiro después de ser encantada y seducida. En las historias de vampiros, las personas se dejan llevar, se rinden y son vulnerables y para los espectadores, se cumple esa fantasía. 

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(Con información de Verywell Mind)