El doctor Victor Fainstein es director del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital Houston Methodist y en los 40 años que lleva de experiencia en infectología, asegura que ha visto de 10 a 12 infecciones nuevas, como el covid-19 y otras no tan recientes pero que están resurgiendo en el mundo, como la viruela del mono

“Las hemos conquistado gracias a los procedimientos científicos, así que debemos estar preparados en forma intelectual para entender y tomar las medidas necesarias de forma temprana. Es importante estar preparados con una mente abierta porque esto de las infecciones va a seguir continuamente”, dice en entrevista con SuMédico.

(Foto: Dr. Victor Fainstein

Este especialista en enfermedades infecciosas así como director médico y Consultante Principal del Departamento Global en el Hospital Houston Methodist, nació en la Ciudad de México, donde obtuvo su título de médico en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Completó la residencia en medicina interna en el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud y Nutrición Salvador Zubirán.

Fainstein realizó su primera beca en enfermedades infecciosas y microbiología en el Baylor College of Medicine y la segunda beca, enfocada en enfermedades infecciosas en el huésped comprometido, en el MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, en Houston.

Ha practicado la infectología durante casi 40 años y asegura que esta rama de la medicina es fascinante, vibrante y un desafío diario.  

“Hace muchos años era una especialidad no bien conocida, la gente pensaba que no era importante, pero las infecciones han sido lo más importante en la historia de la medicina y de la humanidad”, destaca.

En los últimos 30 o 40 años, la infectología se ha consolidado como una especialidad tan importante porque además ayuda a todas las otras áreas de la medicina, pues según el experto, se le brinda apoyo a cirujanos, internistas, ginecólogos, neurocirujanos, etcétera.

“Es algo muy impresionante, hay que estar actualizándose todos los días”, detalla.

Infectología, una especialidad que cura en el 90% de los casos 

Fainstein señala que casi cada año o dos hay una nueva infección, nuevos microbios y nuevos medicamentos antimicrobianos así como nuevas entidades que se describen; por ello, considera que la infectología realmente es un desafío.

(Foto: Pixabay) 

Además de todo, señala que es una especialidad que cura, ya que en el 90% de los casos, aunque exista una infección muy severa, el paciente se puede curar.  

“Eso me hace sentir muy contento y lleno de un espíritu para seguir todos los días con una actualización diaria, y por eso es fascinante”, asegura.

Todos los pacientes merecen la mejor atención 

Los desafíos a los que se ha enfrentado el experto en estos años de carrera los puede dividir, dependiendo de si se trata de entender una nueva bacteria, microbio, hongo o virus.

Pero en general, asegura que el desafío más importante no solo como infectólogo, sino como médico es practicar el arte de la medicina al nivel más alto, tratar a todos los pacientes en forma justa y equitativa.

“No importa el tipo de paciente, si es pobre, rico, bonito, feo, alto, todos merecen la mejor atención y eso es lo que a mí me motiva todos los días para ser mejor y el reto más importante”, subraya.

“Sabíamos desde el principio que covid-19 iba a ser algo muy serio” 

El especialista señala que junto con su equipo, supo que la covid-19 iba a ser algo muy serio desde el principio, pues vieron que no se trataba de simples casos aislados en un país o en otro.

“Era obvio que estábamos ante un virus nuevo, tremendamente agresivo, muy inteligente si se puede decir y que estaba afectando rápidamente a la población de diferentes continentes”, recuerda.  

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Lo más importante que aprendieron los médicos gracias a la pandemia y que ya hacían pero mejoraron, según el experto, fue trabajar en equipo.  

“En el Hospital Houston Methodist, que es uno de los mejores y más grandes hospitales en Estados Unidos, tuvimos cientos de personas internadas por día y buscando a nuestros médicos en emergencias; teníamos que reunirnos tres veces al día para tomar las mejores decisiones que ayudaran a estos pacientes”, señala.

En palabras del infectólogo, es casi un récord que solo en dos años se avanzara con lo que antes llevaba 40 o 50 años, pues aprendimos no solo que covid es un nuevo virus, sino cómo se maneja, cómo se comporta, cómo sobrevive y, sobre todo, se han desarrollado maneras de prevenirlo y tratarlo con medicamentos y con las vacunas. “Me siento orgulloso de eso”.

Fainstein destaca que, con la pandemia, los trabajadores de la salud tuvieron un año muy difícil no solo en cuanto a lo médico, sino a nivel psicológico.

El experto recuerda que las enfermeras y médicos estuvieron totalmente dedicados a atender a los enfermos.

“Íbamos a casa 4 o 5 horas y regresábamos al hospital. Por meses no tomamos un día libre, pero lo importante siempre fue tratar de manejar a estos pacientes y darles la calidad de cuidado que necesitan”, dice satisfecho.

Lo más difícil fue enfrentar el negativismo de la gente

El infectólogo del Houston Methodist Hospital recalca que uno de los retos más importantes en los últimos 2 años de pandemia ha sido el negativismo de la gente que no aceptaba los datos científicos sobre la covid, que eran obvios.

“A pesar de darles la información no entendían, ya sea porque la educación no era adecuada o porque realmente eran necios” lamenta.

Desafortunadamente, este negativismo llevó a muchos a infectarse, señala el especialista, pues recuerda que había familias enteras que se infectaban y a pesar de eso decían que no era cierto, que el virus no existía, que el cubrebocas no servía y después que las vacunas no servían.

Esto realmente fue lo que hizo que la epidemia se alargara por tanto tiempo, asegura Fainstein.

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“Si la mayoría de las personas hubiera entendido lo importante de usar el cubrebocas, quedarse en casa, lavarse las manos y ponerse las vacunas, hubiera sido mucho más fácil y hubiéramos tenido menos muertes”, asegura. 

Aunque era inevitable que el covid se esparciera a nivel global, el infectólogo indica que no tenía que haber sucedido a un nivel tan alto y agresivo, con tanta mortalidad, como en Estados Unidos, Brasil y muchos otros países del mundo.

“Cuando ya teníamos las vacunas, si la gente se las hubiera puesto más temprano se habrían evitado muchas muertes, porque en los últimos 50 años se ha demostrado que son la mejor forma de prevenir enfermedades, no solo covid, otras como rabia, sarampión, tos ferina, paperas, hepatitis, entre muchas otras”, dice. 

¿A qué se deben las constantes olas de contagios covid?

El experto indica que todo se debe a que este virus, como otros muchos otros, es muy inteligente y busca cambiar genéticamente todo el tiempo, como en el caso de la influenza.

“Los microbios son muy hábiles, por eso no han desaparecido, solo están cambiando. Vemos virus y bacterias de hace 100 años que han cambiado, a eso se le llaman mutaciones, lo que en términos sencillos quiere decir que se parece al papá y a la mamá, pero ya no es igual”, explica.   

Lo que ahora escuchamos como variantes de covid es un virus con mutaciones que según el experto, sigue teniendo el nombre covid, pero ya es una mutante, no es la misma que hace 2 años.

Fainstein destaca que los virus tienen la habilidad de mutar muy rápido, pues mientras las bacterias se tardan 2 o 3 años en cambiar, los virus como el de covid-19 lo hacen en meses o hasta semanas.

“Además, cambian para sobrevivir porque se dan cuenta que tenemos armamento para combatirlos, como antibióticos, anticuerpos monoclonales y vacunas”, agrega.

Sin embargo, el infectólogo asegura que aunque los virus son muy inteligentes, el humano va a triunfar porque ya hemos erradicado otras enfermedades infecciosas con el desarrollo de vacunas, como la polio. 

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“Decir que estamos en la tercera, cuarta, quinta ola es pura semántica, porque el virus ya no es el mismo del principio”, apunta.

Se espera una vacuna contra las nuevas variantes en octubre

Fainstein destaca que vamos a necesitar vacunas para las nuevas variantes de covid, como en el caso de influenza, donde las vacunas cambian cada año dependiendo de la cepa de la variante.

Por ello, actualmente las compañías están enfocadas no solo en cubrir las variantes más antiguas de covid, sino las nuevas, como la B4 y la B5 de ómicron, que se espera tengan vacuna en octubre o noviembre.

“Dentro de un año o dos va a ser diferente por el tipo de variante que esté circulando en la comunidad. Probablemente tengamos que vacunarnos de covid cada año, pero no podemos estar seguros todavía”, detalla el infectólogo.

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El médico de origen mexicano asegura que estamos cerca de que covid sea algo endémico, aunque es importante tener en cuenta que cada ciudad, país y continente es diferente, por lo que la tasa de infección no es igual para todos y también influyen otros factores como la edad de la gente y su sistema inmune.

La viruela del mono no es una pandemia

La viruela del mono no es una pandemia, no es covid, asegura Fainsten, quien agrega que se trata más bien de una infección por un virus que ya se conocía desde hace años.

La única diferencia es que en lugar de estar confinado como ha estado por mucho tiempo en África, donde lo conocen muy bien, de repente saltó a otros seres humanos, probablemente por los viajes. 

“Hemos tenido aumento de casos pero hay poquísimas muertes, la mortalidad es de menos del 10% en África y menos del 2% en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos”, recalca.

La viruela del mono no es una infección que va a matar sino que es una infección muy molesta porque tienes úlceras por un par de semanas.

“Sin tratamiento, que no hay en África por ejemplo, los pacientes mejoran, así que no hay por qué preocuparse, solo entender como siempre la forma en que se propaga”, dice Fainstein. 

Debido a esto, el experto recuerda que la viruela del mono se propaga por el contacto físico íntimo, no hay un contagio por estar en la misma habitación o espacio con una persona infectada, se necesita contacto íntimo de la piel.  

Otra gran ventaja es que a diferencia del covid, para la viruela del mono se tienen medicamentos antivirales, gammaglobulina y vacunas.  

“Así que, si alguien se enferma de viruela del mono, le damos el antiviral y vacunamos a las personas a su alrededor, pero no hay necesidad de vacunar a toda la población ni de tener una preocupación en forma histérica”, resalta. 

Según el infectólogo, vamos a estar a salvo si tenemos cuidado y sabemos cómo lavarnos las manos. Si alguien tiene lesiones ulcerativas en la piel, hay que tener precauciones, como ocurre si fuera por otras causas como infección por hongos, por estafilococo o por herpes zóster.

“Basta con educar a la gente, pero no entrar en pánico porque esto no es una pandemia y no nos va a afectar a todos”, detalla.

Atender a gente muy pobre, sin recursos médicos, lo marcó para siempre

El doctor Faisntein cuenta que es médico graduado con mucho orgullo de la UNAM en la Ciudad de México y luego hizo su residencia de medicina interna en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y fue ahí donde aprendió a tratar a la gente como se merece.

“Llegaba gente muy pobre, muy humilde, pero muy amable, tan buena gente sin recursos médicos y me impactó la pobreza, fue algo que me marcó para siempre”, recuerda.

Ahora que trabaja en el mejor hospital de Estados Unidos, asegura que le da igual si cobra o no porque no es el dinero lo que importa, sino brindar el nivel más alto de atención que se le puede dar a cada paciente.  

“Mi experiencia en México me dejó ver que yo era médico, pero también necesitaba ternura y emoción para entender sus problemas, aunque era difícil en aquel entonces porque yo era un estudiante”, detalla.

“Curamos a un hombre con leucemia y a otro con daño pulmonar grave por covid”

Otra experiencia que lo marcó ocurrió ya siendo médico en Houston, donde tuvieron un paciente que habían desahuciado en algún sitio en Latinoamérica y que tenía leucemia. “Le pegó una infección extraordinariamente difícil por un hongo en el cerebro”. 

Esta persona no tenía seguro y el Fainstein recuerda que convenció al director del Hospital Houston Methodist de atenderlo ahí porque tenían un antimicrobiano contra hongos nuevo.

(Foto: Pexels)

“Lo admitimos, estuvo en el hospital por 3 meses y la infección cedió y se curó su enfermedad gracias a que le dieron un trasplante de médula ósea. Actualmente este muchacho tiene como 45 años, sigue vivo, tiene familia y está curado. Eso realmente te impresiona”, cuenta el médico mexicano.

Finalmente, otro caso que le impactó fue el de un muchacho que acudió a una boda en algún lugar en México, se contagió de covid y con él toda su familia. El abuelo falleció desafortunadamente y el joven de solo 27 años terminó en terapia intensiva por dos meses con un ventilador.

El daño pulmonar fue enorme en este muchacho que no tenía seguro médico, por ello, sin importar el costo, que fue de un millón de dólares, le dieron un trasplante doble de pulmones y a los dos meses salió del hospital caminando, sin oxígeno, a ver a su familia.

“Esto te hace sentir bien de lo que haces todos los días, lo que te ayuda a seguir adelante para hacer lo mejor que puedas”, dice orgulloso Fainstein.

Hay virus nuevos y así ha sido por años; debemos estar preparados

El infectólogo recalca que no hay duda de que vendrán nuevas pandemias, pero con el covid aprendimos que debemos escuchar lo que nos dicen los científicos, leer más y educarnos, no nada más escuchar la televisión o a los políticos.

“Nadie está fabricando los datos de que hay un virus nuevo, lo hay y así ha sido por los últimos mil años, así que debemos estar preparados y con la mente abierta”, puntualiza.

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