Tener una enfermedad en la tercera edad no es nada sencillo. Por una parte, las defensas ya no son lo de antes y el aguante, tampoco. La infección urinaria en ancianos es común en este grupo poblacional y aquí te decimos lo que puedes hacer al respecto.

Es importante saber que este padecimiento muchas veces no se detecta por los síntomas sino por los cambios de comportamiento que tiene la persona afectada.

Lo que debes conocer sobre la  infección urinaria en ancianos

Es importante conocer las causas de la infección urinaria en ancianos. En este grupo de población, el agrandamiento de próstata puede evitar que la vejiga se vacíe por completo, pero otras condiciones como medicamentos, radiación o cirugía, catéter o diabetes también pueden provocar este problema de salud.

Algunos de los síntomas que se pueden presentar por infección urinaria en ancianos, según la Cleveland Clinic, son:

  • Modificaciones repentinas en hábitos urinarios
  • Ardor o dolor al orinar
  • Dolor o sensibilidad en la pelvis, el abdomen o la espalda baja
  • Fiebre
  • Náuseas
  • Fatiga

Para entender esta parte de los cambios de comportamiento en los adultos de la tercera edad, es importante saber que las molestias ocasionadas por la infección urinaria en ancianos pueden provocar que el adulto mayor cambie su forma de actuar.

Algunas señales de que el adulto mayor puede estar sufriendo por este padecimiento son:

  • Confusión
  • Incapacidad para realizar tareas que normalmente se llevan a cabo sin problema
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de autonomía
  • Somnolencia que no se puede explicar
  • Irritabilidad o intranquilidad
  • Agitación, delirio, alucinaciones
  • Pérdida de habilidades motoras y la coordinación
  • Cansancio y decaimiento al hacer las tareas cotidianas
  • Si notas estas señales, lo mejor es ir con un urólogo para que vea la causa del problema y dé el tratamiento pertinente