En Juárez los niños están en riesgo. Un padecimiento llamado síndrome respiratorio sincitial está llenando los hospitales de población pediátrica y los menores están saturando las instituciones de salud.

Se trata de una afección que merma la salud de los menores de 4 años y la mayoría de las admisiones hospitalarias corresponden a pequeños con esta enfermedad.

¿Qué es el síndrome respiratorio sincitial? Aquí te lo contamos.

Parte del futuro del país, en riesgo por síndrome respiratorio sincitial

De acuerdo con el Diario de El Paso, las camas hospitalarias para niños se encuentran a su máxima capacidad y cifras del Hospital Infantil de El Paso reportaban que hasta el lunes 5 de diciembre existían 134 casos comprobados de síndrome respiratorio sincitial en las instalaciones.

 Es importante saber que esta enfermedad puede ser pasada por alto porque en niños sanos, puede provocar síntomas leves parecidos a los del resfriado. En los bebés prematuros, sin embargo, puede ser potencialmente letal debido a que puede ocasionar bronquiolitis o neumonía.

Los bebés prematuros presentan hasta 7 veces más riesgo de ser hospitalizados y en caso de que se contagien de síndrome respiratorio sincitial, tienen 6.4% más riesgo de necesitar hospitalización en comparación con el 1.6% de los bebés que nacen a tiempo.

El síndrome respiratorio sincitial provoca más hospitalizaciones y decesos por infección aguda de vías respiratorias bajas, especialmente en prematuros que necesitaron oxígeno suplementario por 28 días o más después del nacimiento, con cardiopatías congénitas o con displasia broncopulmonar.

Dicho padecimiento es responsable de que cada año, cerca de 60 mil niños menores de 5 años pierdan la vida en todo el planeta.

El síndrome respiratorio sincitial puede ocasionar la muerte en los primeros 6 meses de vida y provoca tres cuadros clínicos diferentes:

  • Resfriado común (en bebés sanos)
  • Bronquiolitis
  • Neumonía

Existen varios factores que incrementan el riesgo de padecer síndrome respiratorio sincitial, como:

  • Bajo peso al nacer.
  • Tabaquismo materno durante el embarazo.
  • Exposición al humo de cigarro en el hogar.
  • Falta de lactancia materna.
  • Tener contacto frecuente con otros niños mayores.