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Probióticos: bacterias buenas contra la diarrea

60 estudios comprobaron que este tipo de bacterias, disponibles en supermercados ayudan a terminar con la diarrea.

Escrito en ESPECIALIDADES el

La diarrea es un problema causado por bacterias que crecen en el intestino y se alimentan de él, para combatirlas los probióticos son la respuesta.

Los probióticos son otro tipo de bacterias, pero al contrario de las que causan la diarrea, estás son amigas del intestino. Pues de acuerdo con 60 estudios, estas bacterias "buenas", a menudo disponibles en las tiendas o supermercados, acortaron un día la diarrea y redujeron la frecuencia de las infecciones más prolongadas.

"Los episodios de diarrea infecciosa siguen causando enfermedad a toda edad y en todo el mundo", dijo a Reuters Health el autor principal del estudio, Stephen Allen, de la Escuela de Medicina de la Swansea University, en el Reino Unido.

Allen indicó que la diarrea, definida como tres o más movimientos intestinales líquidos en un día, es la tercera causa de muerte en los niños pequeños de los países en desarrollo, donde mueren 1,5 millones de niños por año.

"A pesar de la efectividad de la rehidratación oral para evitar la deshidratación, no necesariamente reduce o detiene la diarrea, que es lo que quieren pacientes y padres", agregó Allen.

Con su equipo, el autor revisó 63 ensayos sobre un total de más de 8.000 pacientes, en su mayoría bebés y niños, con diarrea por distintos microorganismos. Al azar, cada participante ingirió probióticos o placebo.

Aunque los resultados variaron mucho entre los estudios, casi todos demostraron que agregar probióticos al tratamiento de rehidratación habitual acortaba la diarrea alrededor de un día y disminuía a la mitad el riesgo de infecciones durante cuatro o más días, publicó Cochrane Collaboration, una organización internacional de evaluación de la investigación médica.

Los niños del mundo en desarrollo padecen entre seis y 12 diarreas por año, mientras que los niños de Estados Unidos suelen tener dos. Reducir la duración de esos episodios no sólo alivia el sufrimiento, sino también reduce el riesgo de que se disemine la infección.

Los estudios revisados habían utilizado distintas cepas de bacterias probióticas, como Lactobacillus acidophilus o Bifidobacterium bifidus. No hubo evidencia de que la cepa o la cantidad de bacterias marcaran la diferencia.

Tampoco importó si los probióticos estaban vivos, qué organismo había causado la infección o si el estudio se había realizado en países desarrollados o en desarrollo.

El equipo comprobó que los probióticos son seguros y no tienen efectos adversos, mientras que los beneficios son los mismos en niños y adultos. (Con información de Excélsior)