Existe un padecimiento que se confunde fácilmente con alergias debido a que produce síntomas similares, como nariz tapada, dolor en la cara y pérdida de olfato. Se trata de la rinosinusitis crónica con poliposis nasal, un padecimiento frecuente que pocas veces se diagnostica oportunamente. 

Al respecto, el doctor Carlos Vázquez Vela Martínez, otorrinolaringólogo y cirujano de cabeza y cuello, señala que la poliposis nasal causa una fuerte inflamación que causa pseudotumores o bolitas que tapan mucho la nariz, como una defensa del cuerpo para evitar que entren agentes irritantes. 

(Foto: Dr. Carlos Vázquez Vela) 

Se estima que los pacientes en México tardan hasta 4 años en llegar al diagnóstico correcto, por lo que muchos podrían tenerlo sin saberlo. 

¿Cómo reconocer la poliposis nasal

Los principales síntomas de esta afección, apunta el experto, incluyen:

  • Pérdida o disminución del olfato
  • Nariz tapada, presente en el 97% de los casos, por lo que es el síntoma más común
  • Pérdida del olfato
  • Dolor en la cara o sensación de presión en frente y mejillas

(Foto: pexels) 

Por su parte, el doctor Marcos Alejandro Jiménez, especialista en otorrinolaringología y médico adscrito al departamento de otorrinolaringología del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) explica que la principal causa de este problema es la inflamación de tipo 2

Para entender esto, el especialista detalla que debemos tener en cuenta que hay distintos tipos de inmunidad. La primera es la inmunidad innata, que es con la que nacemos, es de respuesta rápida y no tiene memoria.

(Foto: Dr. Marcos Alejandro Jiménez) 

Por su parte, tenemos la inmunidad adaptativa, que crea anticuerpos contra patógenos y los ataca cuando se vuelven a presentar. 

De acuerdo al tipo de agresión de agentes externos que tengamos, será el grado de inflamación como respuesta del cuerpo.

“La inflamación del tipo 2 se relaciona con la poliposis nasal, pero también con otros padecimientos como dermatitis atópica, rinitis alérgica, asma, alergia oral, EPOC y alergias alimentarias”, comenta el doctor Jiménez.

Agrega que hasta en el 76% de los casos, la poliposis nasal se acompaña de estos padecimientos.

También es importante entender lo que es el exposoma, que es el cúmulo de experiencias desde que nacemos y los ambientes a los que nos exponemos que forman nuestras defensas y son el factor primordial de la respuesta inflamatoria individual.   

En ese sentido, el experto del INER detalla que el contacto con antibióticos, el nacimiento por cesárea y vivir en zonas urbanas con mucha contaminación, aumenta las probabilidades de desarrollar una inflamación tipo 2.

La inflamación afecta la variedad de bacterias buenas en la nariz  

Este tipo de inflamación favorece un desequilibrio de la flora normal nasal, por lo que hay menos variedad de bacterias buenas y más bacterias malas, especialmente estrafilococo dorado, que a su vez potencia una respuesta inflamatoria potente y es un ciclo interminable. 

(Foto: freepik) 

“Los agentes odorantes no pueden pasar por la inflamación de los nervios y no hay buena conducción del estímulo eléctrico del olfato. Además se engrosa el moco y es de mala calidad, lo que no permite que entren los olores”, detalla el experto.

Síntomas de la poliposis nasal dañan la calidad de vida 

El doctor Vázquez señala que la poliposis nasal también afecta la calidad del sueño porque el paciente no puede dormir.

También hay otros efectos negativos en el descanso como: 

  • Dificultad para conciliar el sueño 
  • Despertares nocturnos 
  • Sensación de no descansar bien 
  • Ronquidos

“El impacto de la pérdida de olfato por los pólipos de igual forma afecta la salud mental, pues favorece la depresión y la ansiedad debido a las molestias que alteran la calidad de vida”, detalla el otorrinolaringólogo.

¿Cómo tratar los pólipos nasales?

El doctor Vázquez señala que los principales tratamientos contra la rinosinusitis crónica con poliposis nasal son los lavados nasales con solución salina para eliminar los alérgenos y ayudar al cuerpo a que no se inflame tanto.

También se pueden recomendar medicamentos como esteroides intranasales o cortisona.

Si no es suficiente, puede ser necesario hacer una cirugía para quitar los pólipos de la nariz y quitar la mucosa que tapa. Muchas veces puede ser necesario una segunda cirugía, porque no es un tratamiento curativo. 

“Desafortunadamente los tratamientos controlan los síntomas, no los curan”, lamenta el especialista.

Recientemente, se está trabajando en nuevos tratamientos y uno de los más destacados es dupilumab, un anticuerpo monoclonal que logra controlar de raíz esta enfermedad inflamatoria.

Al respecto, el doctor Said Arablin Oropeza, gerente médico de Sanofi México, explica que se ha demostrado que este nuevo tratamiento disminuye el puntaje de poliposis nasal a lo largo de 52 semanas. También mejora la congestión nasal y la pérdida de olfato.  

(Foto: Dr. Said Arablin) 

El experto subraya que es un tratamiento complementario en pacientes adultos con un control inadecuado de rinosinusitis crónica con poliposis nasal.

“Hay que recordar que una vez que se tiene poliposis nasal, el paciente va a batallar el resto de su vida para controlar la enfermedad, es un padecimiento crónico que no se cura”, concluye el especialista. 

Para aprender más de...El aparato respiratorio (y algunos de sus términos)

El aparato respiratorio
Este conjunto de órganos y estructuras de nuestro cuerpo, tiene la función de permitirnos respirar para poder obtener oxígeno por medio de inhalaciones o inspiraciones, y de eliminar el dióxido de carbono por la exhalación o expiración. Está formado por las vías aéreas (las estructuras por las que pasa el aire), y los pulmones (que son los órganos que reciben el aire). Las partes que forman este aparato son: nariz, boca, garganta, tráquea y pulmones.
(Información de: Kids Health y Salud Castilla y León)
La entrada al aparato: de la nariz a la tráquea
Algunos autores consideran que la nariz es la primera puerta de acceso al sistema respiratorio, junto con la boca, pues ya que por dichas partes del cuerpo el aire entra, para posteriormente ser transferido a la garganta y a la tráquea (que es el tubo que conectará con los pulmones). En esta primera etapa, principalmente en la nariz, se buscará filtrar el aire para eliminar partículas que puedan ser dañinas, como el polvo.
(Información de: Salud Castilla y León)
Los pulmones: los grandes órganos
Más abajo, en el pecho y dentro de la cavidad toráxica, encontraremos a los pulmones: los dos órganos más importantes del sistema respiratorio. Los dos pulmones están unidos por la tráquea, que desciende hasta el pecho y forma dos tubos cortos (uno para cada pulmón), llamados tubos bronquiales; estos, dentro de los pulmones se dividen en pequeñas ramas múltiples llamadas bronquiolos, que a su vez conectarán con los alveolos: la zona donde se produce el intercambio de oxígeno por dióxido de carbono. Los pulmones, además, están divididos en secciones conocidas como lóbulos (2 en el izquierdo, 3 en el derecho).
(Información de: National Heart, Lung and Blood Institute)
Los músculos de la respiración
Por increíble que parezca, la respiración es mayoritariamente trabajo de los músculos, principalmente del diafragma, ubicado por debajo de los pulmones y por encima del abdomen. Este músculo se encarga de ayudar a que los pulmones puedan expandirse y llenarse de aire, aumentando el espacio que existe en el tórax. Para lograrlo, también se ayuda de los llamados músculos intercostales (ubicados entre las costillas). El Manual MSD indica que en menor medida también participan músculos abdominales y cervicales.
Cuando hay problemas
El sistema respiratorio puede presentar todo tipo de problemas, que la mayoría de las veces (obviamente), presentarán síntomas que pueden alterar la respiración y el proceso de la obtención de oxígeno, en mayor o menor medida, dependiendo de la causa y sitio de afectación. En muchas ocasiones, la mayoría de los problemas estarán ocasionados por infecciones (por virus o bacterias) y reacciones alérgicas (como la obstrucción nasal y el asma), pero en momentos más graves, la causa del malestar puede deberse a una perforación de pulmón o la acumulación de sangre o líquido.
(Información de: Manual MSD)
Apnea e hipoxia
La apnea es uno de los síntomas más comunes, más relacionados al sistema respiratorio, y que se define básicamente como una sensación de falta de aire o una dificultad para respirar. Aunque las causas son múltiples, y puede no tratarse de algo demasiado grave, en algunos casos la apnea es la primera señal de que puede ocurrir (o está ocurriendo) una hipoxia, que se define como poca cantidad de oxígeno en el organismo, y que puede ser letal.
(Información de: Manual MSD)
Ruidos pulmonares
Medline Plus los define como los ruidos que son producidos por las estructuras de los pulmones durante la respiración. Existen algunos ruidos que no son normales y podrían alertarnos de algo, como: los estertores (ruidos burbujeantes al inhalar), las sibilancias (ruidos chillones o de silbidos que se producen al exhalar), el roncus (suena como ronquidos), y estridor (similar a las sibilancias, pero suelen originarse de la parte superior, como la tráquea o garganta).
Expulsión desde los pulmones
El Centro del Cáncer MD Anderson, indica que cuando se expulsa moco, flemas, esputo o líquido, por medio de la tos o carraspeos, estaríamos frente a algo llamado expectoración. Esta expectoración no suele ser siempre del todo mala, ya que dependerá de aquello que se expulse. Eso sí, en algunos casos podría tratarse de algo serio, como la expulsión de sangre luego de toser, proceso llamado hemoptisis.
(Información de: Manual MSD)