El cáncer de pulmón es la primera causa de muerte por cáncer en el mundo y el segundo cáncer más frecuente después del de mama.

La tasa de mortalidad de esta neoplasia es muy alta, los datos del GLOBOCAN indican que de los más de 2 millones de casos que hubo en 2020, se presentaron 1 millón 796 mil decesos.

Los mexicanos tienen una predisposición genética al cáncer de pulmón que se origina de genes de ancestría asiática y que provocan que muchos pacientes con la enfermedad no tengan antecedentes de tabaquismo.

El doctor Óscar Arrieta, coordinador de la Clínica de Cáncer de Pulmón y Tumores de Tórax del Instituto Nacional de Cancerología INCan, platica para SuMédico que esta predisposición genética permite que existan mayores opciones de tratamiento con terapia dirigida o terapia blanco.

Cáncer de pulmón, de las neoplasias más estudiadas

Él mismo explica que el cáncer de pulmón es uno de los cánceres más estudiados y con mayor investigación, lo que se traduce en una amplia variedad de tratamientos.

(Foto: Especial)

En los últimos 10 años ha habido una revolución en la investigación del cáncer de pulmón como en ninguna otra neoplasia

Hay muchísimo interés en conocer la fisiopatología y conocer los mecanismos por el cual se desarrolla el cáncer han dado como consecuencia blancos terapéuticos y tratamientos innovadores

Además de los tratamientos más tradicionales como la cirugía, la quimioterapia y la radiación, que son partes esenciales de cualquier tratamiento oncológico, dice Arrieta, que se clasifican como quimioterapias citotóxicas porque atacan a las células buenas y malas, en los últimos años se ha revolucionado el tratamiento contra el cáncer.

En 2021 hubo 17 cambios de las vías de tratamiento porque se iba generando mucha información hablando solamente de cáncer de pulmón

Inmunoterapia y terapia biológica 

Los últimos tratamientos contra el cáncer se basan en la inmunoterapia en los cuales se evita que las células tumorales se escondan de los linfocitos y de esa manera el sistema inmunológico reacciona contra el cáncer y eso da tasas de respuesta mantenidas, largas y con bajo perfil de toxicidad.

Otro tratamiento es la terapia biológica en la cual se ataca un tipo de proteína mutada y lo que se hace es tomar una biopsia, tener un diagnóstico y analizar el ADN y determinar las mutaciones, hay más de 12 mutaciones actualmente con un tratamiento específico y personalizado.

El reto de este tratamiento, dice el doctor Arrieta, es la dificultad de poder hacer una buena biopsia para hacer análisis genéticos.

(Foto: Especial)

También hay posibilidades tecnológicas de detectar las mutaciones en la sangre de los pacientes; se detecta el ADN tumoral en la sangre como si fuera una biometría hemática y aunque requiere una tecnología de punta, ésta ya se encuentra en México, dice el especialista del INCan.

Tanto la inmunoterapia como la terapia biológica se pueden aplicar en pacientes en etapas avanzadas y localmente avanzadas, en las que el tumor no se puede quitar, pero no ha dado metástasis y hace unos meses, se consiguió aplicar dichas terapias en etapas tempranas como prevención para que el cáncer no regrese.

Sin embargo, existe una brecha de tratamientos entre los países desarrollados y subdesarrollados, indica Arrieta. Uno es la tecnología para detectar y hacer una medicina personalizada y otro es tener acceso a las mejores drogas porque son medicamentos de alto costo.

Toxicidad financiera en los tratamientos para cáncer de pulmón

El reto en México es hacer investigación, escoger los mejores medicamentos y que sean económicos. El doctor explica que mientras más avanzado esté el cáncer, mayor será el costo del tratamiento. 

Lamentablemente, señala el doctor, muchos pacientes en México ni siquiera pueden llegar al tratamiento por varias razones como por ejemplo que muchos pacientes no tienen la sospecha de cáncer cuando llegan al médico de primer contacto y tardan para obtener el diagnóstico.

Incluso los pacientes que ya cuentan con un diagnóstico tardan mucho en ser referidos a los hospitales de segundo y tercer nivel, por lo que en promedio tardan 7 meses en ser atendidos, tiempo suficiente para que un cáncer de pulmón haga metástasis.

Otro de los retos es lo que el doctor llama “toxicidad financiera” cuando el medicamento cuesta muy caro y muchas veces no está disponible en medio público ni privado. Además de que la aplicación de los tratamientos no es de una o dos veces, sino que es algo continuo.

Pero también, dice el doctor, lo que más conviene a la larga son los tratamientos innovadores porque la quimioterapia, aunque es más barata, a la larga tiene peores efectos secundarios.

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