El Manual MSD lo define como la pérdida de la función de la totalidad del cerebro y del tronco encefálico que conduce a un estado de coma, ausencia de respiraciones espontáneas y pérdida de todos los reflejos del tronco encefálico.

Pueden permanecer los reflejos medulares pero no hay posibilidad de recuperación.  

Este concepto de muerte cerebral se creó porque los respiradores y los fármacos pueden perpetuar las funciones cardiopulmonares y otras funciones corporales a pesar del cese completo de toda actividad cerebral.

Diagnóstico de muerte cerebral

El portal +Salud, de la Facultad de Medicina de la UNAM precisa que antes se solía declarar a una persona legalmente fallecida desde el momento en el que el corazón dejaba de latir y la respiración se detenía.

Indica que cuando una persona deja de respirar y su corazón deja de latir, la sangre, que antes transportaba el oxígeno, ya no llega a los órganos ni a los tejidos, lo cual ocasiona la muerte de las células en minutos. Si esta desoxigenación es prolongada, puede haber muerte cerebral (una condición en la cual el cerebro pierde toda su actividad).

Los órganos y tejidos dejan de funcionar pero los avances científicos actualmente permiten que una persona con muerte cerebral pueda mantener su pulso cardíaco y su respiración con la ayuda de ventiladores artificiales.

Con esto se logra la oxigenación de los tejidos y, por tanto, pueden mantenerse con vida por cierto tiempo.

En este caso, una persona puede ser declarada muerta tras confirmarse el diagnóstico de muerte cerebral o hasta que se realice la desconexión de los instrumentos que mantienen al resto de sus sistemas funcionando, lo cual dependerá de las leyes de cada país.

Muerte cerebral es irreversible. Ya no hay nada qué hacer

A diferencia del coma y del estado vegetativo persistente (donde la conciencia se ve interrumpida pero la actividad eléctrica y las funciones vitales se mantienen), la muerte cerebral es irreversible y no se tiene ninguna posibilidad de recuperación.

Los familiares de la persona con muerte cerebral deben decidir si realizan o no la desconexión de los aparatos y en qué momento.

Hay diversas razones por las cuales los familiares no quieren desconectar a su paciente. Pueden ser motivos éticos y religiosos o porque la persona, en vida tomó la decisión de ser donante de órganos.

Si este es el caso, el personal médico valorará el estado de los órganos y hablará con los familiares para acordar la desconexión y la donación.

¿Cómo se determina la muerte cerebral?

El diagnóstico de muerte cerebral exige todo el rigor médico posible.

  • Debe ser hecho por especialistas en neurología o medicina intensivista
  • Se debe contar con un estudio de soporte que ponga en evidencia que el cerebro ya no tiene flujo sanguíneo ni actividad eléctrica.
  • Un estudio de encefalograma es generalmente el método más utilizado para determinar si se tiene muerte cerebral.
  • Valorar si existe la pérdida absoluta de la conciencia, la respiración natural, las reacciones de las pupilas ante la luz y los reflejos.

Si no se presenta muerte cerebral, la ley exige que se continúen los esfuerzos médicos

para salvar la vida. En el caso contrario, la ley también defiende el respeto a la

voluntad de los familiares o represen tantes legales cuando deciden realizar la desconexión del sistema de soporte vital.