Puede ser que uno de los propósitos de año nuevo sea dejar de fumar. Sería una excelente decisión porque el tabaco está ligado a una serie de cánceres más allá del pulmón, y otras varias afecciones.

El cigarro es uno de los elementos que mejor se han identificado como causantes de enfermedades crónicas no transmisibles como el cáncer, pero también otras 60 enfermedades más.

Es decir, si no se consumiera tabaco se podrían evitar muchos problemas de salud para el ser humano, pues contiene 7,000 sustancias tóxicas y 68 de ellas son cancerígenas, según han señalado autoridades mexicanas en la materia.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaquismo es la primera causa de muerte prevenible en el mundo. Diversas instancias internacionales en materia de salud han señalado que los impuestos al tabaco han comprobado ser la mejor herramienta para disminuir su consumo.

Más de 40 mil personas mueren al año en México por fumar

Considerando que el uso de tabaco es la causa principal de tantos males que se podrían evitar, resultan alarmantes las cifras que revela la más reciente Encuesta Nacional de Consumo de Tabaco, la cual reportó que en nuestro país mueren 43 mil personas por causas relacionadas con el tabaco al año.

De ahí la importancia de la decisión de alguien que quiera abandonar el hábito del cigarro.

El psiquiatra Patrick Bigaouette, de la Mayo Clinic, ha diseñado una guía para que los fumadores se adhieran a su compromiso de dejarlo. Esta guía incluye calcular los costos de fumar, establecer metas de cuando hacerlo, establecer una red de apoyo y conocer los detonantes, entre otros temas

Esta es la guía:

  • Hay que tener claro el gasto que se hace al fumar. El psiquiatra afirma que fumar produce un impacto negativo en su organismo, las personas que lo rodean y su billetera:
  • Haga las cuentas. Un paquete de cigarrillos cuesta alrededor 70 pesos en México. Al mes son 2,100 pesos, lo cual representa una cantidad nada despreciable.
  • Y al gastarlos no sólo tiene que salir a la calle a fumar, ya sea cuando está en el trabajo o en su casa, y esto lo aleja de las personas que no fuman.
  • En el caso de los cigarros electrónicos conocidos como vapeadores, tienen costos similares y los riesgos para la salud aún no se conocen completamente, pero diversos médicos han alertado sobre efectos adversos para los pulmones. Eso hizo que la Suprema Corte de Justicia prohibiera su comercialización aunque no su uso.  
  • Fumar aumenta su riesgo de contraer muchas enfermedades, como cáncer, enfermedad cardiovascular y enfermedad pulmonar obstructiva crónica. También puede reducir su expectativa de vida.
  • Las personas que lo rodean, como sus seres queridos, amigos y compañeros de trabajo, pueden verse afectados por el humo de segunda mano.

Debe saber cuándo estará listo para dejar de fumar

  • ·Es difícil dejar el tabaco porque la nicotina crea una idea de recompensa en el cerebro y hace que se libere dopamina, lo que provoca una buena sensación. Con el tiempo, se comienzan a ansiar las sensaciones que se obtienen con la nicotina, y eso se empieza a sentir normal.
  • Cuando el organismo no tiene nicotina, entra en abstinencia.
  • ¿La nicotina controla su vida? Si nunca lo había pensado haga esta reflexión pues llegará el punto en el que el daño que le produce sea superior al gusto por el cigarro
  •  La decisión debe ser suya. Es un compromiso con usted mismo. Puede que haya intentado dejar de fumar antes y no haya podido, pero también puede que haya hecho el esfuerzo por los demás, no por usted.

Vaya del "aquí" de fumar al "allí" de no fumar

Liberarse del tabaco es un proceso. Desarrollar un plan para dejarlo puede ayudarlo a prepararse y mantener su decisión.

Estos son algunos elementos de un plan exitoso para dejar de fumar:

  • Comprométase a dejar de fumar.
  • Cuéntele a sus familiares, amigos, seres queridos y aquellas personas que sean parte de su sistema de apoyo.
  • Elija una fecha.
  • Sea realista y tome tiempo para poner su plan en marcha.
  • Forme un sistema de apoyo.
  • Puede buscar a otra persona que deje de fumar con usted, unirse a una red social o un grupo de apoyo en línea o buscar asesoramiento para que lo ayude a afrontar los desencadenantes, la abstinencia y los desafíos emocionales.
  • Conozca sus desencadenantes.
  • Quizá sea manejar en el auto, hacer una actividad específica o el estrés. Piense cómo manejará sus desencadenantes o cómo los evitará por completo.
  • Considere los antojos.
  • Piense ideas sobre cómo manejará los antojos y tratará los síntomas de abstinencia. Tenga refrigerios saludables a mano, practique la atención plena, haga una caminata o envíe un mensaje de texto a una persona de apoyo.
  • Piense en ayudas saludables.
  • Estas pueden ser una terapia de reemplazo de nicotina, como parches, goma de mascar, pastillas o medicamentos que contengan bupropión o vareniclina.
  • Trabaje sobre la desmotivación
  • Cuando las personas están intentando dejar de fumar, si tienen una recaída, suelen pensar lo peor: "Soy un fracaso. Lo arruiné". Esos pensamientos pueden dar lugar a la ansiedad, que puede hacer que regrese a su técnica habitual de afrontamiento: fumar.
  • Si usted fuma un cigarrillo o vapea, no todo está perdido:
  • Sea amable con usted mismo.
  • Esto es difícil. Menos de 1 de 10 adultos deja de fumar cada año. Sin embargo, con el tiempo, el 60 por ciento de las personas que intentan dejar de fumar (a menudo más de una vez) tienen éxito.
  • Vuelva a empezar.
  • Mañana es otro día.
  • Revise su plan para dejar de fumar.
  • Puede que deba adaptarlo y considerar qué otras herramientas necesita tener.
  • Converse con su sistema de apoyo.