El consumo de estatinas para controlar los niveles de colesterol en sangre se ha hecho muy popular pero hay que tener en cuenta los efectos adversos que puede desencadenar.

La Universidad Médica de Viena y el Complexity Science Hub (CSH) han demostrado que puede haber consecuencias no deseadas cuando el medicamento es utilizado por mucho tiempo sobre todo en materia de la calidad de los huesos y la posible osteoporosis.

La Clínica Mayo va mucho más allá y enlista los diferentes daños que puede causar en materia de dolor y daño muscular, daño hepático, aumento del nivel de azúcar en la sangre, pérdida de memoria y confusión, entre otros.

Dolor muscular

Los pacientes se han quejado de dolor muscular. Reportan inflamación, cansancio o debilidad en los músculos. El dolor puede ser una molestia leve o puede ser lo suficientemente intenso como para dificultar tus actividades diarias.

El riesgo real de tener dolor muscular como resultado de tomar estatinas es de alrededor del 5 % o menos en comparación con tomar una pastilla que no contiene medicamento (placebo).

No es muy frecuente este síntoma pero estatinas pueden causar daño muscular potencialmente mortal llamado rabdomiólisis. La rabdomiólisis puede causar dolor muscular intenso, daño hepático, insuficiencia renal y muerte. El riesgo de efectos secundarios muy graves es sumamente bajo, y se calcula en unos pocos casos por cada millón de personas que toman estatinas.

La rabdomiólisis puede ocurrir cuando tomas estatinas en combinación con ciertos medicamentos o si tomas una dosis alta de estatinas.

Inflamación del hígado

Según esta institución médica, no de manera general pero sí ocasionalmente las estatinas aumentan el nivel de enzimas hepáticas, lo que habla de inflamación del hígado. Advierten que si el aumento es leve ser puede seguir tomando la estatina pero si persiste y empeora se tiene que buscar una nueva estatina.

Aumento de azúcar en la sangre

También existe la posibilidad de que aumente el nivel de azúcar en la sangre lo que puede desarrollar diabetes tipo 2. “El riesgo es pequeño pero lo suficientemente importante para que la FDA (Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos) haya exigido que las etiquetas de las estatinas hagan la advertencia sobre este riesgo.

Esto ha causado sorpresa en el medio científico porque se había visto que las estatinas previenen ataques cardiacos en personas con diabetes.

Efectos secundarios neurológicos

La Agencia de Alimentos y Medicamentos también ha exigido que se alerte en las etiquetas de las estatinas que algunas personas han tenido pérdida de memoria o confusión mientras tomas las estatinas. Estos efectos se revierten cuando se deja de tomar la medicina.

Curiosamente, también ha habido evidencia de que las estatinas pueden ayudar con la función cerebral, en personas con demencia aunque falta estudiarlo a fondo

Mayo Clinic precisa que no todas las personas que toman estatinas tienen efectos secundarios, pero algunas personas pueden tener un mayor riesgo que otras. Los factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • ·         Tomar múltiples medicamentos para reducir el colesterol
  • ·         Ser de sexo femenino
  • ·         Tener una estructura corporal más pequeña
  • ·         Tener 80 años o más
  • ·         Tener enfermedad renal o hepática
  • ·         Beber demasiado alcohol
  • ·         Tener ciertas afecciones como hipotiroidismo o trastornos neuromusculares, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

También hay medicamentos y alimentos que no se llevan bien con las estatinas. Es el caso de la toronja, la cual interfiere con las enzimas que metabolizan las estatinas en el sistema digestivo. Mayo Clinic sugiere consultar con el médico para no eliminar del todo la toronja de tu dieta.

Los siguientes con algunos medicamentos que pueden interactuar con las estatinas y aumentar el riesgo de sufrir efectos secundarios:

  • Amiodarona (Cordarone, Pacerone), un medicamento para el tratamiento de los ritmos cardíacos irregulares
  • Gemfibrozilo (Lopid), otra variedad de medicamentos para reducir el colesterol
  • Tratamientos contra el VIH llamados inhibidores de la proteasa, como el saquinavir (Invirase) y el ritonavir (Norvir)
  •  Algunos antibióticos y antifúngicos, como la claritromicina y el itraconazol (Onmel, Sporanox)
  • Algunos medicamentos inmunosupresores, como la ciclosporina (Gengraf, Neoral, Sandimmune)

¡Aguas! Por ello es mejor decirle al médico todos los medicamentos que estás tomando!