Hay varias formas de cuidar el corazón y un buen descanso es una de ellas. Sin embargo, mientras más tarde te acuestes y menos horas duermas, el beneficio del sueño es menor. Por ello, especialistas de Reino Unido te dicen cuál es la mejor hora de cerrar los ojos para cuidar la salud cardíaca

Nuestro ritmo circadiano (que es como nuestro reloj interno) tiene mucho que ver y aquí te decimos a qué hora se recomienda iniciar el sueño, según los especialistas. 

Acostarse antes de la media noche, una de las formas de cuidar el corazón

El estudio, publicado en noviembre de 2021 dentro del European Heart Journal – Digital Health, incluyó a 88 mil 026 personas del Biobanco del Reino Unido, que fueron reclutadas entre 2006 y 2010 y tenían una edad promedio de 61 años. El 58% eran mujeres. 

Para recopilar los datos sobre la hora en la que estas personas iban a dormirse y la hora en la que se despertaban, los autores recopilaron la información proporcionada durante siete días usando un acelerómetro de muñeca, evaluaciones y cuestionarios demográficos de estilo de vida, físicos y de salud. Después, volvieron a seguir a las personas por un nuevo diagnóstico de padecimiento cardiovascular, que fue definido como insuficiencia cardíaca, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, ataque isquémico transitorio o cardiopatía isquémica crónica. 

Se siguió a las personas durante 5.7 años y 3 mil 172 personas desarrollaron una enfermedad cardiovascular, siendo la incidencia más alta en los que se dormían a medianoche o más tarde y más baja en los que se acostaban temprano. 

“Si bien no podemos llegar a la conclusión de la causalidad de nuestra investigación, los hallazgos sugieren que es más probable que acostarse temprano o tarde interrumpa el ritmo circadiano, con resultados adversos para la salud cardiovascular", mencionó el doctor y autor del estudio, David Plans.

Para aprender más de...Los trastornos de sueño más comunes explicados:

Insomnio:
Es uno de los trastornos más comunes. Se define como la dificultad para conciliar o mantener el sueño y una sensación de sueño no reparador aunque las condiciones sean óptimas para el descanso. Provoca fatiga y somnolencia durante el día.
Síndrome de apnea obstructiva del sueño:
Se refiere a episodios frecuentes en donde se bloquean total o parcialmente las vías respiratorias superiores durante el sueño por 10 segundos o más. Esto provoca fragmentación de sueño ocasionado por despertares breves, ronquidos fuertes y somnolencia durante el día.
Narcolepsia:
Se caracteriza por somnolencia diurna excesiva con ataques de sueño incontrolables, cataplexia, que es la relajación y debilitamiento súbito de los músculos, alucinaciones que aparecen durante el sueño o la vigilia y la parálisis del sueño.
Síndrome de sueño insuficiente:
Aquí ocurre que un individuo no obtiene la cantidad o calidad suficiente de sueño de manera frecuente necesarios para mantener un estado de alerta durante el día.
Este trastorno es causado por factores extrínsecos, es decir por factores del ambiente.
Es más común en niños que adultos y se caracteriza por episodios de comportamientos y conductas complejos que ocurren durante el sueño y que se realizan de manera inconsciente aunque con los ojos abiertos. La duración varía de segundos y hasta media hora. Es inducido por factores externos como estrés, ansiedad o alcoholismo.
Terrores nocturnos:
Se caracteriza por una excitación repentina con una manifestación de terror y pánico, acompañados de movimientos bruscos, miedo intenso, gritos penetrantes, incremento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, sudoración y dilatación de las pupilas.
Parálisis del sueño:
Se refiere a la incapacidad de realizar movimientos voluntarios al inicio, durante o al despertar del sueño. Durante la parálisis se conserva la conciencia y la memoria pero no es posible hablar o emitir sonidos ni moverse. Los episodios pueden durar segundos o minutos y se pueden aliviar con el tacto de otra persona.

¿Qué hora es la adecuada para proteger nuestro corazón

De acuerdo con los especialistas, la incidencia más baja de personas que desarrollaron complicaciones cardiovasculares se dio en aquellas personas que se fueron a dormir entre las 10:00 y las 10:59 de la noche. 

Cuando la gente se durmió a las 11:00 u 11:59, presentó un incremento en su riesgo del 12% y cuando se acostó a la media noche o más tarde, sus posibilidades de padecer del corazón se incrementaron en un 25%, encontraron los expertos. 

Una de las formas de cuidar el corazón sería un descanso de más de seis horas, por lo que la recomendación de los autores es irse a la cama temprano y descansar. 

“Ver la luz del sol en la mañana reinicia el reloj biológico y esto podría explicar el incremento en el riesgo de afecciones cardiovasculares para los que se durmieron pasando la medianoche”, mencionó Plans.

Para aprender más de...Trastornos del sueño: ¿qué son?

Dormir es la actividad básica de relajación y descanso de las personas y es una actividad de vital importancia para el óptimo funcionamiento del organismo. Durante el sueño, ocurre la conservación de la energía, la activación del sistema inmune, la regulación metabólica, la consolidación de la memoria y la eliminación de desechos.
¿Qué son?
La mayoría de los estudios coinciden en el aumento en la frecuencia de trastornos del sueño (TS). Estos se definen como problemas relacionados con dormir, ya sea la dificultad para iniciar o mantener el sueño, quedarse dormido de manera repentina, dormir en exceso o tener conductas anormales durante el sueño.
Clasificación:
Los TS se clasifican en cuatro grupos: las disomnias, las parasomnias, los relacionados con enfermedades psiquiátricas o neurológicas y los trastornos del sueño no clasificables.
Disomnias:
Aquí se encuentran los trastornos relacionados con el inicio o mantenimiento del sueño o por somnolencia diurna excesiva. Los cuales pueden ser causados por factores intrínsecos, es decir que se originan dentro del organismo; extrínsecos, causados por factores externos del ambiente y del ritmo circadiano, que es el proceso del cuerpo que regula el sueño.
Parasomnias:
Son trastornos desencadenados por eventos físicos negativos que ocurren al inicio, durante o al despertar del sueño. Se clasifican dependiendo de la fase del sueño en la que ocurren: trastornos del despertar durante el sueño no MOR, que es la fase del inicio del sueño y trastornos del sueño MOR, que es la fase del sueño profundo.
Consecuencias a la salud:
Los efectos inmediatos de no dormir bien una o algunas noches son somnolencia diurna, irritabilidad, problemas de concentración, dolor de cabeza y fatiga. Sin embargo, cuando los trastornos de sueño son crónicos se pueden desarrollar enfermedades como:enfermedades cardiovasculares, trastornos psiquiátricos y neurológicos y enfermedades metabólicas.
Diagnóstico:
Para diagnosticar los TS se requieren distintos estudios que utilizan equipos sofisticados y especiales, por lo que resulta difícil el acceso a dichos estudios. Sin embargo, la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas, brindan servicios accesibles para el diagnóstico.