Los trabajadores asegurados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), tienen acceso a diferentes derechos y prestaciones, entre los cuáles destaca la posibilidad de recibir una pensión en caso de sufrir alguna enfermedad que resulte incapacitante

El derecho a la pensión por enfermedad del IMSS 

El Instituto Mexicano del Seguro Social, explica que todos aquellos individuos que se encuentren asegurados y que tengan alguna enfermedad que les haga imposible poder mantenerse, tienen derecho a recibir una pensión.

Esta pensión, conocida como Pensión de Invalidez en el IMSS, otorga a las personas aseguradas un salario superior al 50% de lo que recibieron durante su último año de trabajo, siempre y cuando cuenten con una certificación médica que confirme que por alguna condición de salud no pueden trabajar.

Esta condición, recuerda el IMSS, no puede ser resultado de un accidente de tipo laboral.

(foto: freepik)

¿Qué enfermedades aplican a la pensión?

Lamentablemente, nuestro país no cuenta con una lista específica de enfermedades que ameriten algún tipo de pensión.

En el caso de las pensiones del IMSS, para que una enfermedad pueda ser considerada como válida para recibir pensión, debe existir una evaluación y un dictamen médico específico, quien será el encargado de aprobar o no el proceso de un pensionado.

Eso sí, hay algunas enfermedades que si bien deben ser evaluadas y certificadas, sí pueden entrar en consideración para que el asegurado obtenga una pensión en el IMSS, y estas pueden ser:

  • Diabetes mellitus.
  • Enfermedades cardíacas.
  • Enfermedades cerebrovasculares.
  • Daños renales (como insuficiencia renal).
  • Enfermedades del hígado.
  • Cáncer.
  • Problemas del ojo (como trastornos de la retina o problemas en los vasos sanguíneos).
  • Daños articulares (artropatías)
  • Lesiones de la espalda que no sean inflamatorias (dorsopatías).
  • Problemas en los huesos.
  • Daños en los cartílagos (condropatías).

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Lo que hay que considerar al pensionarse

El IMSS explica que para realizar este trámite y tener acceso a la pensión, se deben tener una serie de requisitos esenciales.

El primero de esos requisitos es que el individuo, que debe estar asegurado, debe estar vigente o dentro del período para conservar sus derechos, al momento de declararse invalidado para trabajar.

Por otra parte, se debe considerar la fecha de cotización del IMSS, ya que esto también dará otros requisitos específicos:

  • Trabajadores que cotizaron con antes del 1 de julio de 1997: Deben tener acreditado el pago de 150 cotizaciones semanales.
  • Trabajadores que cotizaron después del 1 de julio de 1997: Tener un mínimo de 250 cotizaciones semanales acreditadas; sin embargo, si se determina que la invalidez es mayor al 70%, solo son necesarias 150 semanas cotizadas.

También, lo más importante es que el paciente y el solicitante de la pensión cuente con un dictamen de invalidez, que tiene que ser expedido por servicios Médicos Institucionales, donde se confirme y evalúe la invalidez del asegurado.

(Con información de: Instituto Mexicano del Seguro Social.)