¿Cómo es vivir después de perder un seno? Sandra sabe que no es sencillo, pues verse “incompleta” en el espejo ha sido una de las cosas más duras que ha tenido que enfrentar. A sus 45 años fue diagnosticada con cáncer de mama, pero asegura que nunca tuvo un solo síntoma de alerta. Se dio cuenta gracias a que cada año se realiza la mastografía.

El diagnóstico fue en marzo de este año y en estos pocos meses, asegura que ha enfrentado momentos muy duros, pues le encontraron dos tipos de cáncer en una misma mama: un cáncer ductario y un cáncer bilateral.

(Foto: Sandra, paciente de cáncer de mama

Aunque está en una etapa inicial o etapa 1, tiene un marcador de ki67, lo que significa que es muy agresivo, por lo que tuvieron que quitarle todo el seno con una mastectomía.

“Es bastante complicado porque ves de una forma a tu cuerpo un día y al otro día te ves distinta”, dice en entrevista con SuMédico.

¿Por qué debemos hablar del cáncer de mama?

La doctora Betsabé Hernández Hernández, cirujano oncóloga especialista en mama y subdirectora médica de la Fundación de Cáncer de Mama (FUCAM), explica en entrevista con SuMédico que cualquier cáncer es un crecimiento descontrolado de las células con un comportamiento maligno que, si dejamos que avance, puede comprometer la vida. 

En el cáncer de mama específicamente, esta alteración celular se da a nivel del tejido mamario.

(Foto: Dra. Betsabé Hernández) 

A nivel mundial y también en nuestro país sigue siendo el tumor más frecuente en las mujeres y la primera causa de muerte por cáncer en ellas.

El doctor Abelardo Meneses, director general del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) afirma que en México, se diagnostica cada año un promedio de 30 mil casos nuevos de cáncer de mama.

Al respecto, la doctora Claudia Haydée Arce Salinas, oncóloga del INCAN, indica que se estima que para 2030, habrá un aumento a 572 mil casos nuevos de cáncer de mama y 130 mil muertes en el continente americano.

Según la médico oncólogo con más de 20 años de experiencia, el retraso en el diagnóstico favorece que 1 de cada 4 pacientes en México fallezcan por la enfermedad.

“Desgraciadamente entre el 40 y el 50% de casos de cáncer de mama se encuentra en etapas avanzadas en nuestro país, comparado con Estados Unidos, donde es menos del 10%”, menciona la experta.

Aunado a ello, se están viendo cada vez más casos en mujeres jóvenes, pues la doctora Hernández menciona que, en promedio, el 13% de los casos de cáncer de mama en México afectan a mujeres jóvenes o menores de 40.

Cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama para crear conciencia de prevención y promover el diagnóstico y tratamiento oportunos. 

“Lo más difícil de perder un seno es verse en el espejo”

Sandra relata que tener dos tipos de cáncer en una mama, de un año para otro, es un fuerte impacto, por lo que enfrentar la situación no ha sido fácil, aunque trata de tener la mejor energía. Sin embargo, perder el seno es algo que le cuesta mucho trabajo superar.

Por su diagnóstico, le hicieron una mastectomía en la mamá derecha, que es la cirugía que extirpa el seno por completo. 

Además le pusieron un expansor de mama, que está hecho de silicona y es similar a un globo. Se coloca una válvula bajo la piel de la mama y va conectada por medio de un tubo al expansor.

“La operación para quitar el seno afectado es el reto más importante que he enfrentado, el verte sin una parte”, dice entre lágrimas. “Es muy difícil mirarse en el espejo”.

Esta paciente cuenta que por perder el seno la pasó muy mal, no tuvo días buenos, lloró mucho y tuvo que recibir apoyo psicológico y psiquiátrico.

“El doctor dice que va a hacer una reconstrucción, pero no es lo mismo, uno no queda igual. Se hace solo en una mama y no en las dos y esa es una complicación que enfrentan todas las mujeres con cáncer de mama”, explica.

Sandra destaca que hay personas que no tienen cómo costearse la cirugía de la segunda mamá, así que es complicado, porque un seno queda bien y el otro no, así que al mirarse al espejo es igual de traumático.

¿Qué riesgo tengo de desarrollar cáncer de mama?

La cirujano oncóloga de FUCAM detalla que un factor de riesgo se define como una situación que pone a la paciente en mayor probabilidad de adquirir el cáncer, aunque muchas veces no se identifica la causa exacta por la que se tuvo ese mal. 

En el cáncer de mama, los principales factores de riesgo se pueden dividir en modificables, es decir los que podemos cambiar y en los no modificables o que no podemos cambiar. 

La experta señala que el primer factor de riesgo para cáncer de mama es ser mujer puesto que el 99% de los casos se da en mujeres y el 1% aproximadamente en hombres.

Otro factor importante es la edad, aunque eso no significa que una mujer joven no lo pueda tener.

Hay otros factores de riesgo como una mayor exposición a estrógenos, es decir, aquella mujer que empieza menstruar a una edad muy temprana (antes de los 12 años) y que deja de menstruar a una edad muy tardía (más de 50).

“Todo ese tiempo que la mujer menstruó está más expuesta a estrógenos, lo que se llama ventana estrogénica amplia”, puntualiza la experta.

Con relación a esto, una mujer que nunca se embaraza o que se embaraza por primera vez después de los 30 años también está en más riesgo.

Otros factores son la ingesta de alcohol, el tabaquismo y la dieta poco saludable.

“No es un alimento en específico, lo que sabemos de la dieta es que un aumento en el índice de masa corporal o en la grasa corporal nos aumenta el riesgo porque en el organismo la grasa se convierte y se metaboliza a estrógenos, que son las hormonas que estimulan el tejido mamario”, explica. 

Debido a esto, una mujer que ya no menstrúa y que tiene obesidad, es más propensa a desarrollar un cáncer de mama.

También se debe tomar en cuenta el antecedente familiar, si se tienen familiares de primer grado como mamá o hermana con este tipo de cáncer, aunque solo el 20% de los pacientes tiene este factor de riesgo, de acuerdo con la doctora Hernández.

“La mayoría de las pacientes no tienen un antecedente familiar de cáncer de mama, por lo que si una mujer piensa ‘yo para qué me hago la mastografía, en mi casa nadie ha tenido cáncer de mama’ está equivocada”, alerta.

Por su parte, las mujeres que han tenido un cáncer previo están en riesgo de volver a desarrollar un segundo cáncer, por lo que se debe estar vigilando.

También mujeres que han tenido alguna patología de mama que no es cáncer deben revisarse con frecuencia. 

En 2014 Sandra tuvo cáncer de tiroides

En un principio, Sandra iba a someterse solo a la operación para quitar el seno, pero los resultados de sus estudios sugirieron que tenía que comenzar con quimioterapia.

“Me dejaron primero cuatro ciclos, son dos quimioterapias al mismo tiempo que me van inyectando a través de un catéter que tengo puesto en el pecho”, explica. 

Pero debido a que en 2014 Sandra tuvo un cáncer de tiroides, que al igual que el cáncer de mama es hormonal, tiene que acudir con un genetista para hacer un estudio genético que indique qué es lo que le sucede, pues no es normal que a su edad haya tenido estos tipos de cáncer. 

“Los resultados del estudio genético van a determinar mucho hacia dónde va el tratamiento, porque si es genético van a tener que quitarme la otra mama y también los ovarios”, menciona.

Por ahora, Sandra se mantiene con la quimioterapia a la espera del resultado y también toma tamoxifeno, un medicamento para las personas con cáncer de mama.

Cáncer de mama se ve a edades más tempranas 

La doctora Hernández puntualiza que, a diferencia de otros países como Estados Unidos, en donde el pico de casos de cáncer de mama se alcanza en población de 61 años en promedio, en México se ve 10 años antes, a los 50.

“Por eso es importante que desde los 40 empecemos con nuestra mastografía, una vez al año y que desde los 25 nos revise nuestro especialista. Desde los 20 años nosotras debemos hacernos la autoexploración”, detalla.


La doctora Hernández cree que retrasar el embarazo hasta después de los 30 es un factor de esta situación. 

También el tener una dieta cada día más industrializada, que se haga menos ejercicio y en general el estilo de vida poco saludable que hay en la actualidad.

“Por la quimioterapia me duele hasta respirar”

Verse al espejo sin un seno no ha sido la única complicación de Sandra, pues cuenta que los efectos secundarios de la quimioterapia la tienen muy afectada y desgastada. 

“Por la quimioterapia, hay días en que me siento pésimo, me duele todo, hasta respirar”, menciona.

También sufre de fatiga y está por enfrentar la caída de su pelo. “Se me va a caer el pelo en los próximos días, por eso me lo tuve que cortar, yo antes tenía el pelo muy largo y todas esas cosas a uno no la tienen bien”, lamenta. 

Con la cirugía también le sacaron el ganglio centinela, que son los primeros ganglios que absorben el material y se estudian para verificar la presencia de células cancerosas”, relata. 

Sandra explica que cuando sacan el ganglio es todo un tema, pues la mano pierde movilidad.

“No podía ni siquiera tomar el cepillo de dientes, tienes que empezar a enseñarle a tu brazo a funcionar nuevamente, entonces entre eso y la mastectomía, no es nada fácil”, asegura.

¿Cómo detectar el cáncer a tiempo?

A diferencia de los países desarrollados donde la enfermedad se detecta en etapas tempranas en el 70% de los casos, el cáncer de mama en México se detecta en etapas más avanzadas.

El objetivo es revertir esta situación, pues según la doctora Hernández, si se va a detectar el cáncer de mama debe hacerse en etapas más tempranas, porque la detección oportuna es lo que salvavidas. 

“Encontrar las lesiones en etapas donde todavía no son perceptibles al tacto va a dar oportunidad de que la paciente tenga mejor pronóstico y que no se tengan tantas muertes por la enfermedad”, señala.

En ese sentido, la mastografía es un estudio clave para detectar cualquier indicio de cáncer, pero también desde casa se deben buscar posibles señales de alerta. 

La cirujano oncóloga indica que todas las mujeres tenemos que hacernos una exploración de los senos parada frente al espejo con una mano detrás y tocando uno de los pechos con la otra, donde se van a buscar principalmente:

  • Cambios en la coloración de la piel
  • Cambios en la consistencia, como una piel de naranja
  • Enrojecimiento de la mama
  • Pezón hundido, retraído o volteado hacia algún lado
  • Hundimientos en la piel de la mama o en el pezón
  • Algún tipo de secreción o sangre
  • Una bola o nódulo
  • Cualquier lesión o alteración que antes no estaba

“No podemos olvidar la axila ya que en algunas pacientes, el primer signo o síntoma puede ser tocarse una bolita en esta zona o tener dolor, por eso debe ser parte de la exploración física”, agrega.

Una mastografía a tiempo le salvó la vida 

Para Sandra, realizar su mastografía sin haber tenido un síntoma fue clave para detectar la enfermedad a tiempo y poder recibir el tratamiento.

“Soy muy ordenada en el tema de los controles médicos, siempre me hago mi chequeo y en marzo del año pasado me hice mi mamografía y mi eco mamaria y no tenía nada, pero este año salió el diagnóstico de cáncer”, dice.

 “Si yo no hubiera sido rigurosa la cosa hubiera sido más grave, por eso es tan importante hacerse su chequeo anual, aunque no se tengan síntomas”, agrega.

¿Es dolorosa o peligrosa la mastografía?

La mastografía sí puede ser un poco molesta o incómoda, pues hay una especie de “apachurrón” del seno pero en palabras de la experta “molesta más depilarse con cera y esa sí la hacemos”. 

Se recomienda hacer la prueba después del periodo menstrual, no poco antes ni durante, ya que es cuando está más sensible la mama.

“Es rápido y la molestia que se siente con el apretón del mastógrafo es mínima en comparación con los beneficios de detectar una lesión maligna a tiempo. Vale mucho la pena”, destaca.

Desde el punto de vista de la experta, deberíamos hacer la mastografía como como un regalo, incluso recomienda hacerlo cerca del día de cumpleaños “porque si nos queremos, nos cuidamos”. 

Se ha cuestionado en algunos estudios el uso de la mastografía pero la experta menciona que el verdadero problema es que este tamizaje todavía es muy débil en México, ya que para que tenga un impacto real, tendrían que hacerlo al menos 80% de las mujeres en riesgo.

No obstante, muchas de ellas no lo hacen o lo hacen pero nunca les entregan resultados o tardan hasta 8 meses en recibir tratamiento, entonces no se tienen los resultados esperados.

“A pesar de los estudios que cuestionan la mastografía, hasta ahora sigue siendo el único estudio de tamizaje que disminuye la mortalidad en cáncer de mama, así que se recomienda seguirlo haciendo”, asegura. 

Además de hacer los estudios preventivos pertinentes es fundamental cambiar el estilo de vida.

“No voy a poder cambiar el hecho de ser mujer o si en mi familia hay un antecedente cáncer de mama, pero sí puedo cambiar el no fumar, el hacer ejercicio o tener una dieta más saludable”, puntualiza. 

¿Y si la mastografía muestra una lesión sospechosa?

La doctora de FUCAM explica que una vez que se ve una lesión de sospecha se debe hacer una biopsia que consiste en tomar una parte del tejido con una aguja especial.

Un mito muy extendido es que con la biopsia el cáncer se va a regar, pero no es verdad, al contrario, es un paso muy importante para tener diagnóstico.

Una vez que se confirma el cáncer de mama se realizan varios estudios para saber qué tipo de tumor es, cómo se va a comportar y si es mejor empezar con quimioterapia o con cirugía. 

“Ahora tratamos de hacer los tratamientos más personalizados de acuerdo a cada paciente y de acuerdo a las características del tumor. Algunas requieren cirugía, pero si son tumores pequeños podemos incluso no retirar toda la mama; en otros casos se requieren quimioterapias, otras radiaciones y tratamiento hormonal tomado”, explica la doctora.

Lo más importante es entender que es raro que una paciente requiera sólo un tratamiento, normalmente se requiere una combinación de estos. 

En los casos donde se retira toda la mama con una mastectomía, se procura siempre hacer una reconstrucción mamaria, que no es menos importante, señala la experta, pues parte del tratamiento es que la mujer se sienta bien con ella misma y que se sienta estéticamente mejor después de algo tan fuerte.

Apoyo psicológico como parte del tratamiento

Debido al cambio en su cuerpo, muchas pacientes de cáncer de mama como Sandra requieren apoyo psicológico

“Desde el momento del diagnóstico se les recomienda pasar a una visita con psicooncología porque no es una situación tranquila la que enfrentan y es importante que entiendan que hay mucho por hacer”, indica la doctora Hernández.

También destaca que el apoyo de la familia y de la pareja es fundamental, aunque se recomienda que ellos reciban la guía de los expertos.

Yoga y meditación para sentirse mejor

Para la parte psicológica, Sandra recibió pastillas pero dice que le afectaron mucho, pues en vez de tener ánimo y sentirse mejor, fue todo lo contrario. “Me sentía peor, estuve semanas con vómitos mareo, entonces al final me la suspendieron”.

Actualmente, Sandra no toma ningún medicamento pero hace yoga y es lo que le ha servido bastante para sentirse mejor física y emocionalmente. 

“También aprendí a meditar y eso me calma un poco porque tengo un cuadro de ansiedad, que en cierta forma es normal, porque uno quiere salir pronto y recuperarse, pero todo tiene su proceso”, detalla. 

Por pandemia hay un aumento de casos 

En México y en todo el mundo hubo un impacto importante en los diagnósticos de cáncer de mama debido a la pandemia, según explica la doctora Hernández. 

Se vio una disminución, pero no porque dejara de haber casos, sino porque las mujeres no se hacían los estudios o aunque tenían síntomas no recibían la atención porque los hospitales estaban enfocados en covid.

“De por sí ya teníamos diagnósticos tardíos ahorita estamos viendo un incremento en las detecciones más avanzadas porque las mujeres dejaron de hacerse estudios o de ser atendidas”, señala.

Otro problema, según la experta, es que ya no se cuenta con la subrogación de los que tenían Seguro Popular.

Las pacientes ahora tienen que pagar una cuota de recuperación cuando antes no lo hacían o tienen que acudir a un hospital público donde muchas veces no hay suficiente cobertura. 

“Hay que sacar fuerzas de donde uno no las tiene”

A pesar de todo, Sandra quiere salir adelante, y dice que hay que ponerle empeño a la situación, porque no hay de otra. 

“Hay que salir adelante, sacar fuerzas de donde uno no las tiene. Igual es súper importante el apoyo de la familia, gracias a Dios tengo a mi hijo y mi mamá que están conmigo y el resto de mi familia también ha estado presente”, menciona.

Para ella, ese apoyo le da energía y ánimo para seguir luchando contra la enfermedad

Todas las mujeres estamos en riesgo de cáncer de mama

La doctora Hernández recuerda estar conscientes de que por el simple hecho de ser mujeres, todas podemos padecer cáncer de mama, que sigue siendo el cáncer más frecuente.

“No pensemos que no nos puede pasar, toca revisarnos una vez al mes, toca ir con nuestro especialista una vez al año a partir de los 25 y toca hacerse la mastografía una vez al año a partir de los 40”, menciona. 

Para aprender más de...El cáncer de mama en números

Avon realizó una encuesta regional en América Latina de opinión pública sobre el cáncer de mama durante el periodo de julio y agosto de 2021 a mujeres mayores de 16 años con el objetivo de concientizar y proporcionar información sobre la enfermedad. Estos son los resultados.
Método de detección:
La mitad de las mujeres considera que el método de detección más efectivo es la autoexploración mamaria a pesar de que la comunidad médica reconoce a la mastografía como el mejor método porque permite observar anomalías, aunque no haya síntomas externos en las mamas.
Realización de exámenes de detección:
7 de cada 10 mujeres en edades de riesgo se han hecho la mastografía alguna vez; mientras que 2 de cada 10 mujeres nunca se han realizado ningún método de detección del cáncer de mama.
Cáncer y covid-19:
El 73% de las mujeres encuestadas confesaron no haber asistido a exámenes de detección durante la pandemia. El motivo de más de la mitad fue el miedo a contagiarse.
Desinformación sobre los síntomas:
Tan solo 1 de cada 10 mujeres sabe que el cáncer de mama puede ser asintomático. La realidad es que esta enfermedad no presenta síntomas en sus etapas iniciales ni signos reconocibles en las mamas.
Gravedad de la enfermedad:
8 de cada 10 mujeres considera que el cáncer de mama es un problema muy grande pero solo 3 de cada 10 consideraron estar muy informadas al respecto.
Búsqueda de información:
7 de cada 10 mujeres nombraron a su ginecólogo/a como la persona que consultan y escuchan sobre la salud mamaria y 3 de cada 10 admitieron que lo hacen por medio de redes sociales e internet.

Finalmente, hace hincapié en que el aumento de casos a una edad joven, es decir menor de 40, por lo que destaca que sin importar la edad, al sentir una bolita o notar algo diferente en los senos, se acuda a hacer estudios.

“Si te dicen ‘ah, apenas tienes 20 o 35 años, no te preocupes’, insiste porque también hay un riesgo de la enfermedad”

Podríamos frenar el cáncer de mama si más mujeres se revisaran

Con todo lo que ha vivido Sandra, asegura que muchas personas no tienen la conciencia de hacerse exámenes, a pesar de que podríamos frenar al cáncer de mama si más mujeres se hicieran sus chequeos preventivos.

“Te puedo decir que desde mi diagnóstico un 70% de mis amistades me dicen ‘Uy, yo no me he hecho la mastografía hace como 4 años’, entonces hace falta que más personas le den importancia a este tema”, destaca.

“Quizás hay solución o puedes tener un mejor diagnóstico para poder salir adelante haciendo las cosas a tiempo”, agrega.

Para ella, el cáncer de mama es una enfermedad desgastante no solo para la paciente, sino para la familia. “Hay que aprender a estar con ello y darse ánimo, luchar para salir pronto de esto”. 

¿Qué es FUCAM

Es una fundación de cáncer de mama donde cuentan con un hospital que brinda atención integral a todas las pacientes.

A diferencia de muchos hospitales oncológicos, donde el requisito es que la paciente ya tenga un diagnóstico de biopsia, en FUCAM la paciente puede llegar a solicitar su mastografía anual o solicitarla porque se tocó una bolita en el seno.

“Se hace todo el abordaje y en las pacientes en las que resulta algo benigno, pero que requieren algún tratamiento también se les da, porque en muchos lugares solo se dedican a cáncer y no atienden la patología benigna”, explica la doctora Hernández. 

Para las mujeres que se diagnostican con cáncer cuentan con quirófanos y equipo para darles quimioterapia y radioterapia en caso de que la requieran. 

Asimismo, reciben los tratamientos auxiliares como nutrición, clínica del dolor, rehabilitación, psicología, genética, entre otros.

“Tenemos donativos de muchas empresas, los que usamos para dar atención a pacientes más necesitadas. No podemos cubrir todo el tratamiento, pero se les ayuda con las partes más críticas, como la quimioterapia, que es lo más costoso”, detalla.

¿Cómo recibir atención de FUCAM?

Solo es necesario sacar una cita vía telefónica o llegar directamente a pedir una cita. Si hay espacio, incluso se puede recibir la consulta el mismo día o si se requiere estudio, se da una cita para hacerlo.

No es necesario tener seguro social, cualquier mujer interesada en recibir la atención puede acercarse.