¿Cuándo fue la última vez que acudiste al oftalmólogo? Seguramente hace mucho o peor, nunca lo has hecho. No eres el único, expertos advierten que hay poca cultura de prevención de enfermedades de los ojos, lo que favorece que no se detecten padecimientos tan graves como el glaucoma.

Al respecto, el doctor Félix Gil Carrasco, académico de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM con especialidad en oftalmología, explica que el glaucoma es una enfermedad tan grave, que se le conoce como “el cegador silencioso”.

(Foto: Pexels) 

Esto se debe a que a pesar de que hay varios tipos, no produce síntomas hasta que el problema está muy avanzado.

¿Cómo reconocer a tiempo el glaucoma

El también presidente del Consejo Mexicano del Glaucoma señala que en casos avanzados, algunas señales que se pueden tener de la enfermedad son:

  • Pérdida de la visión periférica
  • Manchas oscuras en la visión 
  • Baja calidad de la visión de afuera hacia el centro del ojo
  • Ceguera total 

“Es una enfermedad neurodegenerativa del nervio óptico y la principal causa es el aumento de la presión de los ojos”, apunta en su participación en el foro de SuMédico “¿Desprendimiento de retina? ¿Glaucoma? ¿Ceguera por diabetes? Hay que ir al oftalmólogo”.

Sin embargo, el experto aclara que hay varios factores que nos predisponen a desarrollar la enfermedad de glaucoma, como la edad y la genética.

Según Gil Carrasco, en México tenemos una prevalencia de arriba del 4% de personas de más de 40 años y que pueden tener glaucoma. Lo más grave es que de ellos, probablemente el 20 o 25% quedarán ciegos.

“Más de la mitad de los pacientes que tienen glaucoma, no saben que tienen la enfermedad”, lamenta el especialista.

El glaucoma es la primera causa de ceguera a nivel mundial y como es una enfermedad degenerativa, no se puede curar, solo frenar su avance y el deterioro del paciente.

“Nuestro objetivo es que el paciente con glaucoma se quede ciego hasta que cumpla los 150 años, que mientras esté en condiciones adecuadas no pierda la vista”, señala. 

Existen varios tipos de glaucoma 

El oftalmólogo destaca que entre los tipos de glaucoma se encuentran:

Primario. La carga genética ya predispone al paciente, es un glaucoma de tipo familiar que se pasa de generación en generación. 

“Afortunadamente para estos pacientes, es más fácil que vayan con el oftalmólogo a hacerse un chequeo porque el padre o el abuelo le avisan que todos en la familia se tienen que revisar por el antecedente familiar”, afirma.  

Secundario. Es cuando se induce la enfermedad por factores que aumentan la presión del ojo como la automedicación con productos con cortisona ante problemas oftálmicos. También influyen los golpes en los ojos.

Congénito: Los niños ya nacen con la enfermedad.

Otros factores de riesgo para el glaucoma incluyen pacientes que tengan miopía superior a las 10 dioptrías y que genéticamente tienen la predisposición a una hipertensión ocular.  

“La recomendación es que todos los pacientes incluso con solo 3 dioptrías o más acudan con frecuencia al oftalmólogo”, puntualiza Gil Carrasco.

Diabetes, un factor de riesgo para glaucoma

Los pacientes diabéticos desarrollan glaucoma con frecuencia, pero lamentablemente muchas veces los médicos les dicen que su pérdida de visión es propiamente por su diabetes y no por la enfermedad ocular.

Un grave problema es que muchas veces los pacientes dejan de usar los medicamentos, que son gotas, para controlar el glaucoma porque después de algunos años, dicen que están igual, pero ahora tienen ojo seco y otras molestias.

“Lo cierto es que no hay ninguna gota que no cause molestias a excepción de la propia lágrima de uno”, apunta el experto.

Dejar el tratamiento hace que el paciente tenga un deterioro mayor y por eso hay personas con glaucoma que pueden terminar ciegas o cuando menos invidentes

(Foto: Freepik) 

Los pacientes también pueden empezar a tener visión tubular, quiere decir que ven como si tuvieran un popote en cada ojo, lo que es extraordinariamente difícil, según indica el doctor.

“El paciente con glaucoma tiene que seguir el tratamiento tal cual, aunque no sienta mejoría; también se debe acudir con un experto en la enfermedad”, asevera.

Finalmente, Gil Carrasco recuerda que la revisión oftalmológica va a prevenir que cuando se lleguen a ciertas edades dentro de la etapa productiva los pacientes no tengan debilidad visual o algún problema que les pueda causar mala calidad visual. 

“Si se detecta en etapas tempranas, el glaucoma no deja ciego a nadie”, concluye.     

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