Cuando escuchas la palabra artritis, ¿qué piensas? Tal vez en una persona adulta mayor con las manos arrugadas y engarrotadas y una queja constante sobre dolores de rodillas y articulaciones. “Es propio del envejecimiento”, decimos. 

Y quizá hay algo de cierto en lo anterior. Zyanya Martínez se siente como una “anciana joven” a causa de la artritis reumatoide que le fue diagnosticada en el 2017 cuando tenía 27 años de edad. Ella tampoco sabía que era una enfermedad que le podía dar a personas jóvenes. 

La artritis reumatoide es un padecimiento de características autoinmunes, cuyas causas no se conocen con exactitud pero las alteraciones genéticas están relacionadas con su desarrollo.

El sistema inmunológico ataca los tejidos sanos de las articulaciones, lo que provoca hinchazón, dolor, rigidez y pérdida de la función, señala a SuMédico  la doctora Lucía Verónica Maya Piña, adscrita al servicio de Reumatología del Hospital Juárez de México (HJM).

(Foto proporcionada por Zyanya Martínez)

Con artritis reumatoide, te sientes como un anciano joven 

Anciano joven, dice Zyanya a SuMédico, porque:

te duelen las articulaciones y en ocasiones no te puedes mover, como un viejito, pero tienes ganas de hacer cosas de joven

La artritis reumatoide es una enfermedad crónico-degenerativa, por lo que no tiene cura, aunque sí se pueden manejar sus síntomas con medicina. 

Zyanya comenzó a presentar dolor de articulación de las rodillas, los tobillos y las muñecas. Le dolía mucho subir los 4 pisos hasta su departamento y cuando bajaba, tenía que agarrarse de las paredes porque cada paso que daba sentía que se le iba a romper la rodilla. 

Al principio no pensó que fuera algo grave, ella tenía obesidad y asoció sus dolores y dificultad para caminar a eso. Pasó el tiempo y el dolor de rodillas llegó a ser tan intenso que no le permitía pararse de la cama. En una ocasión tuvo que faltar a su trabajo porque caminar era insoportable.

Según datos de OMS, este tipo de artritis afecta entre el 1 y el 1.5% de la población mundial. En México, de acuerdo con el INEGI, más de 1 millón de personas la padecen. 

Es una enfermedad que predomina en el género femenino, 3 de cada 4 pacientes son mujeres, con un promedio de edad de aparición de 45 años, aunque sí puede aparecer en personas jóvenes desde los 12 años de edad. En México, del 100% de mujeres que la padecen, el 75% está en edad productiva (entre 25 y 55 años). 

(Foto: Especial)

Nunca pensé que tendría una enfermedad crónico-degenerativa a los 27 

Zyanya decidió acudir al médico general para descubrir la causa de su dolor. Ahí, se le refirió con un ortopedista quien tras realizarle una prueba de rayos X detectó mucha inflamación en sus articulaciones, por lo que le pidió hacerse una prueba de factor reumatoide que mide las proteínas de factores reumatoideo producidas por el sistema inmunitario. 

Los valores normales de una prueba de factor reumatoide en una persona sana son de 1 a 80. Los resultados de Zyanya arrojaron un valor de 1,800. Junto con otra prueba y su historia clínica, a los 27 años ella se convirtió en una paciente joven con artritis reumatoide

Yo estaba en negación. Había tenido enfermedades que se curaban a la semana y que te digan que tienes una enfermedad crónico-degenerativa tan joven no pensé que fuera posible. Aún era optimista de que se me iba a quitar

Pero la artritis reumatoide, explica la doctora, es un padecimiento irreversible, aunque sí se puede evitar el daño y la pérdida de la función articular siempre y cuando se detecte a tiempo.  La reumatóloga del HJM indica cuáles son las señales de alerta a las que deben estar atentas las personas: 

  • cambios articulares en las pequeñas articulaciones (manos, muñecas o codos) 
  • dolor matutino, como esa sensación de estar rígido o tullido en las mañanas y que dura más de 30 minutos
  • aumento de volumen de las articulaciones 
  • dolor 
  • articulaciones con sensación térmica aumentada 
  • disminución de la fuerza
  • disminución de la función

(Foto: Especial)

"Cuando entré en remisión, pensé que me había salido con la mía" 

Es común pensar que las enfermedades son parte natural e inevitable de la vejez. Pero, ¿qué pasa cuando a una edad muy temprana tienes una enfermedad incurable? Es una sentencia de vida que cuesta trabajo asimilar, explica Zyanya. 

Tras su diagnóstico, le mandaron entre otras pastillas, Metrotrexato, una “mini quimio” le llama ella, porque es un fármaco que inhibe al sistema inmune para hacer que deje de atacar las células del cuerpo por error. El tratamiento es de por vida y la toma de pastillas es diaria. 

Me dijeron que no podía tomar alcohol porque solo iba a potenciar el daño que el tratamiento ya le estaba haciendo a mi hígado. Pero yo seguía en negación y era joven, entonces para no hacerme más daño, cada que tomaba o iba a una fiesta dejaba de tomar mi medicina

Casi medio año después de empezar su tratamiento, Zyanya entró en remisión.

Eso me hizo sentir más optimista y pensar que me había salido con la mía. Que no era una enfermedad tan grave como pensaba

140 millones de personas tienen discapacidad por enfermedades reumáticas 

La doctora Maya explica que la artritis reumatoide es una enfermedad con periodos de fluctuación de los síntomas. Se dice que los pacientes entran en remisión cuando no tienen dolor ni inflamación y los marcadores bioquímicos de la enfermedad están en niveles bajos. 

La remisión no significa que una persona esté libre de la enfermedad, solo que los niveles están bajos y es común que, en los pacientes con artritis reumatoide, este periodo dure meses o años y luego vuelvan a tener una recaída. 

Un mes después de haber sido declarada en remisión, Zyanya empezó a notar que se le deformaron los dedos de las manos. En vez de estar derechos, terminaban a una pequeña curva.

Nuevamente sus niveles de factor reumatoide estaban por los cielos; tocaba recibir más medicamentos y esa fue la llamada de atención que le robó la negación que todavía le quedaba. 

Casi cinco años después de su recaída, Zyanya no ha vuelto a entrar en remisión, pero ya llegó a buenos términos con su enfermedad. La acepta como algo que le toca vivir y se siente afortunada por haberla detectado a tiempo y no tener mayores complicaciones.

La artritis es mi compañera de vida. Por eso trató de vivir no lamentando ni enojada, porque nunca se va a ir

 

La doctora Maya señala que tener artritis reumatoide no disminuye la esperanza de vida. Si existe un buen manejo de la enfermedad, las personas pueden llegar a la vejez sin problemas, pero ese no es el caso muchas veces.

En Latinoamérica hay 140 millones de personas con discapacidad temporal a causa de las enfermedades reumáticas, según la OPS.  

(Foto: Especial)

"Vivir con artritis es un sube y baja"

Vivir con artritis es un sube y baja, dice Zyanya. A veces mucho y a veces poco, pero el dolor nunca se va. Por las mañanas, cuando la energía debería estar completamente recargada y lista para afrontar los retos diarios, con artritis eso nunca sucede, comenta. 

Despertar también duele y cansa porque el cuerpo amanece completamente rígido.

Despiertas con dolor y sin poderte mover, ya sea los dedos, los pies o la cadera. Conforme va pasando el día, te vas desentumiendo y ya puedes tener un día “normal”, si tienes suerte

Otro síntoma limitante es el cansancio. “Me gustaría mucho que la gente supiera que la artritis reumatoide no es nada más que te duelan las articulaciones, un síntoma muy fuerte y del que casi no se habla es el cansancio”, dijo Zyanya.

Siempre estás cansada y entonces sientes triste también porque van de la mano. Si no hay suficiente energía para tener el ánimo de hacer cosas y echarle ganas, te sientes triste

La especialista del Hospital Juárez de México explica que la artritis reumatoide es una enfermedad sistémica, lo que significa que no solo afecta a las articulaciones sino a otros órganos de cuerpo como los pulmones, el sistema nervioso periférico, la piel, los ojos y la lubricación.

Asimismo, dado que es una enfermedad autoinmune y el tratamiento es inmunosupresor, es decir que disminuyen la respuesta del cuerpo ante infecciones, por lo que son más susceptibles de contraer infecciones respiratorias o urinarias. También puede ocurrir un fenómeno llamado síndrome de sobreposición, en donde también se puede diagnosticar lupus o síndrome de Sjörgen. 

Zyanya padece ojo seco y tierne cuadros de gastritis y colitis muy seguido a causa de todos los medicamentos que toma. 

La artritis reumatoide es una enfermedad con gastos catastróficos 

La artritis reumatoide, al ser una enfermedad crónica, provoca que los pacientes tengan que tomar medicina por el resto de su vida. Además de que deben llevar controles periódicos para checar su factor reumatoide y otros daños que se pudieran presentar. 

Por ello, es un padecimiento que causa “gastos catastróficos”, señala la doctora Maya. Tiene un alto costo de atención para las instituciones públicas y sus derechohabientes y todavía peor para las personas sin ningún tipo de seguridad social o seguro médico.

Aunque la enfermedad no tiene cura, un diagnóstico oportuno puede mejorar la probabilidad de preservar la función y limitar el daño a las articulaciones.

De hecho, si se detecta desde los primeros 6 meses de la aparición de los síntomas hasta los siguientes dos años, habrá un mejor control de la enfermedad a corto y largo plazo, explica la especialista del HJM. 

La artritis reumatoide puede ser tratada con monoterapia, terapia combinada o terapia con tres medicamentos. En los casos donde la actividad sea severa existen las moléculas pequeñas o la terapia biológica que van dirigidas a ciertas moléculas que modulan también y disminuyen la respuesta inflamatoria inmunológica.

Si existen daños en las articulaciones, la persona debe ser tratada, además, con rehabilitación y en algunos casos es necesaria la intervención quirúrgica.

(Foto: Especial)

"Vivo con miedo de que un día no me pueda mover; soy una sobreviviente"

Para evitar los desenlaces negativos, la doctora hace un llamado a la población a asistir inmediatamente con el doctor cuando presente alguno de los síntomas de alarma previamente señalados y recordar que las personas no se deben automedicar bajo ninguna circunstancia. 

Zyanya dice que, aunque no conoce a otra persona con artritis reumatoide, ella se siente parte de una comunidad.

Cada día me siento como una superviviente y trato de aceptar mi cuerpo y mi sistema inmune como es

Señala que la enfermedad la ha hecho ser más consciente de su cuerpo más allá de la estética y agradecer que no ha perdido la movilidad. Aunque vive con miedo de pensar “¿Qué pasaría si ya no me puedo mover? Es una carga latente”. 

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