Cookies
Este sitio web utiliza cookies para garantizar una mejor experiencia. Aviso de privacidad
Vida sana
Pareja
Soy mamá
Familia
Especialidades
Herramientas


© 2022 Todos los derechos reservados. Grupo La Silla Rota. PUBLICACIONES COMUNITARIAS S.A. de C.V.

¿Una no es ninguna? Tomar alcohol es peor con obesidad

Incluso para los que tomaban dentro de las pautas sugeridas, las personas con obesidad tenían un 50% más riesgo de presentar enfermedad hepática

ADRIÁN AGUIRREJun 11, 2021 
Tiempo de lectura: 3 mins.
foto en portada: pixabay

Lo + leído

Si padeces sobrepeso no te conviene irte de fiesta todos los viernes en la noche, indicaron especialistas de la Universidad de Sydney, Australia, quienes llegaron a la conclusión de que una de las consecuencias de la obesidad es el empeoramiento del daño al hígado por parte del alcohol.

En sus palabras, el sobrepeso y la obesidad empeoran los efectos del alcohol en el hígado y aumentan la mortalidad de las personas. Mira qué más dijeron.

Mayor daño hepático, una de las consecuencias de la obesidad

Para descubrir el daño ocasionado en el hígado y las consecuencias de la obesidad en personas con “kilitos de más”, los autores analizaron datos médicos de casi medio millón de personas y encontraron que tener obesidad o sobrepeso magnificaba considerablemente los efectos nocivos del alcohol sobre la mortalidad y la enfermedad hepática.

Las personas, así como son, podrán decir “ay, nomás es una chela”, pero las conclusiones del estudio descubrieron que incluso para los individuos que tomaban dentro de las pautas sugeridas de alcohol, las personas clasificadas como obesos tenían un 50% más de riesgo de presentar enfermedad hepática.

Dicha investigación no fue pequeña: se analizaron datos de 465 mil 437 personas de entre 40 y 69 años y se recopilaron datos médicos y de salud durante un promedio de 10.5 años, explica la universidad.

Con la finalidad de ver las posibles consecuencias de la obesidad en personas que tomaban, se le asignó un número al nivel de peligro llamado "índice de riesgo" y cuanto más grande fuera este, mayor era el compromiso.

Los que tomaban por encima de las pautas sugeridas tenían, en comparación con los consumidores “respetuosos” de dichas recomendaciones:

+ Casi 600% mayor riesgo de ser diagnosticado con enfermedad del hígado graso alcohólico (presentaban un índice de riesgo 5.83).

+ Casi un 700 % más de riesgo de fallecimiento provocado por la enfermedad del hígado graso alcohólico (índice de riesgo de 6.94).

Por su parte, los individuos con obesidad o sobrepeso que tomaban dentro o pasando las pautas de bebidas alcohólicas presentaban un riesgo 50% mayor de desarrollar enfermedades del hígado en comparación con los participantes de peso normal que tomaban bebidas alcohólicas al mismo nivel.

"De acuerdo con los hallazgos de nuestra investigación, las personas que están en el rango de sobrepeso, y no solo las obesas, deben tomar alcohol con precaución y tal vez aspirar a una cantidad muy por debajo de las pautas genéricas recomendadas", concluyó el director del programa de investigación y profesor de la Facultad de Medicina y Salud de la Universidad de Sydney, Emmanuel Stamatakis, sobre las consecuencias de la obesidad en una actividad como el consumo del alcohol.

(Con información de la Universidad de Sydney)

Valora este artículo

¿Quieres hacer una corrección? Envia tu corrección

Lo + leído

Últimas noticias

El editor recomienda