La terapia de drama puede ayudarte a superar situaciones que te dan miedo y liberarte de la ansiedad por el “¿Qué pasaría si…?”

Su finalidad es el uso intencional de procesos teatrales (arte dramático) para conseguir objetivos terapéuticos y se lleva a cabo de manera activa y experiencial. Por lo mismo, el procedimiento de la terapia de drama puede hacer que los participantes logren la catarsis que necesitan.

¿Alguna vez pensaste en vivir esa situación que te provoca miedo en un entorno que tu sabes que es seguro? ¿Pasó por tu mente recrear una situación que te preocupa con personas en las cuales confías?

Esto es lo que debes saber sobre la terapia de drama.

¿Cómo me puede ayudar la terapia de drama?

La North American Drama Therapy Association explica que la terapia de drama usa la encarnación, la historia, el juego, la empatía, la metáfora, observación, distanciamiento y la improvisación para ayudar a que las personas consigan cambios importantes.

De acuerdo con la asociación, la terapia de drama puede ayudar a gente que:

  • ha sobrevivido abuso
  • reclusas
  • personas con discapacidades del desarrollo
  • individuos que se recuperan de una adicción
  • afectados por SIDA
  • personas sin hogar
  • adultos mayores, consumidores de salud conductual y jóvenes en riesgo
  • público en general que crea necesitarlo

“Se trata de un procedimiento beneficioso para personas, familias y comunidades que luchan con situaciones como transición, pérdida, estigmatización social, aislamiento y conflicto. Es una opción eficaz para el tratamiento y prevención de la ansiedad, la depresión y las adicciones, entre otras”, explica esta asociación sobre la terapia de drama.

The British Association of Dramatherapists menciona que el/la participante no tiene que ser un actor de Hollywood para recibir la terapia de drama y aunque la vocalización, creación de historias y el habla son importantes de la dramaterapia, la práctica no depende necesariamente de la voz para resolver el problema que se quiere abordar.

En la práctica de la terapia de drama, la encarnación y el movimiento también son indispensables, por lo que si la persona no quiere hablar, puede expresarse en acciones corporales.

“La terapia de drama es muy inclusiva y puede satisfacer los requerimientos de la mayoría de los grupos poblacionales de todas las edades, diferencias culturales o sociales, incluyendo la capacidad física y de aprendizaje”, resalta la asociación británica.