¿Alguna vez has visto que los deportistas llevan unos parches de colores en el cuerpo y te preguntas la razón de su uso? Dichos individuos tienen una razón para usar las denominadas cintas kinesiológicas y aquí te explicamos su uso.

Las cintas kinesiológicas tienen uso medicinal y son más que un adorno en el cuerpo. ¿Por qué son importantes? ¿De verdad ayudan? Esto es lo que dicen los expertos.

Lo que debes conocer sobre las cintas kinesiológicas

Las cintas kinesiológicas se aplican para reducir el dolor y la inflamación, relajar los músculos sobre utilizados o cansados y apoyar en la recuperación cuando constantemente se está en movimiento.

De acuerdo con la Clínica Columbia, la cinta kinesiológica es un vendaje de algodón que generalmente usa adhesivo acrílico para pegarse en la piel, sin afectar la elasticidad o la transpiración. Esta cinta proporciona un soporte pero no afecta la movilidad y producen una mejora muscular.

Las cintas kinesiológicas ayudan, pero no se recomienda que vayas a la tienda de artículos deportivos y compres una nada más porque quieres hacerlo. La Clínica Columbia explica que lo más recomendable es acudir primero con un fisioterapeuta o un especialista en lesiones deportivas y que sea él quien lo aplique.

¿Cómo funcionan las cintas kinesiológicas?

La Clínica Columbia detalla que cuando te pones las cintas kinesiológicas sobre la piel, se produce una compresión y descompresión de la zona, provocando unas ondas denominadas convoluciones.

Al momento de que te pones las cintas kinesiológicas, se genera una reducción de la presión de la zona y se libera un espacio para que haya una mejor circulación sanguínea.

¿Para qué puedo usar las cintas kinesiológicas?

De acuerdo con esta clínica, algunas de las molestias o lesiones más comunes en las que suelen ser usadas las cintas kinesiológicas son:

  • Dolor en las espinillas
  • Dolor muscular general
  • Hinchazón
  • Fascitis plantar
  • Dolor de rodilla
  • Dolor en el tendón de Aquiles