¿Por qué nos gustan las películas de terror? Si eres de los que esperan el anuncio de la nueva cinta de espantos en el cine o quieres que llegue Halloween y día de muertos para disfrutar de estas producciones de miedo en la televisión, esto te interesa.

La especialista en terapia cognitivo conductual Shoshana Turkia explica para SuMédico.com la razón por la que nos gusta este tipo de contenidos y por qué, en ocasiones, nos sentimos más identificados con los antagonistas que con los protagonistas.

¿Por qué nos gustan las películas de terror? Esto dice una experta

La experta indica que el miedo es una emoción primaria que nos ayuda a protegernos de algo que consideramos que nos puede hacer daño o incluso llevarnos a la muerte.

En sus palabras, tenemos tres alternativas ante el miedo: escapar, paralizarnos o luchar y esto es algo muy primario de los seres vivos.

Cuando vemos películas de espantos en las que nos sentimos amenazados, aunque sepamos que es una ficción, la amígdala dentro del cerebro manda una señal de socorro al hipotálamo y esto nos pone alertas.

“Le dice al sistema nervioso que genere la cantidad de noradrenalina que el cuerpo necesita para que aumente el ritmo cardiaco y tengamos más energía para poder huir o luchar”, detalla la experta.

¿Por qué nos gustan las películas de terror? Porque ver este tipo de contenidos es una forma muy fácil, sin tanta exposición y sin tanto riesgo, de que se enciendan todos nuestros sentidos de alerta, apunta la terapeuta cognitiva conductual.

“Sentimos esta ebullición y después podemos percibir hasta cierto alivio cuando se prendieron las luces y vemos que estamos en nuestras butacas con medio bote de palomitas ingerido”, abunda.

Otra razón por la que nos gustan las películas de terror es que en muchas ocasiones, los espectadores buscan lograr una empatía con los personajes, ya sea con el asesino imparable que no le da perdón a nadie o con la víctima indefensa pero audaz que encuentra la manera de darle vuelta a la situación.

“Cada vez más las narrativas de ficción están diseñadas para borrar los protagónicos de los antagónicos y esto se puede ver hasta en Disney. Los villanos ya tienen una dimensión humana y la gente se puede relacionar con ellos o generar empatía con el que no es el héroe”, explica la experta.

En los últimos tiempos se está tratando de borrar este discurso binario de lo muy bueno y de lo muy malo, agrega.

¿Te gusta la sangre en exceso de estas películas?

La especialista en terapia cognitivo conductual menciona que a la gente le puede gustar mucho la sangre presentada en las películas de terror por dos razones:

  • porque no lo ve en su vida cotidiana
  • porque permite un efecto conocido por los terapeutas como “irrealismo”

Shoshana Turkia indica que las personas tenemos un elemento diferenciador que nos separa de lo que estamos viendo.

“Si en realidad viéramos el hilo de sangre que sale del corte de una navaja y no la explosión como tal, quizá esa sensación de irrealismo sería menor y el efecto de la atención y la relevancia perderían sentido. Existe una discusión entre los terapeutas de si las personas somos capaces de sentir terror y placer al mismo tiempo”, señala la especialista.

La mayoría de las personas tienen la "maldición" de nunca haber visto sangre, fantasmas o situaciones paranormales, por lo que cuando termina, podemos separarnos de lo que estamos viendo, respirar y recordarnos que lo que vimos no es real

Para los padres de familia que están leyendo esta nota, tengan cuidado. La experta advierte que a los niños pequeños en etapa de crianza no se les debe exponer a este tipo de contenido porque los menores y los jóvenes no han logrado distinguir lo que es ficción de lo que es realidad.

“Sin esa diferencia, las emociones que derivan de ver este tipo de contenidos no son necesariamente las mejores y se le implanta a los pequeños la idea de que eso que están viendo es la realidad”, advierte la especialista.

¿Podemos excitarnos con las películas de terror?

La respuesta de la especialista es que sí. Cuando vemos este tipo de contenidos, se inflama la parte central del cerebro y le dice al hipotálamo “algo va a pasar aquí”. Eso genera una gran cantidad de adrenalina.

“Cuando vemos pasar a la persona que nos gusta y sentimos cierta atracción, nuestro cuerpo nos dice que nos movamos. El miedo nos genera excitación. Puede ser excitación erótica u otro tipo de excitación, como cardiaca o respiratoria. Cuando es excitación sexual, es por toda la adrenalina. ¿Qué haces con ella?”, menciona la experta.