El bloqueador solar es un producto muy útil, que permite cuidar a nuestra piel de los daños que el sol puede causar, sin embargo, ¿qué pasaría si utilizamos bloqueador solo en una zona del cuerpo? Un artículo de la Universidad Técnica de Múnich muestra lo que sucede si concentramos la protección solo en el rostro.

(foto: freepik)

El sol puede ser enemigo de la piel

El portal News in Health, de los Institutos Nacionales para la Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), comparte que la luz solar es necesaria para nosotros, exponerse en exceso puede causar diferentes problemas en la piel, incluido el cáncer.

La luz solar llega a la Tierra por medio de ondas y rayos diferentes, entre los que destacan los rayos ultravioleta (UV), y que son los responsables de generar alteraciones y daños en la piel.

Cuando nos exponemos de manera continua, durante mucho tiempo, y sin utilizar protección adecuada (como bloqueadores o prendas especializadas) a la luz solar, estos rayos ultravioleta pueden atravesar la piel y llegar hasta nuestras células, causando daños importantes, explica Yale Medicine.

Estos cambios en las células pueden ir desde algo tan pasajero como quemaduras solares (que serán reparadas cuando la piel cambie de células, lo que producirá la famosa descamación), hasta problemas más importantes como:

  • Menor elasticidad.
  • Engrosamiento de la piel.
  • Arrugas y envejecimiento prematuro.
  • Adelgazamiento excesivo de la piel.
  • Cáncer de piel.

El mayor error: no usar correctamente el protector solar

Johns Hopkins Medicine explica que al exponerse al sol, es de suma relevancia proteger todo el cuerpo o todas las zonas que estarán expuestas, pues en caso de no hacerlo, nos estaríamos arriesgando dañar nuestra piel en sitios que no queden protegidos.

De hecho, un reciente artículo publicado en la Revista de la Academia Europea de Dermatología y Venereología ha demostrado la importancia de utilizar protector solar, y también los efectos de no hacerlo de manera correcta.

La publicación en la revista médica comparte la fotografía de una mujer de 96 años, quien durante 40 años utilizó cremas faciales que contenían factores de protección contra los rayos ultravioleta.

La mujer, que acudió al médico para una revisión, durante esos 40 años no aplicó ningún tipo de protección solar en el cuello, donde los especialistas encontraron no solo un avanzado envejecimiento, sino también diferentes niveles de daño solar.

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El envejecimiento de la piel podría causar cáncer

El mismo artículo, publicado por el dermatólogo Christian Posch, de la Universidad Técnica de Múnic, indica que el envejecimiento de la piel, principalmente a causa de la exposición al sol, es un potente factor de riesgo para desarrollar cáncer de piel.

La razón de esto se es que los rayos UV son capaces de penetrar en las células de la piel, y llegan a causar alteraciones su contenido genético (ADN), lo que afecta su crecimiento y la futura apariencia de la piel; sin embargo, eso no es todo: estas alteraciones se van acumulando.

Según indica el autor de la publicación, estas modificaciones y alteraciones acumuladas, que no pueden ser solucionadas o eliminadas de forma adecuada, principalmente en personas mayores, suelen ser un factor de riesgo muy relevante para que el cáncer de piel se desarrolle.

Además, asegura que para evitar este tipo de cáncer, además de otros daños a la piel, es importante incluir prevención que se enfoque en evitar y contrarrestar los daños causados por factores como:

  • Radiación solar.
  • Contaminación.

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¿Qué hacer para prevenir los daños del sol?

Yale Medicine explica que la edad no debe ser ningún impedimento para proteger nuestra piel, y siempre es buen momento para empezar a utilizar medidas que cuiden a nuestra piel del sol.

Las recomendaciones de esta institución, así como de Johns Hopkins Medicine, para prevenir el envejecimiento o daños por exposición al sol, son:

  • Utilizar protector solar. Debe colocarse en todas las zonas del cuerpo que no estarán cubiertas, aplicándolo cada dos horas.
  • Buscar sombra. Estando en el exterior, se recomienda buscar sombra de vez en cuando, principalmente si notas que tu sombra es mucho más baja o pequeña que tú.
  • Usar ropa protectora. Prendas de manga larga y pantalones, así como sombreros y lentes está más que recomendado, más aún si estos llegan a tener un factor de protección contra rayos UV.
  • Elegir un buen protector solar. El protector solar debe de tener un FPS (factor de protector solar) de mínimo 30, aunque se recomienda que sea más alto. Además, es aconsejable elegir los que sean resistentes al agua y que sean de alto espectro de protección.
  • Cuidarse de las superficies. El agua, el concreto, la nieve y la arena son superficies que reflejan los rayos solares sin ningún inconveniente, por lo que incluso utilizando sombreros o sombrillas, es importante cuidarse de los reflejos.

(Con información de: Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology, Johns Hopkins Medicine, Yale Medicine, NIH News in Health.)