Las ampollas pueden parecer lesiones inofensivas y fáciles de atender. Sin embargo, subestimar este tipo lesiones podría afectar tu salud.

Según el sitio Healthline Media, una ampolla, también conocida como vesícula o flictena, es una elevación local de la epidermis (la capa más superficial de la piel) y se encuentra rellena de líquido.

La causa más común de este tipo de afección es la fricción entre la piel y el zapato. ¿Por qué acumula líquido tu ampolla? La acumulación de liquido se considera como un mecanismo de defensa del cuerpo para amortiguar el roce repetido.

La Mayo Medical School, explica que si la ampolla no es muy dolorosa se trate de mantenerla intacta ya que podría proporcionar una barrera natural contra las bacterias y reducir el riesgo de infección.

¿Cómo cuidarme una ampolla en la piel?

La puedes cubrir con un vendaje o una banda adhesiva de uso médico. Corta un trozo del apósito en forma de dona y coloca la almohadilla de tal forma que rodee y proteja la ampolla. Finalmente cubre la ampolla y el apósito con una gasa.

Es necesario buscar atención médica si la ampolla parece estar infectada o si padeces de diabetes o mala circulación.

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¿Cómo drenar tu ampolla?

Cuando las ampollas son de mayor tamaño y causan molestias importantes es aconsejable drenarlas para reducir el dolor, aunque es recomendables que un profesional de la salud nos ayude a drenarlas, también se puede realizar en el entorno doméstico con las medidas de higiene adecuadas.

En SuMédico te explicamos el método recomendado por los especialistas de la Mayo Medical School:

  • Lávate las manos y limpia la ampolla con jabón y agua tibia.
  • Limpia la ampolla usando un hisopo con yodo.
  • Limpia una aguja afilada con alcohol.
  • Usa la aguja para pinchar la ampolla en varios lugares cerca de los bordes. Permite que el líquido drene, pero deja en su lugar la piel que recubre la ampolla.
  • Aplica un ungüento, como vaselina, en la ampolla y cúbrela con una venda de gasa antiadherente. Si aparece un sarpullido, deja de usar el ungüento.
  • Revisa la zona todos los días para comprobar que no haya infección. Después de varios días, utiliza una pinza pequeña y unas tijeras esterilizadas con alcohol para cortar la piel muerta. Aplica más ungüento y coloca un apósito.

Te dejamos algunos tips para prevenir la aparición de ampollas

  • Evita utilizar zapatos que te queden grandes y prueba con varios calcetines, zapatos o plantillas que estén diseñados específicamente para reducir la aparición de ampollas
  • Coloca un apósito adhesivo de molesquín en el interior de tus zapatos o en las partes que podrían lastimarse
  • Utiliza polvo para pies en el interior de los calcetines
  • Los guantes ayudan a prevenir las ampollas de las manos.

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