¿Por qué no deberías usar alcohol para limpiar una herida? Cuando tenemos una herida abierta como un raspón o una cortadura, creemos que la mejor forma de desinfectar la zona es aplicando alcohol, sin embargo, hacerlo es un error, ya que causa más problemas que beneficios.   

De acuerdo con Cuídate Plus, el alcohol etílico o etanol es uno de los componentes más habituales del botiquín de primeros auxilios casero.

Esto se debe a que el alcohol es un antiséptico de amplio espectro que ha demostrado su eficacia frente a virus y bacterias, sin embargo, no es la mejor cuando se trata de limpiar heridas y te decimos por qué.

¿Por qué no deberías usar alcohol para limpiar una herida?

Tradicionalmente, el alcohol se utiliza para limpiar heridas abiertas o piel erosionada pero, según Joaquina Huarte, vicepresidenta segunda de la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) hacerlo es un grave error.

(Foto: Pixabay) 

“No debería emplearse con este fin, ya que es muy irritante y en contacto con materia orgánica podría coagular las proteínas, facilitando así la supervivencia de algunas bacterias”, advierte.

Por su parte, un artículo de El País señala que si el alcohol en una herida duele no es porque esté curando.

Aplicar alcohol como desinfectante en pequeñas heridas y pensar que escuece porque está curando es un error. Puede que la idea ayude a los niños a aceptar el dolor pero, en realidad, la sensación nace de los bordes de las heridas, que están quemándose.

El efecto del alcohol en las heridas es tan intenso que puede causar daño celular en la piel, retrasando el proceso de cicatrización. El agua oxigenada tampoco es una buena opción. 

¿Cómo desinfectar y limpiar una herida?

Para desinfectar las heridas en realidad basta con lavar la zona con agua y jabón. Primero hay que lavarse bien las manos y luego lavar la herida con mucho cuidado.

Se debe usar un jabón suave, de preferencia neutro, así como agua tibia. No debes tallar ni ser agresivo, basta con frotar suavemente y luego enjuagar bien para eliminar todos los restos de jabón. 

En caso de sangrado, puedes presionar directamente la herida con ayuda de una gasa limpia para detenerlo.

Si la herida es una cortada, debes enjuagar la zona por al menos 5 minutos directamente en agua del grifo, luego lava con jabón de forma suave, sin apretar y enjuaga de nuevo.

(Foto: Freepik) 

El alcohol si debe estar en el botiquín de primeros auxilios, pero no para limpiar una herida, debemos reservarlo para desinfectar material o lavarnos las manos en caso de no tener agua y jabón.

En lugar de este producto, es mejor que uses otros como desinfectante de la zona, puede ser cristalmina, un medicamento de uso cutáneo cuyo principio activo es el digluconato de clorhexidina.

Se trata de un antiséptico que se aplica sobre la piel y está indicado para heridas y quemaduras leves.

Otra opción es la povidona yodada, un líquido de color café que es un excelente bactericida, fungicida y virucida que es bien tolerado por la piel y no afecta el proceso de curación. Es ideal para aplicar en heridas pequeñas y quemaduras leves, claro, después de haber lavado con agua y jabón.

(Foto: Freepik) 

La clorhexidina es otro antiséptico que actúa sobre la membrana plasmática y ataca las bacterias, aunque tiene un efecto bajo en hongos y virus. No es abrasivo ni irritante y puede usarse en heridas abiertas leves como cortes, rozaduras o quemaduras, siempre y cuando no ocurran en mucosas.

Usar alcohol para limpiar una herida es un error, así que evítalo y consulta con un médico en caso de que las lesiones sean más graves. 

(Con información de El País y Cuídate Plus)

Para aprender más de...5 consejos para cuidar a tu piel durante el invierno

¿Por qué es necesario?
Las condiciones climáticas propias del invierno provocan cambios en la piel
que la vuelven una zona delicada que merece un cuidado especial. Estos cambios ocurren por la vasoconstricción que provoca que los vasos sanguíneos se contraigan y disminuyan su irrigación, lo cual genera que llegue menos oxígeno y nutrientes a las células.
La piel y el frío:
Debido a la vasoconstricción, las células tardan más tiempo en regenerarse y se da una
acumulación de células muertas que dan un aspecto grisáceo y opaco en la piel. Las células muertas dificultan la producción natural de grasa en la superficie de la piel y como resultado de la poca lubricación, la epidermis se ve seca y se vuelve sensible.
Limpia tu piel:
Contrario a lo que se cree, hay más contaminación en invierno, lo que ensucia e irrita la piel y puede causar distintos tipos de dermatitis. Por ello, es recomendable lavar la piel con un jabón aceitoso, no aplicar tonificante y utilizar una crema oleosa que contenga vitaminas A, E y C, las cuales ayudan a proteger la piel y prevenir irritaciones.
Elige bien los ingredientes:
En esta época del año opta por usar productos dermatológicos o cosméticos que sean humectantes como la glicerina, el ácido hialurónico o el glicol de propileno, los cuales absorben agua del aire y no tienen aceites; o bien, los emolientes como el aceite mineral de bebé, aceites vegetales, la vaselina o la lanolina que ayudan a sustituir la grasa de la piel. Evita los retinoides porque pueden irritar la piel en invierno.
Para los labios partidos:
Si eres de las personas que se chupan los labios cuando los sienten resecos, mejor detente porque solo estás agravando la situación. Lo mejor para hidratar los labios es tomar 2 litros de agua al día y usar bálsamos labiales.
Cuida tus manos:
El lavado de manos constante, el uso del gel antibacterial y los fríos aires de invierno lastiman la piel de las manos como en ninguna otra parte del cuerpo. Por eso, se recomienda usar un jabón que contenga glicerina o aceites esenciales y aplicarse crema hidratante en la mañana, en la noche y después de cada lavado.
Tobillos resecos:
Esta condición se debe a la resequedad de la piel y de no tratarse puede causar infecciones en la piel y dolor al caminar. Un tip para combatir la resequedad con rapidez es aplicar una capa de vaselina en los tobillos, cubrirlos con plástico adherente y usar calcetas durante toda la noche.