Estar más activo físicamente no requiere de una membresía en el gimnasio, basta con ponerse unos zapatos cómodos y salir a caminar. Pero si quieres obtener mejores resultados, puedes probar caminar hacia atrás, un ejercicio que, entre otros beneficios, mejora la resistencia muscular

Caminar hacia atrás desafía a nuestro cerebro, pues debemos poner atención a cada paso que damos para no caer y los músculos tienen beneficios increíbles.

Los beneficios de caminar hacia atrás 

De acuerdo a un artículo de la BBC Mundo, caminar hacia atrás es bueno para la salud porque hace que el cerebro tarde más en procesar las demandas adicionales para coordinar los pasos que damos, lo que es un desafío extra.   

(Foto: pexels) 

Pero no solo eso, cuando caminas hacia atrás, obtienes los siguientes beneficios, según Jack McNamara, profesor de Fisiología Clínica del Ejercicio en la Universidad de East London:

  • Mejor estabilidad y equilibrio 

Si lo haces de forma frecuente, mejora la marcha normal o hacia adelante y favorece un mejor equilibrio, especialmente en personas con osteoartritis de rodilla.

  • Más resistencia muscular 

Debido a que al caminar hacia atrás se dan pasos más cortos y frecuentes, hay una mejora en la resistencia muscular, especialmente en la parte inferior de las piernas y se reduce la carga sobre las articulaciones

  • Alivio del dolor en pies 

Caminar hacia atrás también puede ser una forma de aliviar el dolor por afecciones como la fascitis plantar, que causa molestias en el talón.

Esto se debe a que caminar de esta forma o incluso en una pendiente puede alterar el rango de movimiento de las articulaciones y los músculos, ayudando a eliminar las molestias.  

  • Menos molestias lumbares 

Otra de las ventajas al caminar hacia atrás es que favorece cambios posturales, lo que hace que se usen más los músculos que sostienen la columna lumbar, aliviando las molestias en las personas con dolor lumbar crónico.  

(Foto: pexels) 

  • Rehabilitación

En pacientes con afecciones neurológicas o que tienen alteraciones de movilidad tras un accidente cerebrovascular, caminar hacia atrás puede tener muchas ventajas, ya que ayuda a identificar y tratar tanto el equilibrio como la velocidad al caminar en estos casos.

  • Menos grasa corporal 

Investigadores encontraron que caminar normal nos ayuda a mantener un peso saludable, pero hacerlo hacia atrás es más efectivo, ya que el gasto de energía es hasta 40% más.

De hecho, un estudio demostró que hay reducción en la grasa corporal de mujeres que hicieron un entrenamiento de marcha o carrera hacia atrás durante al menos 6 semanas.  

Agrega peso para mejores resultados

Empezar a caminar hacia atrás puede ser retador, pero es posible incrementar la exigencia agregando un poco de peso, especialmente cuando no tenemos mucho espacio para practicar este ejercicio corriendo.

Al agregar una carga adicional, el trabajo de los músculos aumenta, especialmente los extensores de la rodilla. Adicionalmente, hay una exigencia cardiaca y pulmonar que mejora la salud de estos órganos.

No es necesario agregar mucho peso, basta arrastrar un 10% del peso corporal total para tener buenos resultados.

Recuerda comenzar a caminar hacia atrás en un espacio cerrado donde no tengas obstáculos que te hagan caer o chocar y muy importante, no mires por encima de tu hombro, mantén la cabeza y el pecho erguidos mientras apoyas tu pie desde la punta hasta el talón. 

Para aprender más de...¿Cómo reducir la presión arterial alta?

No solo con medicina:
Reducir la presión arterial no solo se puede lograr con medicamentos, de hecho, es mejor si modificas tu estilo de vida e incorporas hábitos saludables a tu rutina diaria pues de hacerlo no será necesaria la toma de medicamentos para controlar tu presión arterial.
Cambia tu dieta:
Para reducir la presión arterial lo mejor es incluir en tu dieta granos enteros, frutas y vegetales y lácteos con grasa reducida. También busca comer alimentos bajos en grasa y colesterol, incluye carnes magras, pescado, aves y nueces. Evita las bebidas azucaradas, carnes rojas y dulces.
Pierde el peso extra:
Perder los kilos extra hace maravillas para controlar la presión arterial. Para lograr bajar de peso, modifica tu dieta y haz ejercicio. Realiza por lo menos 150 minutos de actividad física a la semana, haz ejercicios aeróbicos como ciclismo, caminata, natación y baile.
Ojo con la sal:
El exceso de sal altera tu presión arterial, tu consumo deberá ser máximo 1.5 gramos al día. Pero recuerda que no solo debes cuidar cuánta sal le echas a tu comida, sino que también alimentos como botanas, sopas y comidas procesadas.
El potasio es tu aliado:
Las personas con bajos niveles de potasio son más propensas a tener niveles altos de presión arterial. El consumo ideal de este nutriente es de 3 a 3.5 gramos al día; los plátanos, las espinacas, las alubias, las papas, las naranjas, el yogur y el camote son alimentos ricos en potasio.
Reduce el estrés:
El estrés es un factor importante en la aparición de muchas enfermedades, entre ellas la hipertensión. Por eso, busca formas de afrontar el estrés, como la meditación, el yoga o el ejercicio en general. Busca un espacio en el día para relajarte y hacer cosas que te gusten y te distraigan de los pensamientos negativos.