Tomar cualquier bebida con alcohol y mezclarla con medicamentos, se trata de un acto que especialistas recomiendan evitar a toda costa, pues advierten que esta combinación puede tener repercusiones muy importantes y molestas.

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Mezclar alcohol y medicamentos: no debe hacerse

Consumir alguna bebida con alcohol y mezclarlo con medicamentos, se trata de una combinación muy mala, que puede incluso ser mortal, informa el Centro Nacional de Documentación e Información de Medicamentos de Perú.

Esta mezcla de alcohol con medicamentos llega a causar, principalmente, que estos últimos dejen de ser funcionales, pues su efecto en el organismo se ve interrumpido. Sin embargo, eso no es todo: la combinación también podría causar malestares y problemas graves en nuestro cuerpo, que pueden ser mortales.

“Esta mezcla podría afectar la eficacia y la seguridad de los fármacos que se están utilizando. Además, podría provocar náuseas, vómitos, dolor de cabeza, letargo, desmayos o pérdida de la coordinación. También aumenta el riesgo de sufrir hemorragias internas, problemas del corazón y dificultad respiratoria”, informa el doctor Raúl Corrales, de Clínica Alemana.

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No importa el medicamento, ni la bebida, igual hay efectos secundarios

Los especialistas, como el doctor Aldo Rodrigo Álvarez Risco, de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas, de Perú, explican que estos efectos negativos pueden surgir al mezclar el alcohol con cualquier tipo de medicamento, sea de venta libre o recetado por un médico.

Además, es importante destacar que en sí, cualquier bebida que contenga alcohol, sin importar qué tipo sea o cuánto alcohol contenga, puede desatar y causar una peligrosa mezcla; por lo que lo mejor es evitar ingerirlas si se está bajo algún tipo de tratamiento con fármacos.

Algunos de los principales efectos secundarios que pueden tenerse si se mezclan medicamentos con alcohol, son:

  • Náuseas, vómitos, enrojecimiento facial.
  • Efectos tóxicos en el hígado (como en el caso del paracetamol).
  • Somnolencia, retraso en la respuesta y aumento de riesgos de accidentes (en el caso de medicamentos como benzodiacepinas).
  • Paros cardíacos o respiratorios.
  • Hemorragias o derrames cerebrales.
  • La muerte.

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¿Qué medicamentos no deben mezclarse con alcohol?

La lista de medicamentos que pueden causar problemas si se mezclan con bebidas alcohólicas es larga, pero es importante destacar que cada uno de ellos podría tener efectos secundarios muy específicos, que pueden ir desde algo muy simple como náuseas, hasta la muerte.

Igualmente se debe recordar que todos los grupos de medicamentos pueden representar un riesgo para la salud si se mezclan con alcohol, y a continuación te mostramos algunos:

  • Medicamentos para molestias estomacales (acidez, indigestión, agruras): pulso rápido, cambios en la presión de la sangre, y mayor intensidad en efectos del alcohol.
  • Fármacos para dolores leves, fiebre e inflamación (ibuprofeno, aspirina): malestar estomacal, hemorragias, úlceras, daños en el hígado.
  • Medicamentos para la diabetes (como metformina): problemas de azúcar en sangre, debilidad, y problemas de malestar estomacal, así como dolor de cabeza.
  • Antigripales y antialérgicos (como loratadina): mareo, letargo, y existe mayor riesgo de sufrir una sobredosis.
  • Fármacos para el colesterol: daños en el hígado, aumento de hemorragias estomacales, enrojecimiento del rostro.
  • Ansiolíticos y antiepilépticos (como diazepam o clonazepam): letargo, mareos, problemas para respirar, falta de memoria y dificultades en el movimiento.
  • Medicamentos para presión alta: mareos, desmayos, letargo,  cambios en el ritmo del corazón.

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¿Pero por qué es peligroso?

El Hospital Alemán indica que el problema de esta combinación radica en que el hígado es incapaz de metabolizar y procesar de forma eficiente los medicamentos y el alcohol al mismo tiempo, lo que lleva a que ambas sustancias queden más tiempo en el organismo.

Cuando se bebe alcohol, este hace un recorrido por la sangre y se metaboliza en el hígado para perder su efecto y ser posteriormente desechado; lo mismo sucede con los medicamentos, que activan las mismas enzimas de metabolismo que las bebidas alcohólicas.

Cuando se toman en conjunto, existe una saturación de las enzimas, que comenzarán a ejercer un trabajo más lento, y permitirán que las sustancias duren más tiempo activas en el organismo, dando lugar a que existan más efectos secundarios de los medicamentos. 

(Con información de: National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, Hospital Aleman, Ministerio de Salud Perú, Clínica Alemana.)