Todo mundo nos dice que tenemos que hacer ejercicio para estar en forma, bajar de peso y evitar problemas mayores.

Todo eso es cierto pero la falta de actividad física puede tener otras repercusiones como el estar estreñido, tener dolor en las articulaciones, estar de mal humor, quedarse sin respiración con tan solo subir unas escaleras y otras más.

De acuerdo con el portal WebMD, los músculos de todo el cuerpo se debilitan por la falta de actividad física, lo mismo los bíceps que los músculos de los pulmones, por ejemplo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que a nivel mundial, 1 de cada 4 adultos no alcanza los niveles de actividad física recomendados.

Y las personas con un nivel insuficiente de actividad física tienen un riesgo de muerte entre un 20% y un 30% mayor en comparación con las personas que alcanzan un nivel suficiente de actividad física.

Y lo que más sorprende es que más del 80% de los adolescentes del mundo tienen un nivel insuficiente de actividad física.

Las actividades físicas incluyen los juegos

La OMS define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía.

La actividad física hace referencia a todo movimiento, incluso durante el tiempo de ocio, para desplazarse a determinados lugares y desde ellos, o como parte del trabajo de una persona. La actividad física, tanto moderada como intensa, mejora la salud.

Entre las actividades físicas más comunes cabe mencionar caminar, andar en bicicleta, pedalear, practicar deportes, participar en actividades recreativas y juegos; todas ellas se pueden realizar con cualquier nivel de capacidad y para disfrute de todos.

La OMS incluso establece la cantidad de actividad física que se debe realizar por grupo de edad. Sólo mencionaremos a dos de ellos.

Los adultos de 18 a 64 años

  • deberían realizar actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 a 300 minutos a la semana;
  • o actividades físicas aeróbicas intensas durante al menos 75 a 150 minutos; o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas a lo largo de la semana;
  • también deberían realizar actividades de fortalecimiento muscular moderadas o más intensas que ejerciten todos los grupos musculares principales durante dos o más días a la semana, ya que tales actividades aportan beneficios adicionales para la salud;
  • pueden prolongar la actividad física aeróbica moderada más allá de 300 minutos; o realizar actividades físicas aeróbicas intensas durante más de 150 minutos; o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas a lo largo de la semana para obtener beneficios adicionales para la salud;
  • deberían limitar el tiempo dedicado a actividades sedentarias. La sustitución del tiempo dedicado a actividades sedentarias por actividades físicas de cualquier intensidad (incluidas las de baja intensidad) es beneficiosa para la salud, y
  • para ayudar a reducir los efectos perjudiciales de los comportamientos más sedentarios en la salud, todos los adultos y los adultos mayores deberían tratar de incrementar su actividad física moderada a intensa por encima del nivel recomendado.

Los adultos de 65 o más años

Como parte de su actividad física semanal, los adultos mayores deberían realizar actividades físicas variadas y con diversos componentes, que hagan hincapié en el equilibrio funcional y en un entrenamiento de la fuerza muscular moderado o de mayor intensidad, tres o más días a la semana, para mejorar la capacidad funcional y prevenir las caídas.

Las indicaciones completas sobre el ejercicio por grupo de edad se pueden consultar en https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity

En todo influye ya sea el sedentarismo o la actividad física

Se ha demostrado que la actividad física regular ayuda a prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y varios tipos de cáncer.

También ayuda a prevenir la hipertensión, a mantener un peso corporal saludable y puede mejorar la salud mental, la calidad de vida y el bienestar.

Estos son algunos de los problemas y afecciones que puedes tener si no te ejercitas suficientemente.

  • Un tono muscular en las abdominales y en el diafragma puede hacer que el colon se mueva más y es más fácil desalojarlo en el horario adecuado. De lo contrario, padecerás estreñimiento frecuente.
  • Aunque el dolor y la rigidez en las articulaciones puede deberse a artritis u otra enfermedad autoinmune, también son ocasiones porque no las usas demasiado. Hay que ponerlas a trabajar para que no se cierren y causen dolor.
  • Como decíamos antes, los músculos que ayudan a los pulmones a inflarse y comprimirse también se debilitan si no se hace ejercicio. En la medida que la gente se mueva menos le faltará la respiración para realizar tareas fáciles.
  • La salud mental también puede verse afectada por la falta de movimiento. Puede provocar ansiedad y depresión y los ejercicios de cardio como la caminata, el ciclismo, la natación o correr pueden mejorar tu estado de ánimo e incluso tu autoestima.
  • Los músculos no reciben la cantidad de oxígeno que necesitan si te la pasas sentado todo el tiempo. Eso puede hacer que te sientas cansado y lento.
  • Por otra parte, la gente con un metabolismo rápido podría moverse más incluso si es un movimiento lento. Entre más activo seas, se quemarán más calorías cada vez que te muevas
  • Si tienes problemas para dormir, una rutina de ejercicio hará que caigas dormido más rápido y que tu sueño sea profundo.
  • Cuando haces ejercicio le estás diciendo a tu cuerpo que fabrique más sustancias químicas llamadas factores de crecimiento. Ellos impulsan la producción de vasos sanguíneos en el cerebro y mientras más sangre llegue al cerebro podrás pensar mejor, recordar y tomar decisiones.
  • Mantenerse sentado todo el tiempo incrementa el riesgo de problemas cardiacos porque es más probable tener la presión alta, lo cual es un factor de riesgo para ataques al corazón o enfermedad coronaria.
  • El ejercicio puede contribuir a mantener alejada la diabetes tipo 2 pues la actividad física el cuerpo puede mantener la glucosa bajo control.
  • ¿Puedes imaginar que la falta de actividad física te produzca dolor en la espalda? Pues sí, cuando los músculos del centro del cuerpo están débiles no pueden sostener tu espalda de la manera debida. Esto hace mucho más fácil que se tuerzan los músculos de la espalda durante los movimientos diarios como estar de pie o estirarse. Para esto sirven mucho la yoga, los pilates y otros ejercicios de estiramiento.
  • Pudiera pensarse que hacer ejercicio provoca más hambre pero es exactamente lo contrario. El ejercicio aeróbico puede disminuir tu apetito porque cambia los niveles de algunas hormonas del hambre en el cuerpo.
  • Cuando el ejercicio se hace un hábito, el sistema inmune se hace más fuerte y te enfermas menos.

(Con información WebMD y la OMS)