Tener plantas en casa es todo un reto, pues requieren de cuidados específicos para mantenerse sanas y hermosas. Si eres principiante, te decimos el método para regar tus plantas sin que se sequen ni ahoguen.

Manuel Pardo, doctor en botánica, explica al portal ABC que las plantas son algo más allá de un adorno, pues incrementan nuestro bienestar y hasta se pueden considerar “compañeras”.

(Foto: Pexels) 

No obstante, a veces cometemos errores al cuidarlas, especialmente en la forma de echarles agua, que provocan que se marchiten así que es importante saber cómo regalar las plantas para evitar que se sequen o que se ahoguen y se pudran. Toma nota.

¿Cómo regar plantas sin que se sequen o ahoguen?

Cuando empiezas a tener tus primeras plantas en casa, seguro que te preguntas si el agua que le echas es suficiente, si le falta o cada cuánto es ideal regar. Tienes que saber que, sin agua, una planta no dura mucho, pero el exceso tampoco es lo ideal.

La revista científica Plant Physiology subraya que el agua es un requisito básico, pues permite la germinación de semillas, la absorción de nutrientes y el flujo de estos a través de los tejidos de la planta.

Pero regar plantas tiene su truco, debes hacerlo con cuidado para no que no se pudra o aparezca moho.

(Foto: Pexels) 

TAMBIÉN LEE: ¿Cómo reconocer las picaduras por chinches de cama? 

Existen distintos métodos para regar las plantas y lo primero que debes tener en cuenta es el tipo de planta que tienes en casa, ya que no es lo mismo un cactus que una cuna de Moisés o unas orquídeas. 

Método para regar plantas 

Aunque cada planta tiene sus necesidades específicas de agua, existen técnicas básicas ideales para principiantes. Salvo algunas excepciones, las plantas se benefician de un riego moderado, donde se moje la tierra pero sin empapar o dejar inundado. Así debes hacerlo:

1. Riega sobre la tierra, cuidando no mojar las hojas ni flores.

2. Espera unos minutos y si queda exceso de agua en el plato debajo de la maceta, tírala para evitar que las raíces se pudran.

(Foto: Pexels) 

3. La frecuencia de riesgo debe ser entre 2 y 3 veces por semana cuando hace calor y cada 10 días en invierno. Si tu planta es de riego escaso, como los cactus o suculentas, será mejor regar una vez a la semana en verano y hasta una vez en invierno.

4. Introduce un dedo 1 o 2 centímetros en la tierra para comprobar qué tan húmedo o seco está.

5. Riega por la mañana o por la noche, así evitas que el agua se evapore por el sol.

¿Cómo saber si mi planta se seca o se ahoga? 

Algunas señales pueden indicar que a tu planta le está faltando agua, como notar la tierra muy seca o ver bordes de las hojas muy amarillas. También las flores que se secan muy pronto.

Toma en cuenta que si a tu maceta le da el sol directamente o si hace mucho calor, requiere mayor cantidad de agua que si está en la sombra.

(Foto: Pexels) 

Por su parte, las señales de un exceso de riego son agua acumulada en la superficie de la maceta, tallos débiles en las plantas, manchas oscuras en las hojas o la presencia de hongos o moho.

Recuerda que regar tus plantas sin que se sequen o ahoguen requiere de conocer muy bien las necesidades de la planta específica, sin embargo, con estas técnicas básicas puede empezar a darles un buen cuidado hasta llegar a lo que funcione mejor. Si sales de vacaciones o no estarás en casa, puedes optar por un método por goteo o encargar con alguien el riego de tus plantas.

SIGUE LEYENDO: 5 consejos al elegir un colchón para personas con sobrepeso 

(Con información de Salud180 y ABC)