Desde siglos atrás, los cánones de belleza bajo los que se rigen las sociedades del mundo occidental son eurocentristas. Pero en América Latina, los cuerpos no se parecen en nada a los europeos.

Ellos tienen cuerpos delgados y largos y por alguna razón ese es el canon que se considera estéticamente ideal. Si alguna vez te has preguntado por qué tú no puedes ser delgada como las francesas o esbelto y alto como los alemanes, no eres tú, es la genética.

No eres tú, son tus genes: 60% de europeos tienen gen que los predispone a la delgadez 

Recientemente, un equipo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) del Instituto IMDEA Alimentación, descubrió una variante genética que predispone a la delgadez y que portan el 60% de los europeos.

(Foto: Especial)

Se encontró que el 60% de la población europea tiene una variante de un gen implicado en la nutrición celular que hace que quienes la portan tiendan a acumular menos grasa. El trabajo se publicó en la revista Genome Biology.

Los investigadores del estudio dijeron que este hallazgo supone un paso más en la comprensión de los componentes genéticos de la obesidad, además de que puede ayudar al desarrollo y aplicación de nuevas intervenciones para tratar la obesidad.

Antes de este estudio, ya se conocía que los genes influyen un 20% en la aparición de la obesidad en todas las personas del mundo. El estilo de vida y la alimentación también tienen que ver, pero los factores genéticos también influyen.

Para el estudio, los investigadores reunieron a 790 voluntarios sanos y datos como el peso, el IMC, las cantidades de grasa total y visceral, la cantidad de masa muscular y los perímetros de cintura y cadera. A partir de esta información, se analizaron las posibles asociaciones con 48 variantes genéticas.

Se encontró que existía una correlación significativa de una de esas variantes con el gen FNIP2 y muchos de estos parámetros relacionados con la obesidad. Después, los investigadores modificaron genéticamente a ratones con dicho gen y se comprobó la hipótesis.

(Foto: Pixabay)

Los ratones con esa variante genética, que está presente en personas con una constitución delgada, tienen entre un 10% y un 15% menos de grasa que los ratones sin ese gen.

En los humanos es imposible aislar el efecto de ese gen con otras variables, por lo que no se puede calcular con precisión la potencia de esa variante para promover la delgadez.

Los investigadores recalcan que, debido a esa imposibilidad de realizar la misma determinación de los ratones en humanos, la predisposición a la delgadez que tienen algunas personas no significa que puedan comer en exceso y no engordar. 

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(Con información de Infosalus)