De acuerdo con especialistas de la Universidad de Ottawa (Canadá), la próxima pandemia puede venir del deshielo de los glaciares, pues estas enormes estructuras de hielo contienen virus y parásitos que no se han visto antes.

Sus hallazgos se dan después de que analizaran los sedimentos del lago Hazen, que es la concentración de agua dulce más grande del mundo, y pudieran ver que el riesgo de propagación viral puede ser mayor cerca de los glaciares que se están derritiendo.

¿Tenemos la culpa de la próxima pandemia?

En parte, los humanos tenemos la culpa de esto, pues contaminamos y aceleramos el calentamiento global con nuestras acciones e incrementamos el riesgo de una posible próxima pandemia.

El descubrimiento de los especialistas detalla que a medida que aumenta la temperatura global, es más probable que los virus y las bacterias encerradas en los glaciares y el permafrost puedan despertar otra vez y empezar a infectar a los seres vivos que se encuentran en los alrededores.

¿Qué tanto se sabe sobre los virus congelados que se encuentran ahí? Muy poco. Como no están investigados, no se sabe cómo tratarlos o los síntomas que pueden causar en los humanos.

“El espectro de huéspedes de los virus es bastante diverso, ya que pueden infectar sostenidamente a unas pocas especies, pero por otra parte, cuando se enfrenta a un nuevo huésped, el microorganismo puede incluso infectarlo y transmitirse de manera sostenible”, explican los expertos sobre el proceso denominado "desbordamiento viral".

Un ejemplo de esto es el brote de ántrax en el norte de Siberia que le quitó la vida a un niño e infectó al menos a otras 7 personas. Sucedió en el 2016, pero fue atribuido a una ola de calor que derritió el permafrost.

Los expertos usaron la secuenciación de ADN y ARN para reconstruir la virosfera del lago tanto en sus suelos como en sus sedimentos, así como su gama de seres vivos que podían ser infectados.

Después, estimaron el riesgo de un posible derrame midiendo la congruencia entre los árboles filogenéticos (la relación de parentesco) del huésped viral y eucariótico, y vieron que el riesgo de derrame se incrementa con el derretimiento de los glaciares, que es un indicador del cambio climático.

"Hay un par de cosas que están muy claras ahora. Primero: el Ártico se está calentando con rapidez y que los principales riesgos para la humanidad provienen de su influencia en nuestro clima. Segundo: que los padecimientos de otros lugares están llegando a las comunidades y ecosistemas vulnerables”, advirtió el director del Centro Interdisciplinario de Microbiología Ambiental de la Universidad de Aberystwyth, Arwyn Edwards.