Angela Lansbury, actriz conocida por su participación en la serie “La reportera del crimen”, perdió la vida a los 96 años. Según el comunicado emitido por su familia, la intérprete falleció “tranquilamente mientras dormía”.

¿Te puedes morir mientras duermes como Angela Lansbury? Esto es lo que dicen los especialistas.

Posibles causas de Angela Lansbury, la "reportera del crimen"

Angela Lansbury nació en Londres el 16 de octubre de 1925 y cinco antes de su cumpleaños se fue a la cama sin saber que ya no iba a despertar.

No es la actriz que interpretó a la profesora McGonagall (Maggie Smith), a pesar del parecido entre ambas actrices.

Estas son algunas razones por las que te puedes morir mientras duermes como Angela Lansbury:

  • Muerte súbita inesperada: Se trata de la aparición repentina e inesperada de un paro cardíaco en alguien que aparentemente está sano y en buen estado.

La Fundación Española del Corazón explica que su principal causa es una arritmia llamada "Fibrilación Ventricular", que hace que el corazón ya no tenga la capacidad de antes para contraerse de forma organizada, por lo que deja de latir.

El afectado por muerte súbita pierde en primer lugar el pulso, y en pocos segundos, pierde el conocimiento y la capacidad de respirar. Si no es atendido de inmediato, la consecuencia es la muerte al cabo de unos minutos.

  • Apnea Obstructiva de Sueño: Se presenta cuando la respiración se detiene mientras la persona está dormida. Ocurre cuando las vías respiratorias se han estrechado o bloqueado de manera parcial.

El ronquido fuerte es un síntoma de aviso de Apnea Obstructiva de Sueño. Dormir boca arriba también puede provocar que las vías respiratorias se estrechen o bloqueen.

  • Ataque cardíaco de Widowmaker: Es un ataque provocado por un bloqueo del 100% de la arteria descendente anterior izquierda (la cual proporciona sangre y oxígeno a todo el frente del corazón) y también es denominada como "obstrucción total crónica".

Algunos de los posibles signos que la persona puede llegar a detectar son:

  1. dolor o molestias en el pecho
  2. dolor que se irradia a los brazos, piernas, espalda, cuello o mandíbula
  3. dolor en el área abdominal que se siente como acidéz estomacal
  4. dolor en el pecho o cuello que se siente como un tirón muscular
  5. dificultad para respirar
  6. sentirse ansioso o con pánico sin razón aparente
  7. sentirse mareado, aturdido o desorientado
  8. sudar sin previo aviso
  9. Sentirse enfermo
  10. Vómitos
  11. Sentimiento de que el corazón está saltando latidos
  • Aneurisma Cerebral: Se trata de un bulto o globo en un vaso sanguíneo del cerebro. El aneurisma cerebral puede filtrarse o romperse, causando sangrado en el cerebro y muy a menudo se presenta una ruptura en el espacio entre el cerebro y los tejidos delgados que lo cubren.

Un aneurisma roto rápidamente pone en peligro la vida y requiere de tratamiento inmediato.

  • Paro cardíaco: Se refiere a la pérdida abrupta de la función cardíaca en una persona que puede o no haber sido diagnosticada con una enfermedad cardíaca. Este paro cardíaco puede aparecer repentinamente o como consecuencia de otros síntomas. A menudo es fatal, si no se toman las medidas adecuadas de inmediato.

En palabras de la American Heart Association, el paro cardíaco se produce cuando el sistema eléctrico del corazón no funciona correctamente y el corazón deja de latir adecuadamente.