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Por estas razones no deberías comer postres después de comer

Los especialistas aclaran que “hacerse un huequito” para el postre, en realidad no es tan necesario como se piensa

Escrito en VIDA SANA el

Es común pensar que una dieta balanceada o una alimentación correcta, implica incluir postre al final de cada una de nuestras comidas; sin embargo, los especialistas aseguran que existen razones por las cuales no deberías comer postre luego de comer, menos aún todos los días.

De hecho, los especialistas en nutrición, indican que el hecho de comer postre es más una creencia popular o una cuestión opcional, que una necesidad, ya que para el cuerpo no resulta indispensable o necesario consumirlo.

(foto: unsplash)

Así mismo, se ha observado que el consumo frecuente y rutinario de postres luego de la comida, principalmente de alimentos dulces y procesados, como pasteles o galletas, en realidad puede terminar siendo perjudicial para la salud.

Por lo tanto, los expertos indican que el comer postre al final de las comidas no es algo que sea parte de una alimentación saludable, ni de una dieta “adecuada”, y en realidad debería evitar hacerse de forma rutinaria.

Comer postre: una práctica no necesaria

Según explica el dietista-nutricionista Pablo Zumaquero, el consumir postre está más bien orientado a satisfacer el hambre con el que una persona se ha podido quedar tras una comida, ya sea que las cantidades han sido incorrectas (pequeñas), o porque simplemente no se haya saciado.

Sin embargo, comer postre solo porque sí, porque es parte de “una rutina” o una creencia popular, a pesar de que la persona quedase satisfecha con la comida, no debe hacerse, ya que podría ser más perjudicial que benéfico para la salud.

Esto se debe principalmente a que suele ser común que las personas seleccionen productos ultraprocesados para tomar de postre, y que expertos aseguran que deben evitarse en la medida de lo posible, como:

  • Productos de repostería o pastelería, como pasteles, tartas, o galletas.
  • Helados.
  • Chocolates.
  • Postres lácteos procesados, como flanes, trufas, mousses o tiramisú.
  • Preparados con café o alcohol.

(foto: unsplash)

Pero, ¿qué pasa si comes postre todos los días?

Como ya hemos explicado, comer postres todos los días no es necesario y tampoco recomendable, mucho menos si consumimos los típicos productos asociados al final de las comidas, como los pasteles, helados o galletas. 

Los especialistas aseguran que cuando las personas consumen este tipo de postres de forma diaria y rutinaria, es cuando surgen los problemas de salud, y se aumentan los riesgos de dañar a nuestro organismo, debido a que podríamos tener un exceso de calorías.

{"field1":"\"Sí o sí es un error de contexto que no tiene mucho sentido y aunque sea saludable si lo repetimos mucho se convierte en un exceso calórico que no tiene mucho sentido\", indica el nutricionista Pablo Zumaquero.","field2":""}

Así, los especialistas aseguran que comer postre todos los días puede tener repercusiones a la salud, como lo pueden ser:

  • Subir de peso, debido a un exceso de calorías consumidas.
  • Exceso de azúcares y grasas en la dieta.
  • Mayor riesgo de daños cardiovasculares (enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular).

(foto: unsplash)

Aunque para comer postre, pueden seguirse estas excepciones

Los especialistas también aclaran que, en realidad, comer postre puede hacerse, aunque es necesario que al hacerlo, se tomen en cuenta algunos factores, y se sigan algunas reglas o pautas específicas, que ayudarán a cuidar nuestra salud general.

Por ejemplo, indican que el consumo ocasional y esporádico de alimentos ultraprocesados, como el pastel, helados o brownies, en realidad no representa un riesgo muy importante, pero no debe repetirse, ni ser frecuente.

Además, en caso de que, en caso de querer comer un postre después de las comidas, principalmente si nos hemos quedado con hambre o insatisfechos, resulta mejor que elijamos productos más sanos, como lo pueden ser:

  • Frutas de temporada y frescas.
  • Lácteos como yogurt natural, queso fresco o requesón.

(Con información de: Infosalus, CuidatePlus, El Diario, Maldita.es.)