Los celulares y otros aparatos electrónicos, como las tabletas o las computadoras, se han vuelto parte del día a día de muchas personas, pero ¿sabías que usarlos mucho tiempo puede ser dañino? Los especialistas explican que la luz azul que emiten sus pantallas puede impactar la salud.

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Los dispositivos electrónicos y la luz azul

La luz azul se trata de uno de los tipos de luz que es posible percibir por el ojo humano, y está muy cerca de pertenecer al mismo espectro de la luz ultravioleta, que es sumamente dañina para las personas.

Nuestros ojos han evolucionado con el paso del tiempo, y han desarrollado estructuras que permiten bloquear el paso, o al menos limitar la cantidad, de la luz ultravioleta que podría afectar nuestra visión, con la intención de que no se generen lesiones o daños.

Sin embargo, estos mecanismos de protección no son útiles para la luz azul, por lo que no existe una forma en que nuestro cuerpo pueda protegernos cuando nos exponemos a ella.

Esta luz azul es producida de forma natural (obviamente por el sol), pero también puede ser emitida por objetos fabricados por el hombre, tal como los focos (fluorescentes e incandescentes), y los aparatos electrónicos (principalmente aquellos que utilizan tecnología LED).

De hecho, son estos últimos (los aparatos electrónicos) los que representan la principal fuente de luz azul a la que estamos expuestos en el día a día y que puede dañarnos, principalmente por el mal uso que les damos, pues:

  • Los miramos de manera excesiva (aproximadamente unas 150 veces al día).
  • No guardamos una buena distancia entre nuestros ojos y la pantalla (los dejamos muy cerca y eso aumenta la exposición).

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5 efectos negativos de la luz azul a la salud

Los expertos han explicado que estar mucho tiempo expuestos a la luz azul que emiten los aparatos electrónicos (celulares, computadoras, tabletas,...), puede afectarnos de forma significativa, y alterar más de una función en nuestro organismo.

Algunos de los impactos negativos que diversos especialistas y expertos han asociado y demostrado por exponerse frecuentemente a la luz azul, son:

1. Daños en la retina.

Como explica Essilor, estas fuentes de luz artificial emiten un mayor porcentaje de luz azul que las luces naturales; se trata de una luz mucho más intensa, que al ingresar en nuestro ojo, al no tener ningún tipo de protección, puede generar lesiones en nuestra retina (una zona muy relevante para la visión).

2. Avance en la degeneración macular.

El optometrista Oscar Hernández Moreno, indica que cuando una persona pasa gran parte del día utilizando aparatos con luz azul, el impacto directo que sufre la retina, podría acelerar la aparición de un padecimiento llamado degeneración macular asociada con la edad, que se considera la primera causa de ceguera.

3. Alteraciones en el ritmo circadiano.

Harvard explica que diversos estudios han demostrado que luz azul que emite el teléfono celular (y otros aparatos electrónicos), retiene la producción de melatonina, que es la hormona encargada de controlar los ciclos de sueño-despertar (el ritmo circadiano), y podría provocar alteraciones como insomnio o mal dormir.

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4. Fatiga y estrés visual.

Ocurre principalmente porque los ojos deben pasar mucho tiempo enfocando algo que intentamos ver (como vídeos, textos o imágenes), o cuando son sometidos a condiciones de mucha luz, que además es dañina.

Se caracteriza por presentar:

  • Ojos rojos
  • Ojos secos o llorosos
  • Cansancio visual
  • Dolor de cabeza
  • Mareos

5. Daños en la piel.

La química Isabel Negrín, explica que exponerse frecuente e intensamente a la luz azul, puede generar una alteración en las células de la piel, e impactar directamente en el colágeno y la elastina, dos componentes muy importantes para mantener la firmeza y elasticidad en el rostro.

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Consejos para protegerse de la luz azul

Harvard explica que protegerse de los efectos negativos de la luz azul es posible, incluso si es necesario utilizar aparatos electrónicos para trabajar o para las funciones diarias. Estos son:

  • Evitar mirar pantallas brillantes desde dos o tres horas antes de ir a la cama.
  • Utilizar lentes que bloqueen la luz azul si se debe trabajar en computadoras u otros aparatos electrónicos.
  • Instalar alguna aplicación o elemento que funcione como filtro de la emisión de luz azul.
  • Para evitar que se afecte el ritmo circadiano, procura exponerte durante el día a fuentes de luz solar.

(Con información de: Health Harvard, SCL Health, Health Line, TecReview, Essilor, Centro Oftalmológico Barcelona.)