Si quieres tener una cocina limpia, estas son las 5 cosas que no deben faltarte, ya que te ayudarán a que este espacio del hogar se mantenga limpio e higiénico más tiempo, y sin que tengas que recurrir a hacer grandes esfuerzos.

Mantener la limpieza de la cocina, y procurar que esté lo más desinfectada, resulta altamente relevante ya que esto contribuirá a que nuestros alimentos se encuentren en buen estado y se reduzcan las probabilidades de que nuestros alimentos se contaminen.

(foto: freepik)

Evitar esta contaminación de nuestra comida, y procurar que se encuentren en un buen estado, contribuirá a reducir los riesgos y probabilidades de tener problemas estomacales, como las infecciones.

Además, la cocina es uno de los espacios de la casa donde más tiempo pasamos por lo que mantenerla limpia y en buenas condiciones ayudará a que el espacio se vuelva cómodo y más agradable para estar.

Estas 5 cosas mantendrán tu cocina limpia

Es probable que se crea que para mantener una cocina limpia, lo más libre de gérmenes posible, deben realizarse grandes esfuerzos y complicadas acciones, pero podría no ser el caso.

De hecho, tener una cocina limpia y ordenada, puede lograrse con algo tan sencillo como tener estas 5 cosas, que resultan indispensables para tener una cocina libre de bacterias o microorganismos dañinos que podrían afectar la salud.

A continuación, te contamos de las 5 cosas que te ayudarán a mantener tu cocina limpia:

  • Tapas de sartenes y ollas.

    Su uso durante cualquier preparación, incluso en las más simples, es muy útil para evitar que grasa o alimento salpique en la cocina, y disminuirá también la cantidad del molesto y desagradable “cochambre” que podría formarse.
  • Trapos o paños limpios.

    Que estén siempre limpios, permitirá que no ensucies más zonas a la hora de limpiar o secar algo que se haya derramado; y, principalmente, evitarás esparcir gérmenes o malos olores que podrían almacenarse en un trapo sucio. Para limpiarlos y desinfectarlos, puedes sumergirlos en una mezcla de agua con 10% de cloro por 5 minutos.

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  • Esponjas limpias.

    Las esponjas suelen ser artículos donde bacterias y hongos pueden desarrollarse, por lo que es vital mantenerlas limpias para evitar esparcir estos microorganismos en utensilios o alimentos que vayamos a utilizar o consumir. Aunque puedes limpiarlas con cloro o agua caliente, se recomienda cambiarlas cada dos semanas.
  • Una campana o extractor.

    Su función es captar y, como su nombre lo sugiere, extraer vapores que se emiten al preparar los alimentos y que podrían tener un desagradable aroma que termine impregnado en la cocina e incluso en las ropas; su uso ayudará a tener una cocina libre de olores desagradables, y también libre de la grasa “en suspensión” que puede salpicar tu estufa o alrededores.
  • Asigna esponjas o trapos a actividades específicas.

    Evita utilizar la misma esponja o trapo para limpiar más de una superficie. Por ejemplo, la esponja que utilices para limpiar el fregadero, no lo uses también para limpiar la encimera, el refrigerador o la estufa, ya que podrías diseminar los microorganismos o hacer que tu esponja se ensucie más.

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Otros consejos para tener una cocina reluciente

Pero además de tener estas cosas en tu hogar, resulta relevante que tengas en mente que existen algunos consejos que te ayudarán a tener una cocina que se encuentre siempre bien ordenada y limpia.

Si quieres tener una cocina limpia y ordenada, sin que te cueste demasiado trabajo y esfuerzo, sigue estos consejos para lograrlo:

  • Crea una rutina de limpieza, donde asignes a cada día de la semana un espacio diferente de la cocina para limpiar a profundidad, repítelo de forma semanal.
  • Presta atención a espacios que requieren limpieza diaria, como el fregadero o las encimeras.
  • No descuides el refrigerador, revísalo y límpialo de forma constante.
  • También limpia todos los días tu estufa, ya que es uno de los electrodomésticos que más pueden ensuciarse. Limpiarla todos los días te asegurará que sea más fácil eliminar cualquier residuo que quede en ella.
  • Mantén las encimeras libres de objetos para que su limpieza sea más sencilla y para que, además, se reduzcan las probabilidades de que se manchen.
  • Lava tus utensilios de manera adecuada, principalmente luego de usarlos y previo a guardarlos, esto evitará que les queden residuos que podrían almacenar microbios.

(Con información de: AD Magazine, Enséñame de ciencia, Próxima a ti.)